Después de más de siete años como alcalde y a menos de uno de las elecciones de mayo, José Antonio Diez hace balance y defiende que su proyecto para la ciudad de León aún no está agotado pese a que haya en el PSOE quien quiera buscarle un relevo. En ese caso, anuncia que concurriría con una lista independiente.
– ¿Cuáles han sido su mayor acierto y su principal error como alcalde?
– Creo que el principal acierto o lo que más puedo poner en valor de lo realizado durante estos años es una política y una gestión muy próxima a los ciudadanos. Intentar escuchar su voz, ser su voz y pelear por esta ciudad y por los leoneses. Es quizá el mayor acierto y también creo que es lo que debería hacer siempre un alcalde, pero curiosamente parece que no es lo más habitual. Por lo tanto, creo que esa vocación de servicio, de escucha y de defensa de lo nuestro es lo más significativo o identificativo de mi gestión. Y errores se cometen muchísimos. A lo largo de estos años, han sido centenares, por no decir miles, las decisiones que ha habido que tomar y algunas veces con mucha inmediatez o sin poder valorar todo aquello que debería llevarte a una mejor decisión, pero los tiempos en la política son como son y más aún en la gestión municipal. Por eso, hay algunas decisiones... Siempre pongo como ejemplo la elección de los materiales para algunas obras, porque al final se ha visto que los propuestos en su momento por los técnicos para llevar a cabo algunas actuaciones de humanización en la ciudad no eran los mejores. En todo caso, también es cierto que, si no haces nada, como venía siendo habitual durante muchos años en el Ayuntamiento de León, es muy difícil que te achaquen errores. Si no haces nada, nada se te puede decir, pero creo que el mayor error es no hacer nada. Es fundamental en la vida, sobre todo en la vida política, saber que hay que tomar decisiones que muchas veces son difíciles y en las que te puedes equivocar, pero lo más importante siempre es saber rectificar. Nadie tiene la verdad absoluta, nadie es infalible y por eso es muy importante saber rectificar o adecuar algunas de las muchas decisiones que se toman.
– Encara el último tramo del mandato actual. Si tuviera que señalar tres cuestiones que le gustaría que estuvieran terminadas o encauzadas antes de las elecciones de 2027, ¿cuáles serían?
– A lo largo de estos años, si de algo podemos alardear, entre comillas, es de la gran transformación que ha experimentado la ciudad, no solamente desde el punto de vista de la humanización y de la movilidad, sino también de la defensa patrimonio y de la sostenibilidad en materia energética. Y está también la apuesta decidida por una ciudad mucho más saludable y más verde. Hay muchos aspectos que se han abordado a lo largo de estos de estos años. En una ciudad en la que hemos realizado en estos siete años una inversión que ha superado el centenar de millones de euros, es muy difícil focalizar qué es lo mejor o qué es lo que nos gustaría rematar. Ahí están por ejemplo transformaciones importantes como la realizada en torno a la a la ronda interior tras la peatonalización y la recuperación del patrimonio en la calle Carreras, la avenida de Los Cubos y la Era del Moro, que se completará pronto con el Molino Sidrón. Y hay otras muchas actuaciones que quizá no sean tan visibles, pero que son igualmente importantes. Durante estos meses que quedan, que ya son poquitos, se irán rematando algunas de las actuaciones que se han venido ejecutando y que todavía no han finalizado en nuestros equipamientos deportivos o culturales. Y también otras cuestiones que tienen que ver con la movilidad y con la creación de espacios de estacionamiento disuasorio en la ciudad a través de dos proyectos que queremos desarrollar en lo que queda de mandato junto al centro de salud del Ejido y en la zona del Centro de Empresas de Base Tecnológica, al final de Padre Isla. Hay además algunos pequeños espacios verdes en el casco histórico, que lamentablemente es una zona que tiene muy pocos equipamientos de este tipo, porque está muy consolidada, pero vamos a acometer alguna actuación en el entorno de la calle La Rúa. En definitiva, son muchas las actuaciones que están pendientes de finalizar y otras que están en el en el presupuesto, que ha sido un instrumento clave y decisivo para poder continuar con la gestión durante este año y también el próximo. En todo caso, también es cierto que estamos teniendo dificultades para la contratación de las obras, pero no solo el Ayuntamiento de León, sino todas las administraciones e incluso los particulares. Es tal la oferta que hay que es muy difícil encontrar empresas que acudan a la adjudicación de los contratos en unas buenas condiciones y que tengan mano de obra suficiente.
