La exposición de Ai Weiwei, que llegó a congregar a más de 100.000 visitantes, dejó bien alto el listón para el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. Ahora, en una nueva temporada expositiva, la colección de Yoko Ono parece ir por el mismo camino en el mismo museo: en su primer fin de semana, más de 2.000 personas pudieron disfrutar de ‘Insound and instructure’. Son muestras como estas las que permiten al director del centro, Álvaro Rodríguez Fominaya, hablar de un espacio del que «la gente de León está muy orgullosa» y del que, además, «hay que presumir».
Ese orgullo es en parte el resultado de la labor del responsable del Musac, que ha mantenido una «relación muy cercana» con la artista japonesa en los tres últimos lustros «Lo que estamos viendo es el resultado de un trabajo de quince años», reflejó Fominaya, comisario de la muestra, durante el programa ‘Entre nosotras’ emitido por Cope León en colaboración con La Nueva Crónica y 987Tv: «Hay una gran demanda de museos importantísimos de todo el planeta para hacer exposiciones con Yoko Ono y casi nadie lo consigue».
En estos quince años de relación, al director del museo le ha dado tiempo a formar parte de tres exhibiciones de la obra de la creadora. «Cuando entré a trabajar al museo tenía claro que quería hace esta exposición, que para mí es el proyecto más personal de todos los que he hecho con ella», relató. Según señaló, los visitantes de ‘Yoko Ono. Insound and Instruture’ se emcontrarán «toda su vida, porque son trabajos que van desde 1961 hasta 2015». Algunos de ellos, con complejidades técnicas que han obligado a fabricarlos en León, siguiendo –eso sí– «al pie de la letra» las instrucciones de la artista.
«Ella define y da forma a lo que hoy llamamos arte conceptual y ‘performance’ y también trabaja con cine experimental», continuó Fominaya: «Es una de las primeras artistas que trabaja con la idea de arte participativo y todo esto la convierte en una de las figuras de más peso en la historia del arte contemporáneo». Es por es que su arte ha llegado a hacerse hueco en enclaves como las galerías Indica y Lisson o el Royal Albert Hall de Londres.
Muchos de los ejemplos del reconocimiento de Ono podrán verse hasta el 17 de mayo en el Musac, que tiene igualmente programadas una serie de visitas guiadas. Pero no sólo el espacio expositivo es escenario para la muestra de la creadora. «El arte público ha sido un tema muy importante para Yoko Ono y esa ha sido la razón por la cual tenemos cinco obras de su serie de vallas publicitarias en ubicaciones icónicas de la ciudad», reseñó el comisario: «También hay una obra que es ‘Pensamientos de baño’, que está en diversos bares de la ciudad». No puede decantarse por una sóla pieza. «La exposición es una selección de todas mis obras favoritas», confiesa.
De esta forma, el director del museo sigue adelante con una fórmula que parece estar funcionando entre las paredes del Musac. Una muestra de gran formato –como la de Yoko Ono o Ai Weiwei– y otras menos mediáticas que se han traducido en una gran afluencia de visitantes. También, en la prolongación del contrato de Fominaya, que continuará a los mandos del centro hasta diciembre de 2029. «El museo no es solo una muestra, es un conjunto de muchos más elementos», resume el responsable su visión: «Vamos a seguir trabajando con la Colección Musac porque es la seña de identidad del museo y continuaremos con esta fórmula de realizar presentaciones que duran un año e invitar a artistas a que intervengan». En sus palabras, «sin la colección no se puede entender la idea del Musac».