La pequeña localidad de tradición minera de Llama inaugura un singular monumento a la minería, realizado en su mayor parte por un vecino, Jairo Álvarez, que quiso ser minero, "pero ya no pude"
El alcalde, Pepe Villa, crea una mesa de trabajo junto a Reyero y Puebla de Lillo para conseguir este objetivo como medida para luchar contra la despoblación