Torneros, de epicentro logístico a erial

Se cumplen cuatro años de la puesta de largo del proyecto de la plataforma sin que se hayan licitado las obras pese a que entonces se anunció que habría empresas en 2024

17/10/2026
 Actualizado a 17/10/2026
Terrenos en los que está prevista la construcción de la plataforma de Torneros. | L.N.C.
Terrenos en los que está prevista la construcción de la plataforma de Torneros. | L.N.C.

El proyecto de urbanización de la plataforma logística de Torneros fue presentado oficialmente el 17 de octubre de 2022 con el compromiso de iniciar su construcción en 2023 y ofrecer las primeras parcelas en 2024. Tras años de retrasos, enfrentamientos administrativos, cambios de criterio y casi 40 millones de euros contemplados únicamente sobre el papel, el proyecto sigue sin arrancar.

Por lo tanto, este sábado se cumplen cuatro años de una de las fotografías más esperadas de las últimas décadas a la hora de hablar de los grandes proyectos pendientes de la provincia de León. El Parador de San Marcos acogía entonces la puesta de largo de una infraestructura anunciada por primera vez en julio de 2005, cuando el entonces presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, visitaba el inicio testimonial de la perforación de los primeros túneles de la variante ferroviaria de Pajares y anunciaba la construcción de un centro logístico integral en Torneros con el objetivo de situar a León como núcleo del transporte de mercancías en el noroeste del país, un papel que cada vez asume con más fuerza el polígono industrial de Villadangos del Páramo. El proyecto se enmarcaba en la integración de la red ferroviaria en la ciudad de León –con un soterramiento mucho más largo que el que finalmente se ha ejecutado– y se iba a financiar también con las plusvalías obtenidas a través de la venta del suelo liberado después de las obras.

Cuatro años después de aquella escenificación en San Marcos, no se ha iniciado ninguna obra y la plataforma logística de Torneros ni siquiera figura ya en los planes de actuación de la entidad estatal encargada de su desarrollo (Casa 47, conocida anteriormente como Sepes).

La historia de este proyecto, que se extiende durante más de dos décadas, está marcada por las promesas de inversión, los retrasos administrativos, los enfrentamientos entre la administración central y la Junta de Castilla y León, las dudas sobre la demanda empresarial y la falta de concreción sobre las instalaciones ferroviarias que debían completar la plataforma y permitir que se fuese intermodal. La hemeroteca refleja cómo los anuncios se fueron sucediendo mientras las fechas previstas para la llegada de las máquinas quedaban sistemáticamente atrás.

Tras la compra de la mayor parte de los terrenos en 2009 por un importe de 8,5 millones de euros y la firma del convenio urbanístico entre el Sepes, la Junta y los ayuntamientos de Onzonilla y Vega de Infanzones en 2010 (se anunciaba entonces una inversión de 80 millones de euros que serviría para el asentamiento de 350 empresas y la creación de 3.000 empleos), la crisis financiera hizo mella en los planes del Gobierno y el discurso, ya en la etapa de Mariano Rajoy, se centró en supeditar la ejecución de Torneros a un estudio que avalase la existencia de demanda empresarial.

Sin embargo, el proyecto había alcanzado ya algunos hitos administrativos relevantes. En octubre de 2009 se había sometido a información pública un expediente de expropiación forzosa para el nuevo complejo ferroviario de León, que contemplaba el traslado de los talleres de mantenimiento y las terminales de mercancías. Posteriormente, en julio de 2010, la Junta aprobó el Plan Regional de Ámbito Territorial para la integración ferroviaria y en enero de 2016 dio luz verde al Plan Especial de la Plataforma Logística Intermodal de Torneros.

A pesar de ello, las dificultades continuaron. En febrero de 2016 se conoció que el Ministerio de Fomento había dejado fuera a Torneros de sus solicitudes de financiación europea, mientras que en noviembre de 2018 se entregó al Gobierno un estudio sobre la demanda y las posibilidades de desarrollo de las plataformas logísticas. La necesidad de acreditar el interés empresarial, por tanto, llevaba años condicionando el futuro de la infraestructura.

