Hace escasas semanas parecía misión imposible y en cuestión de tres partidos, la Ponferradina le ha dado la vuelta a la tortilla y más que datos, estadísticas o rachas negativas, mira ya a las positivas. Tres últimos partidos donde los de Fer Estévez han dejado atrás la sangría de goles para empezar a sumar y sacar la cabeza hacia la zona noble de la tabla, todo desde las porterías a cero.
Con tres consecutivas, algo que no conseguía desde diciembre de 2024 en las victorias ante el Nástic en El Toralín, ante el Lugo en el Anxo Carro y ante el Tarazona en casa para despedir el año, ahora lo ha vuelto a hacer ante Talavera, Zamora y Mérida, para nada tres equipos defensivos, dos de ellos en su casa, de hecho el equipo extremeño es de los máximos goleadores como local, y un Zamora en casa que tiene a quizás el delantero más cotizado; Eslava.
Consiguió cuatro porterías a cero el año del ascenso ante Coruxo, Rápido de Bouzas, Pontevedra y Las Palmas B, ahora puede repetirlo ante el Cacereño
Buscará la cuarta el equipo berciano este domingo desde las 18:15 horas ante el Cacereño y de hacerlo, rompería una racha de siete años sin conseguirlo. Hay que remontarse al 21 de octubre de 2018 cuando el empate sin goles ante Las Palmas Atlético en El Toralín era el cuarto partido consecutivo de una Ponferradina entrenada por Jon Pérez Bolo.
Todo empezó el 30 de septiembre ganando ante el Coruxo por 0-1 fuera de casa, de ahí a la goleada al Rápido de Bouzas por 3-0 y dos empates sin goles. El primero en ‘O Pasarón’ ante el Pontevedra y el segundo el citado ante el filial del equipo canario. Tras siete años y con una contundencia defensiva brillante, además de un Ángel que está en su mejor momento desde su llegada a Ponferrada, tiene una nueva oportunidad de hacerlo el equipo berciano.