– La integración de Feve, el entorno de la estación del AVE, el Teatro Emperador o la segunda fase de San Marcos llevan años sufriendo retrasos. Frente a lo que ha ocurrido estos años con la Junta, parece que los proyectos del Gobierno siguen sin arrancar…
– En primer lugar, algo que aprendes al dirigir la gestión en una administración es que todo es muy lento. Ocurre incluso en lo que depende directamente de ti, así que mucho más en lo que depende de otras administraciones. En todo caso, es cierto que, en estos siete años como alcalde, los proyectos que tienen que ver con el Gobierno de España no han recibido un gran empuje, por decirlo de una manera educada. Tan solo podemos decir que se han iniciado o que tenemos esperanza en la culminación de algunos proyectos como el del Teatro Emperador, que creo que va a ser una realidad después de más de tres lustros totalmente paralizado, puesto que se están dando los pasos administrativos y urbanísticos necesarios y se sabe cómo se va a financiar la rehabilitación. Por tanto, creo que será una realidad en el tiempo máximo de otro lustro, que nadie piense que el Teatro Emperador abrirá mañana o el año que viene, porque es una obra delicada y complicada. En cuanto a San Marcos, es otra historia diferente. Tengo claro que existe el interés y la intención por parte del Gobierno y de Paradores de relanzar San Marcos por una cuestión también de sostenibilidad económica y financiera. No se puede mantener un establecimiento de esa categoría con solo 50 habitaciones y prácticamente sin salones en los que se puedan realizar eventos. Se quiere redactar un nuevo proyecto, pero el mayor problema ha surgido ahora entre Turespaña y Paradores. Inicialmente, Paradores iba a acometer la actuación, pero desde la Intervención General del Estado se ha dicho que no puede ser, puesto que corresponde a Turespaña, lo que conllevará un nuevo retraso, porque hay que iniciar otra vez los trámites. No digo que no se vaya a hacer, pero volvemos otra vez al problema de los tiempos. Y luego hay otros proyectos que son muy importantes, como la integración de Feve, que lleva otros 15 años paralizado y en el olvido con un importante deterioro no solamente de la traza urbana, sino también de la prestación del servicio público. Y no parece que acabe de tomar forma. Me parece que 15 años es tiempo suficiente para que se hubieran adoptado medidas, pero lo único que hemos visto es dar patadas hacia adelante. Más adelante se contratarán los trenes, más adelante podrán llegar… La última idea es intentar tapar la traza tranviaria para que llegue un autobús… Las expectativas no son las más halagüeñas, pero es verdad que existe una gran unidad de acción social y también política, al menos en el Ayuntamiento en León, para que esa idea no se materialice.
"El Teatro Emperador y San Marcos van a salir, pero no hay voluntad de arreglar lo de Feve como queremos"
– ¿Pero se ha llegado a registrar formalmente en el Ayuntamiento ese proyecto para enterrar las vías?
– Realmente, desde el punto de vista administrativo, puede que haya habido algunas solicitudes en algún momento para hacer algún estudio o alguna medición, pero no se ha presentado formalmente.
– ¿Está dispuesto el Ayuntamiento a acudir a los tribunales a exigir que se cumpla en convenio de 2010 y que el tren de Feve vuelva al centro?
