Contra el Granada, como en la mayoría de los encuentros de los dos últimos meses, la Cultural acabó el partido con los lamentos no sólo puestos en sus errores sino también en los del colegiado y en la falta de intervención desde el VAR para corregirle.
Clama el entorno culturalista contra los arbitrajes y, si bien el técnico ‘Cuco’ Ziganda mantiene su decisión de no hablar de ellos y desde el club no habrá ningún tipo de comunicado quejándose, sí que crece también dentro de él el cabreo con el criterio recibido desde el arranque de la temporada.
El principal motivo de queja está en considerar que, cada decisión dudosa con trascendencia en el encuentro, parece que hasta ahora siempre acaba cayendo en contra de la Cultural, hasta el punto de que en seis de los ocho últimos partidos ha habido alguna controvertida que se ha terminado señalando a favor del rival de los leoneses.
Frente al Granada, más allá del criterio en las amonestaciones y el corto descuento mostrado pese a las pérdidas de tiempo, las quejas se centran en dos acciones concretas: la segunda amarilla que el árbitro no saca a Arnaiz en el primer minuto de la segunda parte por una falta a Mboula, escudándose en que señala la falta anterior pese a que había dejado seguir la jugada; y el penalti no señalado por mano de un defensor en un remate de Tresaco que dio en el brazo extendido de Lama, pidiéndose otra pena máxima en un centro del mismo extremo pero teniendo ahí claramente el brazo pegado al cuerpo el defensa.
Si a Deportivo y Ceuta se les ‘perdonó’ una roja en la primera parte, con el Granada pudo verla Arnaiz en el primer minuto de la segunda
‘Llueve sobre mojado’, pues todas esas acciones grises vienen cayéndole en contra a la Cultural, que por ejemplo una semana antes había visto cómo le anulaban en la primera parte, de forma incomprensible, un gol con 1-1 frente al Cádiz que afortunadamente para ellos no tuvo consecuencias al llevarse los tres puntos.
Aunque probablemente los días donde el perjuicio arbitral fue más claro fue ron ante Deportivo y Ceuta, con dos clarísimas expulsiones en la primera parte a un jugador rival que decidieron obviar los colegiados.
Ante el Dépor, cayendo 1-0 en el marcador, fue Villares quien tuvo que irse a la caseta en un error que reconoció hasta el CTA en su resumen semanal de las acciones polémicas; y frente al Ceuta, también con el 0-1, fue Konrad quien se libró de la roja sin que el VAR entrara después de un pisotón a Calero.
La mano dentro del área del Granada no señalada como penalti se une a la del Sporting con 0-0 en El Molinón
Además, incluso en ese Zaragoza-Cultural que terminó 0-5 y en el que los aragoneses se quedaron con nueve, las dos rojas fueron evidentes y lo que se comió el árbitro fue una clamorosa segunda amarilla a Insúa que les habría dejado con ocho; mientras que en el partido de Copa del Rey frente al Tropezón, con el mismo árbitro que el sábado les dirigió ante el Granada, con 0-0 no dieron a los leoneses el tanto en una acción en la que el balón había traspasado la línea con mucha claridad.
Una racha actual negativa, tras un inicio donde también frente al Sporting no se señaló con 0-0 un penalti por mano de un jugador asturiano dentro del área, que está teniendo influencia en la clasificación pese a que los leoneses aún siguen fuera del descenso.