Así circulan en México los trenes-tranvía que se fabricaron para León

La asociación ferroviaria Reino de León localiza los dos convoyes que se vendieron tras el fiasco de la integración de Feve mientras los demás siguen desguazados en Valencia

09/01/2026
 Actualizado a 10/01/2026
Imagen de los trenes-tranvía de León cuando circulaban en Puebla. | LNC
Imagen de los trenes-tranvía de León cuando circulaban en Puebla. | LNC

Si este periódico publicaba el pasado 6 de diciembre las imágenes de buena parte del desguazado material rodante que se había fabricado para circular por el trazado de la fallida integración de Feve, la asociación ferroviaria Reino de León ha localizado ahora los dos trenes-tranvía que sí se pudieron vender hace una década y que han prestado servicio en el tren de Puebla antes de trasladarse a la línea del Interoceánico, que comunica el Atlántico con el Pacífico y que el Gobierno de México está potenciando en la actualidad.

Estos trenes, destinados inicialmente en León, han aparecido en textos de las prestigiosas publicaciones técnicas ‘Metro Report Internacional’ y ‘Railway Gazette International’, tal y como ha podido rastrear la asociación.

Una de las publicaciones en inglés dice textualmente: “Para operar el servicio, Puebla ha adquirido dos vehículos ligeros electro-diésel Citylink que originalmente habían sido construidos por Vossloh España (empresa que a día de hoy se llama Stadler) para el fallido proyecto de tranvía-tren en la ciudad española de León. Convertidos de ancho de 1.000 mm a ancho de vía de 1.435 milímetros, los vehículos miden 39,6 metros de largo y 2.550 milímetros de ancho, con capacidad para hasta 284 pasajeros. Los vehículos nunca entraron en servicio en León y fueron vendidos a Puebla a finales de 2015”.

Además de los textos, existen múltiples imágenes de los dos trenes híbridos fabricados para León, que fueron adaptados del ancho métrico de Feve al internacional, que es el que utiliza esta línea mexicana. Además, se pueden ver las puertas a dos alturas para los andenes altos y bajos que se configuraron en la línea de vía estrecha de León. Al no existir catenaria en México, se eliminaron las instalaciones eléctricas de los trenes, dejando solo el motor diésel. En este sentido, desde la asociación ferroviaria Reino de León defienden que este tipo de actuaciones demuestran que la tecnología se adapta a las circunstancias que se requieran. “Aquellos trenes que hoy podrían perfectamente estar funcionando en León, sí que lo hacen al otro lado del Atlántico”, lamentan.

tren tranvía Interoceánico
Imagen de uno de los trenes-tranvía de León, adaptado para el tren Interoceánico. | LNC

Este tipo de trenes podrían circular con electrificación parcial de la línea y con diésel en otros tramos. “Incluso se podrían haber adaptado a las nuevas tecnologías que se aplican con biocombustibles, baterías y otras alternativas técnicas. El caso es que, al no haber trenes, no hay opción de adaptarlos para comenzar a prestar servicio de Feve, porque se han ido a hacer las américas”, denuncian desde la asociación.

“Como se puede ver, es cuestión de voluntad política poner a los técnicos a trabajar y llegar a acuerdos entre las administraciones, algo que no sucede en León, donde cada administración va por libre y el Ministerio de Transportes no suma, ni coordina voluntades”, critican desde la asociación.

Y había sido su máximo responsable, Óscar Puente, quien a principios de diciembre, en una entrevista en el programa 'Hora Veintipico' de la Cadena Ser, aseguró que había ido a la fábrica de Stadler en Valencia a ver el material rodante que se había adquirido a partir del año 2010 para la integración de Feve en León.

Tras la anulación judicial del contrato, dos se vendieron en Hispanoamérica y los demás están, según aseguró el ministro, «tirados e inservibles». Y fue entonces cuando este periódico tuvo acceso a distintas imágenes de este material rodante, que efectivamente se encuentra en un estado lamentable.

La compra de este material fue anulada por el Tribunal Supremo después de un largo pleito judicial entre el entonces llamado Ministerio de Fomento y la empresa adjudicataria. En el año 2010, durante la etapa del socialista leonés Ángel Villalba al frente de Feve, se encargaron inicialmente cuatro unidades de tren-tranvía para la línea de León por un importe de 17,6 millones de euros. Tras varias modificaciones, el pedido se incrementó para incluir cuatro tranvías –destinados a circular únicamente entre Padre Isla y el Hospital o el campus de la Universidad, hacia donde se iban a construir ramales que finalmente fueron suprimidos por el PP– y otras unidades que renovarían el material rodante de otras líneas de vía estrecha. El total se situó entonces en 28 convoyes y casi 70 millones de euros.

En 2013 –ya durante la etapa del PP al frente del Gobierno– se inició una revisión de oficio del contrato y en 2017 se declaró la nulidad del mismo. Más tarde, la empresa adjudicataria recurrió y la Audiencia Nacional determinó que el proceso de compra fue «contrario al interés público». Finalmente, la compañía recurrió al Tribunal Supremo y su petición fue desestimada en 2021, por lo que hubo que liquidar el contrato.

Apoyo a las protestas de la Plataforma en Defensa de Feve

Por otra parte, la asociación ferroviaria Reino de León se ha unido a la Plataforma en Defensa de Feve por su “gran trabajo” en defensa de la línea y anima a todos sus socios a acudir a los cortes de tráfico que cada sábado tienen lugar en Padre Isla de 13:30 a 14:00 horas. Y lo m ismo con la gran manifestación convocada para el domingo 18 de enero, que partirá del apeadero de La Asunción a las 12:30 horas con una cadena humana que llegue hasta la conocida popularmente como estación de Matallana antes de emprender una marcha que acabará en la plaza de San Marcelo. “Es incomprensible el empeño del Ministerio de Transportes para enterrar los carriles, una estrategia que cuesta dos millones de euros y cuyo fin es cerrar definitivamente la vía estrecha al centro de la ciudad”, concluyen desde la asociación.

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