– Efectivamente, ese convenio está ahí, pero lo malo de ir a los tribunales es que seguramente estaríamos una década como estamos ahora mismo. El tiempo pasaría y pasaría, pero el problema no se resolvería. Mientras más años pasen, más se deteriorará el servicio y se acabará llegando al convencimiento de que ya no merece la pena arreglarlo. Por eso, vamos a ver si logramos que las cosas se resuelvan como se tendrían que resolver, es decir, con el entendimiento entre las administraciones para que alguien quiera apostar de forma decidida por el mantenimiento y puesta en valor de esta línea respetando la integración en la ciudad. En todo caso, es un problema que está bastante estancado y no veo una voluntad política clara en el Gobierno de España para solucionarlo de la manera que queremos todos los leoneses. Luego, en cuanto a la integración del AVE, partimos de una situación muy mala, puesto que de la planificación urbanística y el proyecto inicial del soterramiento no se ha cumplido absolutamente nada. Lo que sí es cierto es que las administraciones competentes, el Gobierno, la Junta y el Ayuntamiento, tenemos una comisión de trabajo abierta para tramitar una reordenación al menos en el sector urbano que afecta a la ciudad de León. Ahora mismo es muy difícil realizar ninguna actuación, porque lo que se ha hecho no cumple el planeamiento inicial. Hay calles que habría que abrir que no existen y calles que están y que no deberían haberse ejecutado. Entonces, todo eso obliga a una modificación urbanística que ya se está realizando. Cuando esté aprobada, me consta que hay iniciativa privada que tiene interés en hacer desarrollos en ese entorno, pero es una pena que al final nos hayamos quedado con una integración ferroviaria tan pobre, porque ha costado apenas 50 millones de euros frente a otras mucho más costosas que se están realizando en otras ciudades, pero es algo que difícilmente se va a poder cambiar ya.
«Las quejas de La Lastra se han utilizado más para hacer política que para buscar mejoras reales»
– Pero ni siquiera sale la idea provisional de hacer un aparcamiento y un jardín en el solar anejo a la vieja estación…
– Me he reunido muchas veces con Adif para abordar este asunto, pero no son partidarios, porque dicen que lo provisional acaba en definitivo. Me lo vienen a contar ellos, que hicieron una estación provisional y la han dejado como definitiva, pero lo más importante es realizar esa modificación urbanística, porque eso permite desarrollar los usos, dar licencias y hacer cosas. No podemos seguir en una situación urbanística tan sumamente irregular, porque es un problema para el avance de un sector que tendría un importante desarrollo, porque es una zona clara de expansión de la ciudad.
– Antes hablaba de la importancia de contar con un presupuesto después de meses de parálisis y de polémica por la tasa de tratamiento de residuos…
– Bueno, hubo muchas cuestiones por las que se retrasó, pero una administración sin presupuesto tiene muchas dificultades. El Gobierno y la Junta cuentan con herramientas para actuar pese a no tener presupuesto, pero una ciudad lo pasa muy mal en una situación así, porque hay muchísimas partidas que no se pueden tocar y eso condena en gran medida la gestión y la prestación de servicios a los ciudadanos. Afortunadamente, aunque haya sido en este último tercio del año, tenemos un presupuesto que nos permite seguir gestionando como lo habíamos hecho hasta ahora, es decir, con inversión, con proyectos que van a mejorar las infraestructuras, el mantenimiento y los servicios públicos. Podremos seguir apostando por la cultura, por nuestro patrimonio y por un montón de cuestiones que habíamos venido impulsando estos años y que se vieron afectadas en gran medida por esa parálisis presupuestaria.
– En todo caso, la anulación judicial de la tasa de tratamiento de residuos supone una importante rémora para las arcas municipales. Explíquenos la situación, porque mucha gente tiene dudas de por qué pasó, de lo que le tienen que devolver y de lo que no…
– Efectivamente, la tasa que ha sido anulada no es la de la recogida, sino la del tratamiento de residuos. La del año 2024 ya se había cobrado a los ciudadanos y hay que devolverla, pero son más de 80.000 recibos y eso deriva en un proceso administrativo muy tedioso y complicado. En todo caso, se va a devolver. En cuanto a la tasa de 2025, no hay que devolver prácticamente nada, porque no se llegó a girar, mientras que la de este año no existió, porque no hay ordenanza. Por lo tanto, la devolución que hay que hacer es la de 2024, que de media serán unos 38 euros por ciudadano. Este asunto ha causado un gravísimo perjuicio a la administración y los ciudadanos tienen que pensar que, aunque ellos reciban esa devolución de 38 euros, al Ayuntamiento le supone más de cinco millones de euros al año el hecho de no poder cobrar esa tasa por la prestación del servicio, porque nosotros tenemos que seguir pagando al Centro de Tratamiento de Residuos. Lo hacíamos con lo que recaudábamos de los ciudadanos, pero si ahora ya no pagan, porque no hay ordenanza o está anulada, el Ayuntamiento tiene que seguir cumpliendo sus compromisos pese a no obtener ingresos, lo que va en detrimento de la prestación de los servicios públicos o de las inversiones. Son tres años y más de 15 millones de euros que el Ayuntamiento deja de recaudar pese a tener que pagar al Centro de Tratamiento de Residuos. Es muy importante que los ciudadanos entiendan la importancia de esas tasas, porque al final es algo injusto. Estamos pagando también entre todos lo de las grandes superficies comerciales o empresas a las que tampoco se les puede cobrar la tasa. En cualquier caso, el objetivo está puesto en la nueva ordenanza que intentaremos aprobar antes del 31 de diciembre para que entre en vigor y podamos volver a la normalidad.