Un proyecto de 151.250 euros

Y poca novedad hubo en aquella etapa, puesto que para encontrar un avance claro sobre el papel hay que remontarse a junio de 2020, ya con Pedro Sánchez al frente del Gobierno de España. Fue entonces cuando se licitó la redacción del proyecto de urbanización de Torneros, que adjudicó en febrero de 2021 por 151.250 euros (IVA incluido).

El contrato debía permitir avanzar en el diseño de una actuación de 198 hectáreas, de las cuales 54 estaban reservadas para sistemas generales ferroviarios. La previsión contemplaba poner en el mercado 821.216 metros cuadrados de suelo urbanizado, repartidos en 173 parcelas destinadas a actividades económicas. Sin embargo, el proyecto contratado se limitaba a la parte logística e industrial, dejando fuera las instalaciones ferroviarias que debían justificar el carácter intermodal de Torneros.

Plano del proyecto de urbanización de la plataforma intermodal de Torneros. | LNC
Plano del proyecto de urbanización de la plataforma intermodal de Torneros. | LNC

Era un primer paso después de años de anuncios, pero también evidenciaba que las obras estaban todavía lejos de convertirse en realidad. De hecho, aunque la redacción del proyecto había sido adjudicada, no existía un calendario concreto para ejecutar las infraestructuras.

Gresca por el informe ambiental

La tramitación administrativa se convirtió durante los primeros meses de 2022 en motivo de un enfrentamiento entre el Gobierno de España y la Junta de Castilla y León. La administración estatal criticaba la paralización del proyecto por parte de la autonómica, que señalaba a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) por no emitir el informe necesario para continuar la evaluación ambiental.

Y este enfrentamiento adquirió especial intensidad durante la campaña de las elecciones autonómicas celebradas en febrero de 2022. La CHD había sostenido inicialmente que no era necesario emitir un nuevo informe, puesto que ya existía uno correspondiente al Plan Especial de Torneros, cuya declaración de impacto ambiental había sido aprobada por la Junta en 2014.

Sin embargo, el 22 de febrero de 2022, el organismo de cuenca emitió un informe de trece páginas que planteaba importantes reparos al proyecto. Entre ellos figuraba la necesidad de elaborar un nuevo estudio hidrológico e hidráulico de los arroyos de La Oncina y Las Fontanillas, al considerar incompletos los estudios de 2011. También reclamaba aclaraciones sobre los vertidos de aguas residuales depuradas y modificaciones en las concesiones para el suministro de agua.

La situación dio un giro inesperado apenas 16 días después. En un segundo informe, fechado el 10 de marzo, la CHD rectificó sus anteriores exigencias, dio por válido el estudio hidrológico que antes había cuestionado y consideró que no era necesaria una nueva declaración de impacto ambiental específica para el proyecto de urbanización.

En todo caso, aquel cambio de criterio permitió despejar uno de los obstáculos administrativos, pero no consiguió poner fecha al inicio de las obras.

A expensas de la demanda

El siguiente giro llegó apenas unas semanas después. En abril de 2022, el Sepes respondió a una batería de preguntas formuladas por La Nueva Crónica y rebajó las expectativas sobre la posibilidad de desarrollar la plataforma de Torneros a corto o medio plazo.

Concretamente, la entidad pública retomaba una condición determinante que ya habíamos escuchado unos años antes y aseguraba que solo se construiría si se constataba la existencia de una demanda empresarial real.
Este planteamiento suponía introducir un requisito que condicionaba la ejecución efectiva de la inversión pública a la existencia de empresas interesadas en instalarse. Una circunstancia especialmente relevante en un proyecto que llevaba años promocionándose como motor económico de la provincia y que todavía carecía de infraestructuras capaces de atraer a esos potenciales operadores.

La posición del Sepes contrastaba con los sucesivos anuncios políticos sobre el próximo inicio de las obras y anticipaba un argumento que el Gobierno vuelve a esgrimir cuatro años después.

Fuera del plan Mercancías 30

Y apenas dos meses después llegó otro revés para la vertiente ferroviaria del proyecto, puesto que La Nueva Crónica desveló que el Ministerio de Transportes había dejado a Torneros fuera de la red de nodos intermodales estratégicos incluida en el plan Mercancías 30, diseñado para impulsar el transporte ferroviario de mercancías y elevar su cuota hasta el 10 % antes de 2030. Mientras León no aparecía entre las terminales seleccionadas, Valladolid sí figuraba como uno de los siete grandes nodos, junto a Barcelona, Valencia, Madrid, Sevilla, Vitoria y Zaragoza.

