El secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, se ha reunido este miércoles con los alcaldes de los municipios por los que discurre la línea de Feve para analizar la situación del proyecto de integración en el tramo que va desde el apeadero de La Asunción hasta la estación de Padre Isla en el centro de León.
Santano ha incidido en que ahora mismo la única posibilidad real es la implantación de un autobús eléctrico que circule por la plataforma construida para el tren-tranvía. Para ello, sería necesaria una inversión de dos millones de euros que se destinarían a reforzar la traza, arreglar los desperfectos y cubrir los raíles, que no se levantarían “por si en un futuro la demanda requiriese la adquisición de trenes-tranvía”. El plazo para licitar estas obras sería antes de final de año y el autobús podría empezar a circular en doce meses a partir de entonces.
Concretamente, se deberá modificar el sistema de drenaje para permitir la circulación de los autobuses y será necesaria la instalación de semáforos para la regulación de tráfico y la construcción de las paradas intermedias proyectadas, que serían las mismas que las previstas para el tren-tranvía (Hospitales, Ventas y parque de San Mamés).
Además, el ‘número dos’ del ministro Óscar Puente ha insistido en la posibilidad de prolongar el recorrido del autobús eléctrico hasta la estación de Adif, en la avenida de Palencia, con el objetivo fundamental de “atraer a un mayor número de viajeros”. El recorrido total del autobús tendría entonces una longitud de 4,5 kilómetros y duraría 24 minutos. En este punto, el teniente de alcalde y concejal de Movilidad del Ayuntamiento de León, Vicente Canuria, ha explicado que esta posibilidad tendrá que ser estudiada por los técnicos municipales a la hora de coordinar su circulación con el resto de los autobuses de la ciudad.
En todo caso, Santano ha explicado que los horarios del autobús eléctrico se han diseñado para que se ajusten a los de los trenes de Feve para garantizar la perfecta intermodalidad entre ambos medios de transporte. De esta manera, habría un total de 14 salidas y 14 llegadas de lunes a vienes y 8 salidas y 8 llegadas los fines de semana.
Pese a las dudas de muchos de los alcaldes presentes en la reunión, el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible ha incidido en que sería una alternativa reversible en caso de que la demanda hiciese necesaria la adquisición de los cinco trenes-tranvía previstos, cuyo coste ha situado en 36 millones de euros.
Además de la problemática del coste y la baja demanda, Santano ha puesto de manifiesto que ahora mismo sólo existen trenes-tranvía que circulan con diésel, lo que estaría reñido con las políticas de movilidad sostenible que se llevan a cabo en la actualidad. Se ha referido además a los de que funcionan con baterías, pero ha argumentado que aún se encuentran en una fase primigenia de desarrollo.
Dando por bueno este escenario, la única solución técnica pasaría ahora mismo por la electrificación del tramo entre La Asunción y Padre Isla, algo que el ‘número dos’ del ministro Óscar Puente ha descartado por el reducido número de viajeros que tiene la línea (862 al día) y la elevada inversión que supondría instalar la catenaria, que se había suprimido junto con los ramales al Hospital y a la Universidad en el año 2012 (en plena época de recortes presupuestarios por parte del Gobierno ante la galopante crisis económica) para apostar por trenes-tranvía que circulasen con diésel.
Durante la reunión, Canuria ha insistido en la reivindicación de que el tren-tranvía vuelva a llegar al centro de León. “El autobús eléctrico es mejor que nada, pero no es lo que queremos. Nos dice que lo que se ha hecho estos 15 años ha sido un despropósito y que las inversiones para arreglarlo ahora con una catenaria serían desproporcionadas. Queremos el tren-tranvía y nos dicen que el autobús eléctrico podría ser algo reversible, pero en la reunión ha habido mucha gente que ha vaticinado que supondrá enterrar los raíles para siembre” ha argumentado Canuria.
Por su parte, el alcalde de Cistierna, Luis Mariano Santos, ha mostrado su enfado por el resultado de la reunión y ha recordado por ejemplo que tampoco se ajustan a las políticas de sostenibilidad la proliferación de taxis y autobuses que muchos días sustituyen a los trenes en su recorrido por la provincia y en su llegada a la capital. “Dicen que la catenaria es muy cara y no se bajan de la burra, porque somos muy pocos. Se llenan la boca del medio rural y de la lucha contra la despoblación, pero luego no hacen inversiones porque somos muy pocos. Dicen que es normal que estemos enfadados después de 15 años, pero al mismo tiempo no nos ofrecen la solución que queremos y para la que se diseñó el proyecto”, ha argumentado el también vicesecretario general de la UPL.
Mientras, el alcalde de Boñar, Pepe Villa, del PSOE, asegura que la “derrota” llegó el 18 se septiembre de 2011, cuando dejaron de llegar los trenes a Padre Isla, y que ahora se trata de avanzar en algún sentido. “El autobús eléctrico mejora la situación, porque empeorar sólo empeoraría con el cierre de la línea. No podemos seguir así ni nosotros ni la ciudad de León. A ver si llegando el autobús eléctrico a la estación del AVE conseguimos que aumenten los viajeros y que la línea se salve, porque todos sabemos que esto no va a ser transitorio. El secretario de Estado no ha venido a buscar el beneplácito de nadie, sino a informarnos de lo que van a hacer, que va a quedar para siempre o hasta que se cierre la línea. Mientras siga funcionando y no la cierren, como ha ocurrido en otras partes de España, ya es algo, porque al final el Gobierno mira los números de viajeros y no ve factible invertir 36 millones de euros en los trenes-tranvía. No nos gusta el autobús eléctrico, pero no podemos oponernos, porque o se implanta o no se hace nada hasta que un día se cierre la línea”, explica el regidor de la villa del Negrillón.
Finalmente, el alcalde de Valderrueda, Esteban González, ha dado por hecho que la decisión de implantar el autobús eléctrico está tomada. “Quizá sea mejor que nada, pero no estoy de acuerdo y no me creo que sea algo reversible o provisional. Todos sabemos que eso es mentira y los vecinos del medio rural no somos de segunda, sino que tenemos los mismos derechos que los de las grandes ciudades en las que se hacen inversiones millonarias”, concluye el también diputado provincial del PP.
E inversiones millonarias se hacen en la línea de Feve, pero no para que llegue al centro, sino para sustituir el bloqueo telefónico por el automático (casi 20 millones de euros que han servido para dejar sin personal las estaciones en el medio rural y trasladarlo al CRC de León) o para probar una herramienta pionera en Europa que aplica el sistema de seguridad del AVE (conocido como ERTMS) a líneas consideradas no principales de ámbito local o autonómico (13,7 millones de euros). Y también se invirtieron casi tres millones de euros en desarrollar el sector urbanístico de Feve en Padre Isla para abrir dos nuevas calles y habilitar solares que dejarán importantes beneficios para las arcas de Adif mediante la venta de viviendas en pleno centro de León