– ¿Pero dónde está el problema? Porque también se ha anulado la ordenanza de la Diputación y la de otros muchos municipios en toda España…
– Así es, porque hay una dificultad muy grande en el cumplimiento de las directivas europeas en materias de residuos. Se nos exigen unas cuestiones para las que los ayuntamientos no estamos adaptados y para las que los ciudadanos no estamos educados, lo que impide que nos podamos ajustar a esas directrices. Y como no las cumples, cualquier cosa que pones en funcionamiento acaba tumbada en los tribunales. Este asunto va a ser uno de los grandes caballos de batalla de los próximos años, porque los ciudadanos vamos a tener que cambiar nuestra forma de reciclar o depositar los residuos, mientras que las administraciones vamos a tener que hacer inversiones de muchos millones de euros para poder adecuarnos a eso que les tenemos que pedir a los ciudadanos a la hora de dar cumplimiento a las directivas europeas, pero nos llevará un tiempo hacerlo.
– La oposición y vecinos de zonas como La Lastra o Armunia denuncian desequilibrios en las inversiones. ¿Tienen razón? ¿Ha prestado su gobierno demasiada atención al centro y a las grandes obras y no la suficiente al mantenimiento cotidiano de los barrios?
– Lo que me sorprende es que la oposición pueda decir eso. Los números están ahí y permiten constatar las decenas de millones de euros que se han invertido en los barrios de esta ciudad. Durante los ocho o diez años anteriores a nuestro mandato, no se había invertido casi nada en el centro, pero mucho menos aún en los barrios. Por lo tanto, eso se desmonta con facilidad, porque solo hay que sacar el listado de la inversión que se ha realizado en los barrios y contrastarla con los años anteriores. Es muy fácil hablar. Evidentemente, las zonas céntricas siempre tienen mayores inversiones o recursos, porque es donde se realiza una parte muy importante la actividad social y económica de la ciudad, pero no hay ningún barrio que no haya recibido partidas importantes a lo largo de este de estos años. Por lo tanto, se puede decir, pero los ciudadanos, que afortunadamente son más inteligentes que algunos, verán que en todos los barrios se han realizado actuaciones. ¿Que todo el mundo quiere más? Evidentemente, pero los recursos municipales son muy limitados.
– ¿Tienen razones para quejarse los vecinos de La Lastra?
– Es uno de los barrios más nuevos de la ciudad y por eso se encuentra en unas condiciones mucho más adecuadas y más aptas que otras zonas consolidadas desde hace muchos años que tienen serios problemas. Creo que ahí ha habido más política que otra cosa. Se ha utilizado para hacer política, no para buscar mejoras reales. Se han hecho incluso cosas que han pedido los vecinos y a los cuatro días nos han dicho que las quitemos para luego volver a pedirlas. Por eso digo que hay distintas cuestiones que todo el mundo entiende en relación a lo que está sucediendo con algunas personas en La Lastra, pero insisto en que están en su derecho de reivindicar, pedir, exigir y no estar contentos. Otra cosa es si esta postura es justa y solidaria en relación a otros barrios de la ciudad. En La Lastra se ha invertido mucho dinero, se sigue invirtiendo y es una zona en expansión. Está creciendo y mejorando mucho, porque ese barrio tuvo grandes problemas durante muchos años por la falta de edificación que había: solares vacíos, riesgo de incendios… Y todo eso ya va a desaparecer, porque se está construyendo prácticamente el 100% del suelo que había. Y una vez que se construya, habrá más actividad y el barrio va a mejorar en muchos aspectos.