Esta noticia evidenciaba la contradicción entre las aspiraciones de convertir Torneros en referencia logística del noroeste y la planificación de las inversiones del propio Gobierno. No significaba que la plataforma quedase excluida de la red ferroviaria ni que se anulase formalmente el proyecto, pero sí que no estaba entre las terminales consideradas prioritarias en aquella estrategia estatal.

Dentro de la red básica

Sin embargo, apenas unas semanas después de que La Nueva Crónica desvelase la exclusión de Torneros de los grandes nodos del plan Mercancías 30, llegó un anuncio en sentido aparentemente opuesto. El 20 de julio de 2022 se conocía que el Ministerio de Transportes había decidido ubicar en Torneros la terminal correspondiente a León dentro de la Red Básica Transeuropea de Transporte y del Corredor Atlántico. A priori, la decisión anunciada por la entonces ministra de Transportes, Raquel Sánchez, abría la posibilidad de acceder a los mecanismos de financiación europea y daba prioridad al desarrollo de la terminal para cumplir los plazos fijados por la normativa comunitaria.

El Gobierno se afanó entonces –sin mucho éxito– en defender que no había contradicción entre ambos hechos. Para ello, ensalzaba la pertenencia de Torneros a la red básica europea y restaba importancia a su ausencia entre las siete grandes terminales que se habían seleccionado para Mercancías 30 pese a que la primera decisión hacía que la plataforma fuese priotitaria y la segunda hacía que dejase de serlo.

Presentación y promesas

Pese a todas estas dudas, el 17 de octubre de 2022 se celebró el acto llamado a marcar un antes y un después. La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, y el director general del Sepes, Fidel Vázquez Alarcón, que ya no están hoy en estos cargos, presentaron el proyecto de urbanización ante representantes institucionales y empresariales.

El planteamiento contemplaba desarrollar la parte logística en cuatro fases independientes, adaptadas a la demanda de suelo. La primera supondría una inversión aproximada de 25 millones de euros y permitiría habilitar 32 parcelas, junto a las infraestructuras y servicios imprescindibles para su funcionamiento.

Durante aquella presentación se anunciaron dos fechas fundamentales: las obras comenzarían en 2023 y las primeras parcelas podrían ponerse a disposición de las empresas en 2024.

Presentación del proyecto de Torneros el 17 de octubre de 2022 en San Marcos. | JESÚS F. SALVADORES
Presentación del proyecto de Torneros el 17 de octubre de 2022 en San Marcos. | JESÚS F. SALVADORES

Los representantes gubernamentales explicaron entonces que únicamente faltaba completar los trámites ante la Junta y que la licitación se iniciaría "al día siguiente" de obtener el visto bueno autonómico. También se habló de contactos preliminares con grandes operadores logísticos y grupos de distribución interesados en instalarse en la plataforma, aunque no se hicieron públicos sus nombres. Cuatro años después, las previsiones anunciadas en San Marcos siguen sin materializarse.

Visto bueno sin licitación

En todo caso, el 21 de julio de 2023 se produjo otro de los hitos administrativos del proyecto, puesto que fue el día en que la Junta otorgó su visto bueno definitivo al proyecto, algo que el Gobierno había señalado nueve meses antes como requisito imprescindible para iniciar la contratación de las obras.

Previamente, el 6 de marzo de aquel año, la administración autonómica había aprobado inicialmente el proyecto de actuación de Torneros, presentado por el Sepes en diciembre de 2022. Aquella primera autorización abrió el correspondiente periodo de información pública y permitió avanzar hacia la aprobación definitiva de julio.

Desaparecía de esta manera el obstáculo al que se había atribuido buena parte del retraso. Y a ello se sumó poco después la culminación del proceso expropiatorio por parte de la Junta de las parcelas que aún no estaban en manos del Sepes y que pertenecían a las juntas vecinales de la zona y a diferentes particulares. Pese a todo ello, la licitación anunciada para el día siguiente de la autorización autonómica no se produjo.

