El secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, anunció el pasado mes de noviembre un proyecto para cubrir los raíles de la plataforma tranviaria construida en el tramo urbano de la línea de Feve hasta el centro de León con el fin de permitir la circulación de un autobús eléctrico. Pese a que se vendió en todo momento como una solución provisional, lo cierto es que el propio Santano había firmado casi un año antes, en diciembre de 2024, la renuncia a la adquisición de los cinco trenes-tranvía que hasta entonces figuraban en el contrato suscrito entre la Administración General del Estado y Renfe para el periodo 2018-2027. Un documento que regula la prestación del transporte de viajeros por ferrocarril de cercanías, media distancia convencional, alta velocidad, media distancia y ancho métrico que está sujetos a obligaciones de servicio público.
Así se desprende de una adenda desvelada este jueves por la Plataforma en Defensa de Feve, que considera que este documento supone el "abandono definitivo" del proyecto de integración de Feve tal y como se había concebido a través del convenio firmado en 2010 entre el Gobierno de España y el Ayuntamiento de León.
El colectivo de usuarios recuerda que en su día ya se había adquirido y pagado parcialmente el material rodante necesario para poner en servicio la infraestructura construida por Adif entre el apeadero de La Asunción y la estación de Padre Isla, pero los avatares judiciales en los que se vio inmerso el contrato durante la época de Mariano Rajoy en el Gobierno de España llevaron a que los tranvías estén desguazados en la fábrica que la empresa Stadler tiene en Valencia y a que los trenes-tranvía se vendieran finalmente a México, donde siguen prestando servicio en la actualidad.
Posteriormente, ya durante la época de Pedro Sánchez en el Gobierno de España, se asumió el compromiso de licitar un nuevo material rodante, aunque nunca llegó a materializarse pese a la infinidad de veces que lo anunció el diputado nacional y secretario provincial del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón.
"Desde la Plataforma en defensa de Feve denunciamos la estrategia comunicativa de los dirigentes del PSOE de León y del propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, que han decidido, de cara a la opinión pública, defender el retorno de los trenes a la estación de Padre Isla cuando exista tecnología para ello, un argumento falaz ampliamente desmontado por los informes de nuestro grupo de asesoramiento técnico y jurídico, pese a saber que la decisión política de abandonar el proyecto ya estaba tomada al menos desde 2024. El despilfarro de dinero público, la pésima gestión de la integración de la extinta Feve, las mentiras sobre ella vertidas y la ausencia total de soluciones son razones más que suficientes para marchar en defensa de la línea de Guardo a León del 30 de junio al 5 de julio", aseguran desde el colectivo de usuarios.
Además, a nivel autonómico, la plataforma celebra la inclusión en el punto 5.1.3.10 del pacto de gobierno alcanzado entre PP y Vox de la renovación de los trenes de la línea y de las mejoras en la infraestructura, así como lograr que el servicio de ancho métrico vuelva hasta el centro de la ciudad. "Para ello, la Junta de Castilla y León debería solicitar el traspaso de la competencia ferroviaria por lo menos en el tramo urbano con el fin de facilitar los cambios normativos necesarios", concluyen.