A última hora de esta tarde, la Audiencia Provincial de León ha acogido la lectura del veredicto del Tribunal del Jurado, que ha declarado culpable por unanimidad a Alan Rubén T. S, al joven acusado de asesinar a su madre en Nochebuena de 2022 en el barrio de San Esteban, tras cortarle el cuello con un cristal, en la Nochebuena de 2022 en su vivienda del barrio de San Esteban de la capital leonesa.
El tribunal popular considera probado que el acusado seccionó el cuello de su madre “de lado a lado” con un objeto de vidrio o cristal, provocándole una herida profunda de 13 centímetros que le causó la muerte por shock hipovolémico hemorrágico, debido a la pérdida masiva de sangre y la imposibilidad de respirar.
El jurado popular ve además alevosía y ensañamiento en las numerosas agresiones infligidas tras una fuerte discusión, así como agravante por parentesco, y no considera probada ninguna disminución o alteración de las facultades mentales del acusado que pudiera suponer una eximente.
Según el informe forense, la víctima, de 58 años, sufrió hasta 31 cortes con un objeto punzante de vidrio o cristal, siendo el del cuello el que resultó mortal de necesidad. Los hechos, que conmocionaron al barrio de San Esteban, se produjeron en el domicilio familiar.
El cadáver fue encontrado dos días después, cuando los vecinos alertaron a la Policía al no haber visto a la mujer en las zonas comunes. Una patrulla de la Policía Local se personó en el lugar y, tras encontrar manchas de sangre, forzó la cerradura de la vivienda, donde hallaron el cuerpo sin vida.
La Policía Nacional detuvo horas después al hijo, que se encuentra en prisión provisional y sin fianza desde entonces, después de acogerse a su derecho a no declarar.
El acusado, que tenía 20 años en el momento del crimen, declaró durante el juicio que no recordaba lo ocurrido porque “sufrió un brote psicótico”, aunque la Fiscalía sostiene que sus episodios están relacionados con el consumo de drogas y no con una enfermedad mental grave.
El Ministerio Público solicita 23 años y medio de prisión —22 por asesinato y un año y cuatro meses por amenazas—, además de una indemnización de 20.000 euros para la hermana de la víctima en concepto de responsabilidad civil. La defensa, por su parte, pedía la absolución.
El caso queda ahora pendiente de la sentencia definitiva, que será dictada en los próximos días.