Los meses siguieron pasando y terminó el año sin que las máquinas hubiesen llegado a Torneros. Quedaba incumplida la primera de las dos grandes fechas anunciadas durante la presentación oficial y se alejaba también la posibilidad de que las parcelas estuviesen disponibles para las empresas a lo largo de 2024.

En todo caso, la ausencia de avances contrastaba con las partidas que el Sepes continuaba incorporando a sus planes de actuación anuales con el fin de desarrollar la plataforma.

Los talleres se alejan

Y el año 2024 tampoco trajo avances sustanciales en la ejecución del proyecto y únicamente hizo que surgieran nuevas dudas sobre la parte ferroviaria de la plataforma intermodal.

A mediados de enero, el secretario provincial del PSOE y diputado nacional, Javier Alfonso Cendón, aseguró una vez más que se construirían unos talleres ferroviarios más modernos en la plataforma de Torneros. Sin embargo, apenas doce días después, Renfe anunció una inversión superior al millón de euros para mejorar sus actuales talleres de material remolcado de la calle Gómez de Salazar, lo que evidenciaba la contradicción entre las promesas políticas y las decisiones de la compañía ferroviaria.

Y no era la primera vez que ocurría algo así. Ya en septiembre de 2022, un mes antes de la presentación oficial del proyecto de Torneros en San Marcos, el Gobierno había afirmado por escrito en el Congreso que no existía previsión de trasladar los talleres de San Andrés del Rabanedo. Y ya en 2020 había reconocido que la operación ferroviaria originalmente prevista se había frustrado por el fracaso de su modelo de financiación, vinculado a las plusvalías urbanísticas y a la sociedad León Alta Velocidad, en liquidación desde 2012.

A estos problemas se sumó otro revés en abril de 2024, cuando el Sepes declaró desierta la licitación para redactar el proyecto de ejecución de la subestación eléctrica y la línea que debían suministrar energía a las futuras empresas, sin que el concurso haya vuelto a convocarse. La resolución oficial, fechada el 5 de abril, dejó sin adjudicar un contrato que constituía un paso previo imprescindible para poder construir las instalaciones eléctricas.

De esta forma, Torneros seguía sin avanzar en su urbanización, tampoco tenía garantizado el suministro eléctrico y continuaba sin proyecto concreto para trasladar los talleres ferroviarios o las estaciones de clasificación de mercancías y contenedores.

Casi 40 millones... sobre el papel

Hace un año, cuando se cumplían tres de la puesta de largo del proyecto, el balance reflejaba que el Gobierno ya había prometido 40 millones para Torneros sin que las obras hubieran comenzado. Los planes de actuación del Sepes habían recogido desde 2021 partidas presupuestarias por un importe acumulado de 39,8 millones de euros, pero ni siquiera se había licitado la primera fase de la urbanización.

No obstante, una respuesta parlamentaria del Gobierno de España que está fechada el 5 de marzo de 2025 reconocía que se habían ejecutado 14.592.678 euros del presupuesto destinado al desarrollo de la plataforma de Torneros e informaba de un pago reciente por importe de 907.000 euros relacionado con la adquisición de nuevos terrenos, además de señalar que se seguían buscando grandes operadores e inversores que pudieran actuar como polos de atracción de nuevas empresas.

Y tampoco había buenas noticias para la parte ferroviaria que dotaría de intermodalidad a la plataforma logística. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, acababa de presentar el Plan Integral de Talleres y Mantenimiento de Renfe para el periodo 2025-2030 –dotado con 1.000 millones de euros– y las nuevas instalaciones anunciadas para Torneros no figuraban entre las actuaciones previstas.

En lugar de impulsar unas nuevas instalaciones que unificasen los talleres de material motor de La Sal y los de material remolcado de Gómez de Salazar, el Gobierno mantenía su apuesta por mejorar las dependencias existentes.

En definitiva, la situación dejaba en entredicho el futuro carácter intermodal de la plataforma. El proyecto logístico seguía esperando las obras y el ferroviario carecía de actuaciones concretas para trasladar los talleres y las terminales de mercancías.

