
Si tu equipo es un candidato claro al ascenso a Primera y llega a tu estadio la Cultural, échate a temblar. Llámale ‘matagigantes’, animal competitivo o asiduo a las machadas, pero lo cierto es que otra vez más los leoneses lo volvieron a hacer. Como en Santander o Valladolid, la escuadra culturalista ‘asaltó’ Cádiz para llevarse un triunfo de postín que le deja tras 15 jornadas más cerca del ‘playoff’ de ascenso que de los puestos de descenso.
Ver para creer. Es un equipo con el que disfrutar, aunque también hubiera que sufrir (mucho) y que de paso se quitó una de las espinas clavadas, la de no sacar nada positivo cuando el rival se adelantaba, pues se impuso 1-2 en el Nuevo Mirandilla tras remontar el trempranero gol inicial del Cádiz.
Final feliz para un partido con dos partes opuestas, una primera en la que la Cultural se sobrepuso al error defensivo con el que concedieron el gol en la única llegada local, dando tras él una tremenda exhibición con la que le dieron la vuelta al partido yéndose 1-2 al descanso pese a anularles un gol legal; y una segunda donde el Cádiz fue mejor, se vino arriba, y el portero salvó con tres grandas paradas, incluido un penalti, a un equipo leonés que también tuvo la sentencia a la contra, con dos acciones muy claras y un palo.
Un error en el despeje de Ojeda, que vio su quinta amarilla, permitió el 1-0 en la única llegada local de la primera parte
Y eso que, a los 12 minutos, era imposible que el recuerdo de Riazor no viniera a la cabeza, pues de nuevo un error defensivo echaba por traste un buen arranque y le obligaba a ir a contracorriente. Porque no ayudaba Mboula que se quedaba clavado en una subida de Iza por la derecha y, sobre todo, despejaba muy mal en área pequeña Ojeda (que vio su quinta amarilla, por lo que no jugará ante el Granada), dejándosela muerta a un Efe que no desaprovechaba el regalo y hacía el 1-0.
No se vino abajo la Cultural, sino que se marcó tras ello media hora maravillosa, probablemente la mejor de toda la temporada, para meter en su área al Cádiz y provocar los pitos hacia su equipo de la hinchada ante el vendaval de fútbol que se le venía encima.
Aunque eso sí, la remontada empezó a través de una faceta que no le estaba dando nada a la Cultural y que es definitiva en el fútbol: el balón parado. Salió a la perfección la pizarra de Ziganda, haciendo que más que nunca fuera de verdad un gol de estrategia. La puso bien Mboula y los movimientos de sus compañeros y el error de Iza dejaron totalmente solo a Barzic, que cabeceaba con potencia y ponía el 1-1.
Barzic empató de cabeza en un córner y Manu Justo, tras un sensacional centro de un Lucas diferencial, completó la remontada
A partir de ahí fue un monólogo de los de blanco, liderados por un Lucas Ribeiro que se marcó una primera parte antológica. Absolutamente diferencial, generando peligro cada vez que tocaba el balón e indescifrable para una defensa que por momentos perseguía una sombra, el jugador marcó la diferencia en su conexión con un Chacón que también dejó un extraordinario nivel.
Esta vez no encontró el gol el brasileño, al que se le fue fuera por poco un disparo desde la frontal en una de esas ya clásicas jugadas donde se va vertical hacia el área con el balón pegado al pie, pero sí dejó una asistencia maravillosa, con un centro medido al segundo palo para Manu Justo, que con un remate acrobático en el aire completaba la remontada culturalista.
De bandera fue también el partido del delantero, el mejor que ha hecho en toda la temporada, añadiendo el gol a los duelos ganados y los movimientos siempre correctos, y que estuvo presente eso sí en la jugada más polémica de un partido donde en cada acción con un mínimo de duda Carlos Muñíz optó por pitar en contra de la Cultural.
Protestado arbitraje, con un gol legal anulado a Chacón y cada decisión dudosa pitada en contra de la Cultural
Si el resultado hubiese sido otro se habría hablado mucho del gol anulado a Luis Chacón, por una supuesta falta previa de Manu Justo a Recio que sólo el árbitro vio y el VAR no corrigió, en un nuevo error de una lista demasiado largo en lo que va de temporada.
Cómo sería el repaso que el Cádiz había hecho dos cambios ya antes del descanso, aunque cuando de verdad cambió todo fue tras el paso por vestuarios. Tardó diez minutos en aparecer de vuelta en el partido la Cultural y acariciaron el empate los gaditanos, que antes de cumplirse el primer minuto tuvieron un tiro al palo de Pascual al rematar un centro lateral y después un penalti.
En la segunda parte el Cádiz tuvo un palo para empatar y Tresaco para la Cultural otro para sentenciar
Tocaba Rodri a Roger en una disputa y señalaba el árbitro una pena máxima que podía haber cambiado todo de haberlo metido. Pero Badía, un ‘parapenaltis’ que todavía no había detenido ninguno como culturalista, le adivino el lado a Suso y atrapó su tiro raso y pegado al palo pero muy flojo.
Sería el primero de sus tres milagros. Apretaba mucho el Cádiz y defendía en su área la Cultural, que sin embargo generaba mucho peligro a la contra y tuvo la opción de matar el partido con ellas, pues Aznar hacía una buena parada a Chacón primero y luego Justo, que ya había asistido al mediapunta en la anterior, habilitaba a un Tresaco que cuajó muy buenos minutos y cuyo disparo se estrellaba en el palo.
Badia detuvo un penalti al inicio de la segunda parte y tiró de reflejos para hacer una de las paradas del año a 3 minutos del final
La sentencia hubiese evitado el sufrimiento, pero Badia se vistió de superhéroe para evitar que fuera necesaria. Primero hacía una gran parada con los pies al tiro de Roger en área pequeña tras ‘dormirse’ Hinojo en un córner y después, a tres minutos del final, hacía una de las paradas de la temporada, con una reacción felina de reflejos para sacar de la línea el remate en área pequeña a bocajarro después de otro saque de esquina.
Con Lucas de creador y un Badia salvador, la Cultural daba otra alegría a su afición. Tres puntos menos para el objetivo. Tres puntos más de ilusión y dejando una gran sensación.