Hay noticias que resultan especialmente positivas en el medio rural porque contradicen la tendencia habitual. Mientras muchos pueblos luchan por conservar sus escuelas frente a la pérdida de alumnos, Vegas del Condado estrenará este curso un nuevo edificio educativo porque las instalaciones existentes se habían quedado pequeñas. El centro estará listo para recibir a los escolares el próximo 8 de septiembre, fecha de inicio del curso, después de más de un año de obras.
Una buena noticia que, sin embargo, encierra también una contradicción: el Ayuntamiento ha tenido que asumir una actuación que correspondía a la Junta de Castilla y León. El crecimiento de las matrículas obligaba a ampliar unas instalaciones que ya no permitían atender adecuadamente a todos los escolares, pero la administración autonómica rechazó hacerse cargo de la construcción.
El nuevo inmueble, levantado en las inmediaciones de la residencia de mayores, ha sido posible gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de Vegas del Condado y a una aportación superior a los 200.000 euros de la Diputación Provincial. Especialmente importante ha sido el trabajo desarrollado por la concejala responsable de Educación, Pilar Sancho, para dar respuesta al aumento de las matrículas y reorganizar todos los espacios educativos municipales.
El edificio albergará un aula y un despacho de amplias dimensiones, que podrá utilizarse para realizar desdobles y atender las distintas necesidades educativas del alumnado. Su puesta en funcionamiento permitirá, además, concentrar toda la actividad del colegio en un mismo complejo a partir del curso que comienza el 8 de septiembre.
El aula que hasta ahora permanecía en la antigua escuela se trasladará a las dependencias ocupadas actualmente por la guardería, situadas junto al nuevo edificio. A su vez, la escuela infantil pasará a instalarse en la antigua escuela. De esta manera, el municipio podrá aprovechar mejor sus instalaciones y poner fin a una situación provisional que llegó a obligar a utilizar como aula el salón de plenos del Ayuntamiento. También se recurrió a la biblioteca de la Junta Vecinal, ubicada en el propio edificio consistorial, ante la falta de espacios adecuados.
Las previsiones apuntan a que el colegio contará durante este curso con más de 25 alumnos repartidos entre sus dos aulas. A ellos se sumará alrededor de una docena de niños en la guardería, una cifra que no preocupa especialmente porque las matrículas de la escuela infantil suelen aumentar a medida que avanza el curso con nuevas incorporaciones.
Se trata de unos números poco habituales en la provincia leonesa y especialmente valiosos en un municipio rural. El aumento del alumnado confirma que Vegas del Condado conserva familias jóvenes y necesita ampliar unos servicios que en otros lugares se encuentran permanentemente amenazados. La solución encontrada por el Ayuntamiento es positiva y permitirá disponer de espacios más adecuados, pero sigue dejando sin resolver una de las principales demandas de las familias: la ausencia de comedor escolar. Contar con este servicio permitiría conciliar la vida laboral y familiar de una manera completamente distinta y facilitaría que más familias pudieran mantener su residencia en el municipio. En este sentido, lo que sí todo hace indicar que habrá por fin este curso es servicio de madrugadores, como en el resto de colegios.
La contradicción de las competencias
La inauguración deja, no obstante, una pregunta sobre la mesa. Las competencias en materia educativa corresponden a la Junta de Castilla y León, que aplica los ratios mínimos para cerrar aulas cuando disminuye el alumnado, pero que no asumió la construcción de nuevas instalaciones cuando el crecimiento de las matrículas hizo insuficientes las existentes.
Ante la negativa de la administración autonómica, el Ayuntamiento decidió impulsar por su cuenta el proyecto y la Diputación aportó la financiación necesaria. Una solución que ha permitido sacar adelante el nuevo colegio, pero que ha obligado a dos administraciones sin competencias educativas a cubrir una necesidad que correspondía atender a la Junta.
Ahora la pelota vuelve a estar en el tejado del Gobierno autonómico. La Junta debe encargarse del equipamiento interior del inmueble, con las mesas, sillas, pizarras y demás material escolar necesario. El mobiliario de la antigua escuela no puede trasladarse porque se encuentra demasiado deteriorado y no resulta adecuado para estrenar unas instalaciones construidas precisamente con la intención de ofrecer mejores condiciones.
También será necesario que la administración autonómica envíe a un técnico para revisar y autorizar la apertura del nuevo espacio. Vegas del Condado ya ha hecho su parte, al igual que la Diputación. Después de no asumir el coste de un edificio que entrará en funcionamiento este mismo curso, la Junta tiene ahora la obligación de equiparlo y permitir que el nuevo centro pueda abrir sus puertas con normalidad el 9 de septiembre.
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