Vuelve la excusa de la demanda

Uno de los últimos capítulo de esta sucesión de demoras llegó en marzo del presente año a través de una entrevista concedida a La Nueva Crónica por el comisionado del Gobierno para el Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, quien volvió a vincular la ejecución de la plataforma a la existencia de empresas dispuestas a utilizar sus instalaciones. "Torneros no tiene el apoyo empresarial que sí hemos podido ver en Villadangos", señalaba el principal titular de aquella entrevista.

Sebastián defendía que no debían construirse infraestructuras sin una demanda real y ponía como ejemplo las inversiones realizadas en el polígono de la Junta, donde la iniciativa privada había permitido desarrollar una actividad industrial y logística vinculada también al ferrocarril gracias también a la colaboración del Gobierno. El comisionado llegaba a afirmar que, si hubiese empresas interesadas en Torneros, podría existir una terminal, pero insistía en la necesidad de acreditar previamente esa demanda. Era, en definitiva, el mismo planteamiento que el Sepes había trasladado a este periódico en abril de 2022, unos meses antes de presentar el proyecto en San Marcos y comprometer su ejecución para 2023. Y el mismo planteamiento que se había trasladado durante la época de Mariano Rajoy al frente del Gobierno de España, marcada por las estrecheces presupuestarias de las administraciones públicas.

Y a ese planteamiento replicaron los diferentes representantes empresariales de la provincia de León a través de los presidentes de la Fele, el CEL y la Cámara de Comercio, que insistieron en que es el desarrollo de las infraestructuras lo que genera la demanda por parte de la iniciativa privada.

Además, Sebastián insistía en que la plataforma de Torneros está en la red básica, pero no es una actuación que figure entre las siete grandes que el Estado incluyó como prioritarias.

Solo tres días después de aquella entrevista, el 25 de marzo de 2026, La Nueva Crónica publicaba una información que resultaba todavía más reveladora, ya que se desvelaba que la plataforma de Torneros había desaparecido de los planes de actuación de Casa 47 para 2026. Después de haber acumulado 39,8 millones de euros en sucesivas previsiones presupuestarias desde 2021, Torneros dejaba de aparecer incluso en la planificación oficial.

La noticia confirmaba además que seguían sin darse pasos para desarrollar las nuevas infraestructuras ferroviarias y que no se había recuperado la licitación de la subestación eléctrica, que había quedado desierta dos años antes. A este respecto, el Gobierno aseguraba el pasado mes de junio que se había recibido una comunicación de i-DE, la distribuidora de Iberdrola, en la que se denegaba el punto de conexión a la red por no disponer de capacidad de acceso, lo que podría afectar a la calidad de los suministros e impediría un nuevo avance en su construcción hasta que se habilite un refuerzo que permita nuevas conexiones y que ya está solicitado.

En vía muerta cuatro años después

El balance de estas dos décadas de promesas y, especialmente, de los cuatro años transcurridos desde la presentación del proyecto en el Parador de San Marcos deja una sucesión de compromisos incumplidos.

La adjudicación de la redacción del proyecto en 2021 no desembocó en las obras, los enfrentamientos ambientales de 2022 terminaron con un cambio de criterio de la CHD que tampoco desbloqueó la inversión, la presentación institucional de octubre de aquel año generó un calendario que nunca se cumplió y el visto bueno de la Junta en julio de 2023 no tuvo como consecuencia la licitación que se había prometido.

A la exclusión de Torneros de los nodos estratégicos del plan Mercancías 30 en 2022, pese al posterior anuncio de su ubicación en la red básica europea, se sumaron después la apuesta de Renfe por mantener sus actuales talleres, el concurso desierto de la subestación eléctrica, la ausencia de Torneros en el plan ferroviario 2025-2030 y la recuperación del argumento de que no existen suficientes empresas interesadas para justificar la inversión.

De esta manera, la plataforma de Torneros cumple este sábado cuatro años desde su puesta de largo oficial sin obras, sin parcelas disponibles, sin instalaciones ferroviarias y sin un nuevo calendario de ejecución conocido. El proyecto que en octubre de 2022 parecía salir de la vía muerta terminó desapareciendo, al menos, de los planes de actuación del organismo estatal que debía convertirlo en realidad.

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