La del pasado jueves fue una jornada aciaga –una más– para el anhelado proyecto de integración de la línea de Feve en su acceso al centro de León. Unas horas después de que Adif anunciase el inicio del estudio para implantar el autobús eléctrico y enterrar los raíles tranviarios construidos entre La Asunción y Padre Isla con una inversión de 15,4 millones de euros, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, hablaba del asunto en el programa ‘Hora Veintipico’ de la Cadena Ser, donde Héctor de Miguel, conocido popularmente como Quequé, le preguntaba directamente «por qué se ha dejado morir la integración de Feve».
«No es que se haya dejado morir, sino que se planificó algo que realmente no estaba bien pensado, porque ni siquiera hay material rodante disponible en el mundo para esa infraestructura», aseguró Puente antes de recordar que inicialmente se habían comprado trenes y que el contrato se resolvió en los tribunales tras una denuncia del Gobierno en época de Rajoy. «Yo he ido a ver esos trenes a la fábrica de Stadler en Valencia y están allí tirados e inservibles, porque ni siquiera se adaptan a la normativa. Entonces, no tenemos material rodante para ese servicio que se había pensado y que era una especie de tren-tranvía muy extraño», sentenció el ministro después de que el pasado mes de octubre esquivase una pregunta sobre Feve. «Sabe más el secretario de Estado que yo», dijo entonces para darle la palabra a José Antonio Santano.
Y fue precisamente él quien el pasado 19 de noviembre se reunió en la Diputación con los alcaldes de los municipios leoneses por los que discurre la línea con el fin de comunicarles la alternativa del autobús eléctrico como una medida «provisional» que contó con el rechazo de los representantes de UPL y del PP, mientras que los del PSOE admitieron que no les gusta pero que es «mejor que nada».
Sin embargo, Puente no mencionó en ningún momento que se tratara de una medida transitoria y dio por hecho que todo el mundo la acepta. «Hemos acordado con el territorio hacer en tren hasta la estación a la que llega en este momento y de ahí al centro en un bus eléctrico que va a hacer de lanzadera. Creo que es la solución más racional que se puede adoptar en este momento. Si hiciéramos lo inicialmente previsto, ahora tendríamos que electrificar o meter un tren diésel hasta el centro de León. Habría que electrificar la parte que ya está hecha y luego encargar un material prêt-à-porter –quizá Puente desconozca que esa expresión se utiliza para prendas de ropa que se fabrican de manera estandarizada, justo lo contrario de lo que quería expresar– que pueda hacer el servicio de ancho métrico de los municipios del entorno de León y entrar al centro como si fuera un tranvía. Realmente, no lo quiero descalificar, pero fue un proyecto un tanto disparatado», sentenció el ministro en ‘Hora Veintipico’.