– Sin embargo, el caso de Armunia es bien diferente…
– Armunia es una pedanía importante de este municipio que ha estado desatendida históricamente. Tan solo recuerdo que, cuando gobernamos en 2007, se realizaron algunas inversiones, algunos equipamientos nuevos y algunas humanizaciones en el entorno de la iglesia. Se hicieron cosas que no se habían hecho nunca y en los ocho años siguientes desaparecieron las inversiones, pero nosotros hemos vuelto a realizar actuaciones de mejora en Armunia. ¿Que hay que hacer más? Desde luego. ¿Que es un área urbana muy grande y muy degradada desde hace muchísimo tiempo? También, pero lo que es innegable es que la Junta Vecinal de Armunia tiene problemas estructurales muy importantes que a veces impiden realizar ciertas cuestiones. Pedir cosas sobre las que no tienen capacidad o competencia roza el esperpento y el ridículo. Por lo tanto, lo que le digo a la Junta Vecinal de Armunia es que vamos a seguir estando ahí, vamos a seguir invirtiendo lo que sea necesario y vamos a seguir mejorando la prestación de los servicios públicos, pero no se puede pasar de la noche al día en poco tiempo.
– Otra cosa que dice recurrentemente la oposición es que la ciudad está sucia…
– Bueno, es la forma más fácil de hacer oposición. Ir a una esquina donde hay suciedad, una papelera rota o una bolsa de basura en el suelo es realmente sencillo. Yo quiero mejorar los estándares de limpieza de esta ciudad, pero es verdad que esta queja aparece en cualquier ciudad de España más al sur de Galicia, Asturias y Cantabria, donde hay altísima pluviosidad. El otro día escuchaba el caso de Madrid, donde las quejas sobre la limpieza son abrumadoras. Más allá de la percepción de la gente o de la oposición, lo que es innegable y hay que reconocer es que la inversión que hemos realizado nosotros durante estos siete años en maquinaria y en medios humanos para completar la plantilla de limpieza ha sido brutal, algo que no se había hecho anteriormente. ¿Qué hay que mejorar más? Sin duda, pero no se puede decir que estemos entre las ciudades más sucias de España. Y un ejemplo de ello es que cualquier ciudadano que viene de fuera suele apreciar lo contrario, porque hay que comparar. Evidentemente, si comparamos con Oviedo, que tiene más pluviosidad y una muy buena gestión con mucha inversión desde hace años, pues probablemente estaremos por detrás. Por eso, para mejorar más, hace falta mucha más inversión, lo que requiere más recursos económicos, pero si encima ni siquiera pagamos la tasa, pues es todo mucho más difícil.

– Entrando ya en materia política y en su enfrentamiento con la dirección provincial y federal del partido, ¿qué parte de responsabilidad asume usted en esta situación? ¿Cree que puede acabar perjudicando a los leoneses?
– Empezando por el final, creo que los leoneses no han sufrido ningún perjuicio, sino todo lo contrario, por mi posicionamiento frente al resto de las administraciones, ya sea la Junta o el Gobierno. No creo realmente que mi posicionamiento, que es el de la defensa de los intereses de los leoneses por encima de todo, haya supuesto una merma o un quebranto en cualquier tipo de inversión pública que hayan tenido que hacer estas administraciones. Yo diría que todo lo contrario. Tanto el Gobierno como la Junta han realizado inversiones que se llevaban demandando muchísimos años. Por lo tanto, ese mantra que usa la oposición de que, como yo me llevo mal, a León le va mal... Es justamente lo contrario. No es así y los datos suelen estar ahí para corroborarlo y comprobarlo. Mi situación en el partido no deja de ser la de un alcalde que tiene que tener lo que tiene que tener, que es el compromiso con sus ciudadanos y la defensa de sus intereses ante quien sea y contra quien sea. Entendiendo la política como algunos la quieren entender, dicen que me enfrento, pero yo no me enfrento a nadie, yo defiendo específicamente lo que tengo que defender, que es a los leoneses, sin colores políticos, sin partidismos de ningún tipo. Me es igual que sea una administración que sea otra. Yo defiendo a León y a los leoneses. ¿Que eso conlleva que en mi partido no gusta porque no soy servil, porque no hago lo que ellos quieren que haga, porque no digo lo que ellos quieren que diga y porque no alabo lo que ellos quieren que alabe? Pues miren, yo no entiendo así la política local, que es la más próxima a los ciudadanos. Es todo lo contrario, porque un alcalde no está para sonreír los errores de los suyos. Un alcalde está para reivindicar, para exigir, para quejarse, para pelear por proyectos y para llegar a acuerdos cuando es posible, pero no para reír los fracasos de los suyos, los incumplimientos de los suyos o incluso a veces el desprecio de los suyos.
