El sector del vino está cambiando y debe combatir la problemática de la disminución del consumo a nivel internacional. Por ello, es imprescindible la comunión entre las administraciones, los viticultores, los técnicos y los bodegueros para analizar el panorama actual y futuro para tratar los nuevos retos que surgen en el horizonte. El Bierzo tiene todas las posibilidades dentro de sus variedades autóctonas y debe aprovecharlas, pero a su vez no puede dar la espalda a las nuevas modas de consumo, donde el Godello está cobrando una fuerte importancia.
Para hablar de estas oportunidades, planes colectivos, ayudas, estrategias de comercialización y vías de innovación, el Consejo Comarcal del Bierzo, el Banco de Tierras y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo se unen para celebrar la jornada 'El Bierzo que viene', que se celebrará el jueves 30 de octubre en la sede de la DO en Cacabelos. Este miércoles la presentaron los máximos representantes de las tres instituciones: Olegario Ramón, Beatriz Anievas y Adelino Pérez, respectivamente.
El programa de actividades es muy variado y se concentra en la mañana. Aglutina una charla sobre las ayudas y planes colectivos que faciliten el trabajo, una sesión formativa sobre aplicación de injertos y ampliación de plantaciones, otra acerca del diseño e innovación en la viña con robots terrestres y drones, una adicional que tratará las estrategias de valor para la comercialización, y todo concluirá con una mesa redonda en la que profesionales de la talla de Álvaro Maestro (Bodegas Emilio Moro), Raúl Pérez (Bodegas Raúl Pérez) y Ricardo Palacios (Bodegas Descendientes J.Palacios) comentarán sus opiniones acerca del camino a seguir.
Las inscripciones se pueden formalizar en la página web del Banco de Tierras y la asistencia no está únicamente acotada a profesionales del sector, pues puede asistir cualquier aficionado al mundo del vino o joven emprendedor. Esta jornada refuerza la colaboración entre el Banco de Tierras y el sector vinícola, y es que desde el año 2013, a través del Banco de Tierras se ha logrado que 391 hectáreas de viñedo que iban a ser abandonadas estén siendo trabajadas y creando riqueza. Así mismo, en 2025 van ya 295 parcelas a las que se les ha otorgado una segunda vida mediante esta vía.
