Iván M. Lobo, ingeniero industrial, empresario e investigador de la tradición, lleva más de dos décadas dedicado a documentar y divulgar el patrimonio cultural de Cabrera
Adelina García Pérez, cabreiresa que nació en una familia ganadera de Saceda y sigue siendo ganadera, afincada ahora en Sigüeya, y sigue siendo ganadera, por pasión y vocación
Pilar Liñán, cabreiresa nacida en San Sebastián y con raíces en Baíllo y Nogar, firme defensora de su tierra y alma mater de una de sus señas de identidad, la feria del libro de Truchas
Jesús Prieto Pernía es cabreirés de Truchas y desde su pueblo atiende 28 parroquias de esta comarca leonesa en la que sus feligreses valoran especialmente su aspecto muy humano
Nacido en tiempos complicados, 1920, en una comarca dura, Cabrera, fue golpeado por la guerra, emigró, pero siempre con la mirada puesta en Odollo y en su otro amor, el saxofón
Colás, el pobre de Castrillo que recorría toda la comarca de Cabrera con su aspecto desaliñado y su flauta desaliñada es recordado, bastantes años después de su muerte, como un tipo entrañable e inocente, uno de aquellos «probes»...
Pilar Ortega y Severino Carbajo llegaron al pequeño pueblo cabreirés de Truchillas; pintores y fascinados por la arquitectura tradicional de la comarca la han perpetuado, con todo detalle, en su extensa obra pictórica
Joaquín Cañal Callejo emigró a Estados Unidos primero y Cuba después;hizo una fortuna como sastre, llegó a vestir al Ejército cubano y regresó triunfador a Trabazos, pero un atracó le quitó todo y amargó sus últimos años
Daniel Cañal es el más recordado capador de Cabrera, donde ejerció muchos años después de lograr su licencia de castrador. Un hombre solidario que también fue carpintero y tocaba el saxofón en una orquesta
Jorge Arias es un cabreirés de Puente de Domingo Flórez que ha hecho de la pizarra "que nace" de su tierra un elemento artístico para sus creaciones, mientras mantiene su espíritu investigador sobre la historia de una tierra, Cabrera, que defiende con pas
José Martínez Bayo, Carrilano, trabajador ‘en el carril’ con los oficios más diversos y peligrosos, regresó a la llamada de la tierra, a la cantina que montó en su pueblo, La Baña
María del Carmen Guerra llegó a Cabrera (a La Cuesta) en 1945 "desterrada" desde Madrid, viuda pues asesinaron a su marido. Se asentó en el pueblo hasta su jubilación y se ganó el respeto de todos