– Ha dejado claro muchas veces que quiere que su partido cambie…
– Creo que somos mayoría los que queremos que el partido cambie.
– Pero también hay quien dice en su partido que usted aplica políticas de derechas por haber externalizado algunos servicios municipales…
– Eso demuestra su ignorancia y sus pocos argumentos, porque dejan claro además que saben bastante poco de política. Sí saben mucho de cómo agarrarse a un asiento y no soltarlo, pero de política no saben absolutamente nada. Por no decir que tampoco saben la diferencia entre privatizar y externalizar. Para privatizar algo, lo primero que hay que hacer es un expediente de privatización y creo que no ha existido ninguno en siete años que llevo como alcalde. Otra cosa es externalizar la gestión de algunos servicios, como el préstamo de bicicletas, porque en nuestros recursos propios no tenemos la manera más adecuada de prestarlo. Y ello se debe a las leyes de presupuestos estatales y las tasas de reposición de personal, que no permiten que nos dotemos de medios suficientes. Si esto es hacer políticas de derechas, pues que me apunten a las políticas de derechas en este caso. No sé cuál sería la política de izquierdas en este caso, quizá que se cayeran las bicicletas a trozos o directamente que no se prestase el servicio, no lo sé. Miren, yo no creo que en la ciudad de León esté haciendo ni políticas de derecha, ni políticas de izquierdas. Estoy haciendo política para los ciudadanos, política para que León sea hoy una ciudad mucho mejor, mucho más moderna, más sostenible y con 10.000 habitantes más que lo que me encontré hace siete años. Si las políticas que he practicado son de derechas para unos, seguro que para otros son de izquierdas. Yo aquí solo he venido a trabajar por León y por los leoneses, a hacer de León una ciudad con futuro y con alta calidad de vida, una ciudad sostenible que mire al futuro desde el punto de vista del cambio climático, que va a ser muy importante y nos llevará a hacer adecuaciones importantes en materia urbanística y de concepción de nuestro entorno.
"Si finalmente no pudiera ser el candidato del PSOE, no iría a otro partido, sino a una lista independiente"
– ¿Tiene constancia de que la dirección provincial de su partido haya abierto un casting para buscarle un rival como candidato del PSOE?
– Para que haya primarias, hace falta que la mitad más uno de los integrantes de la agrupación lo soliciten por escrito, con nombre, apellidos, firma y DNI. De momento, no tengo constancia de que haya esa petición por parte de la militancia. Llevo más de 14 años de secretario general de la agrupación local de León y siempre me he sentido muy respaldado pese a haber estado casi siempre en situaciones complicadas y de confrontación con el aparato del partido a nivel provincial, autonómico o federal. Pese a ello, la militancia siempre me ha entendido, me ha respaldado y el fruto es que creo que soy el secretario general que mayores éxitos políticos ha logrado en la historia de esta agrupación. Dos victorias y dos alcaldías consecutivas no se las recuerdo a ningún otro cargo político en la agrupación local de León. Por lo tanto, si hay alguien que está muy preocupado y busca una alternativa, pues que busque, yo no me puedo meter en la cabeza de los demás.
– Es usted un estratega de la política. ¿Tiene en la cabeza lo que va a hacer si finalmente no le dejan o no consigue ser el candidato del PSOE? ¿Qué escenarios contempla?
