Vivir con dolor constante, de día y de noche, durante años, hasta el punto de no poder llevar una vida normal. Esa es la realidad que denuncia una paciente de fibromialgia del área sanitaria del Bierzo, Diana Gallego, que ha hecho pública su queja tras ser rechazada por la Unidad del Dolor del Hospital El Bierzo, a la que había sido derivada desde Atención Primaria.
La paciente, diagnosticada de fibromialgia desde hace años, explica que ha pasado por tratamientos prolongados con medicación de alta potencia como tramadol, morfina o fentanilo, sin lograr ya alivio suficiente. “Llega un momento en el que el cuerpo no responde, el dolor no baja y no puedes ni pensar ni ser tú misma”, relata.
Ante esta situación, su médico de cabecera solicitó una consulta con la Unidad del Dolor, especializada en el abordaje del dolor crónico. Sin embargo, la respuesta fue negativa: a los pacientes con fibromialgia no se les atiende en este servicio y son derivados a otro recurso denominado “afrontación del dolor”, explica la paciente.
Una decisión que la afectada considera incomprensible. “Los enfermos de fibromialgia llevamos toda la vida afrontando el dolor. Desde el primer día te dicen que tienes que aprender a vivir con él. Lo que necesitamos no es aprender a soportarlo, sino que nos ayuden a aliviarlo, aunque solo sea durante unos días para poder coger fuerzas”, señala.
Tras el rechazo en la Unidad del Dolor, la paciente volvió a acudir a su centro de salud, donde asegura que le indicaron que no podían hacer nada más y que presentara una queja en Atención al Paciente, trámite que ya ha realizado. A la espera de respuesta oficial, ha decidido hacer público su caso para visibilizar una situación que, según afirma, afecta a muchas personas con fibromialgia en Castilla y León.
“Tenemos un dolor crónico, incapacitante, que no desaparece. La medicación puede bajar un poco la intensidad, pero nunca te lo quita del todo. Y aun así, aquí no se nos deriva a la Unidad del Dolor, como sí ocurre en otras comunidades autónomas”, denuncia.
La paciente lamenta además la incomprensión social que rodea a esta enfermedad. “Es muy difícil de explicar y no todo el mundo te cree. Se nos tacha de vagos, de exagerados, de locos. Nos sentimos completamente solos y abandonados”, afirma, criticando que el sistema sanitario “opte por medicar en exceso en lugar de ofrecer tratamientos especializados”.
Su testimonio también interpela directamente a los responsables políticos y sanitarios. “Presumen de que la sanidad en Castilla y León es perfecta. Yo les daría un solo día de mi vida. Con uno bastaría para que entendieran lo que es vivir en este cuerpo”, concluye.
La fibromialgia está reconocida médicamente como una enfermedad caracterizada por dolor crónico generalizado e incapacitante, sin cura conocida, cuyo abordaje requiere un enfoque multidisciplinar. La queja de esta paciente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la atención específica al dolor crónico y la desigualdad territorial en el acceso a determinados tratamientos dentro del sistema público de salud.