– El escenario que contemplo, que me gustaría y que tiene toda la lógica para cualquier persona con dos dedos de frente es que sea otra vez candidato del PSOE a la Alcaldía de León. Soy militante, tengo dos victorias que me avalan y soy tan socialista o más que aquellos que andan repartiendo carnés por ahí. Por lo tanto, nadie me puede criticar por no ser socialista. Si criticar al Gobierno porque no hace cosas para León es no ser socialista... Hombre, quizá no sea de esos socialistas a los que únicamente les gusta agarrar el sillón, pero insisto que ser el candidato del PSOE es el escenario lógico y el escenario que contemplo al 99,9% de las posibilidades. Ahora, si desde la dirección federal decidieran que no soy candidato, que creo que no está el partido ahora mismo para estas cosas, pero en esta época de locura todo podría ser, o si saliera adelante la convocatoria de primarias, entendería que la militancia no me respalda y no tendría sentido que me presentara. En todo caso, yo seré candidato a la Alcaldía de León. Mi opción básica, inicial y lógica, porque la otra no entendería nadie, es que yo sea el candidato del PSOE. Si los militantes o el partido a nivel federal deciden que no debo serlo, valoraría otras opciones.
– ¿Irse a otro partido? ¿Quizá una lista independiente?
– Bueno, por mucho que crean que soy un estratega, hay cuestiones que se deciden a veces en el último momento, pero la lógica parece indicar que, si no pudiera darse esa opción que yo quiero y que es la de ser el candidato del PSOE, me presentaría a través de una candidatura independiente. Sería lo más lógico, porque integrarme en otro proyecto… Todos sabemos cómo son los partidos políticos. Además, yo tampoco me veo en otro proyecto político diferente al que he venido desarrollando toda mi vida. Si el partido o la militancia no quieren que esté, lo respetaré, porque lo tengo que respetar. Igual que les he agradecido durante muchos años su respaldo, si en algún momento me lo quieren quitar, lo respetaré. Evidentemente, no me lo van a quitar ni por mi gestión, ni por mi forma de ser o de actuar, sino porque hay gente que no tolera no ser referente de nada y que otros lo seamos.

– ¿Por qué quiere seguir siendo alcalde? ¿Qué puede ofrecer José Antonio Diez a la ciudad de León en un tercer mandato que no haya podido hacer ya durante los dos anteriores?
– Hay bastantes cuestiones que están en el tintero y que todavía debemos rematar. Una es el suelo industrial de Puente Castro. Una ciudad necesita suelo industrial, porque no se puede solo vivir del turismo. El turismo es una parte muy importante de la actividad económica de la ciudad gracias al AVE y a la gran calidad de la hostelería, del comercio y de los servicios. A ello se une nuestro nivel de vida, la ciudad tan maravillosa que tenemos, nuestro patrimonio, nuestra cultura, nuestros museos… Todo ha contribuido a que el turismo sea una parte importante, pero no se pueden poner todos los huevos en la misma cesta. Necesitamos que León sea una ciudad que mantenga sus polos económicos estratégicos, el biofarmacéutico, el biotecnológico, las nuevas tecnologías, la ciberseguridad, la logística… Y para eso es muy importante disponer de suelo. Ese proyecto en Puente Castro hay que culminarlo, aunque es complejo, porque requiere un proceso expropiatorio largo, pero está encaminado y se han dado los pasos administrativos necesarios para conseguirlo. Además, otro tema importante que hay que culminar es la integración del transporte urbano e interurbano a través de un consorcio con la Junta del que se lleva hablando más de dos décadas en esta ciudad. Creo que el siguiente mandato va a servir para ponerlo en marcha y para tener un transporte público gratuito para todos los ciudadanos que permita también aplicar de una manera más clara ciertas políticas de movilidad, como la peatonalización de parte de Santo Domingo de forma simultánea o después de que se reorganicen los autobuses. A mayores, pienso que también hay que hacer una transformación y una apuesta decidida por lo que se vienen denominando ciudades bioclimáticas. El cambio climático está ahí y las altas temperaturas que asolan las ciudades generan dificultades en muchos espacios y nos lleva a pensar en cómo concebir una ciudad diferente y más acorde a la situación climática que vamos a tener en los próximos años y décadas. Y hacia esa línea me gustaría orientar buena parte de las políticas durante el próximo mandato.
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