1976 vivió el despertar del silencio: El año de las huelgas

Fue el año de las huelgas en León, 1976, tan solo unos meses después de la muerte de Franco. Comenzó enfermería, después se sumó la minería y llegó la histórica huelga de la construcción

12/01/2026
 Actualizado a 12/01/2026
La huelga de la construcción se vivió en medio de una gran tensión social, un enfrentamiento duro que los trabajadores sacaron adelante. | FERNANDO RUBIO
La huelga de la construcción se vivió en medio de una gran tensión social, un enfrentamiento duro que los trabajadores sacaron adelante. | FERNANDO RUBIO

Las últimas entregas del fallecido año 2025 estuvieron dedicadas a los 50 años (en León) del fallecimiento de Franco. 

El ‘año nuevo vida nueva’ tenía en 1976 mucho más sentido que nunca y León pareció tomarse con ganas la nueva situación y, a bote pronto, si hubiera que definir aquel primer año pos-dictadura debería ser como «el año de los conflictos laborales, el año de las huelgas». Al margen de otras menores hubo algunas de gran repercusión, no solo laboral, también social: la famosa de la construcción y las del metal, correos o la enfermería, minería... por citar algunas.

Fernando Rubio, entonces en primera linea como fotoperiodista, las recuerda perfectamente: «Tuve la suerte de vivir esos días en primera persona, fijándolos con mi cámara para hoy poder revivirlos. Lo cierto es que León se unció al carro de las protestas siguiendo la estela de la ebullición nacional». 

HUELGA TRANSPORTE
El transporte también protagonizó un largo conflicto en el que llegaron a tener aíslada la ciudad. | FERNANDO RUBIO

Recuerda Rubio las palabras de José María de Areilza, quien afirmaba ‘casi asustado’ que «La cadena de huelgas que recorre el país se abate sobre el gobierno como una galerna del Cantábrico», yes que las cifras del Ministerio de la Gobernación eran contundentes al analizar el llamado despertar tras el silencio: «Entre 1975 y 1976 se contabilizaron casi 38.000 huelgas. Dos millones y medio de trabajadores se movilizaron en un contexto donde el sindicalismo aún era ilegal y el protagonismo de CCOO resultaba indiscutible. En León, de un censo de 67.000 empleados, los paros afectaron a unos 20.000 repartidos en 2.600 empresas». Mientras el Sindicato Vertical se desmoronaba «renacían  Comisiones y USO —surgidas del sindicalismo cristiano de la HOAC y la JOC— se sumó la reaparición de siglas históricas como UGT y CNT. La presión social brotó con la fuerza de una botella de gaseosa recién agitada: de forma imparable, ruidosa y expansiva».

Y en el repaso ‘huelga a huelga’, sector a sector, este escenario de confrontación arrancó «en marzo con la huelga de Enfermería y el encierro en San Isidoro de los representantes de Standard ITT. Ocurrió entonces aquello de que ‘se acogieron a sagrado y los sacaron a hostias’. Tras el verano, la situación se agudizó, paralizando la provincia entre septiembre y octubre», recuerda Rubio, quien apunta la solidaridad minera ‘y la noche de los tiros: «La minería, siempre pionera, marcó el ritmo. Desde el encierro en el grupo Escandal en Matarrosa del Sil hasta el epicentro en el pozo García Simón de Lillo del Bierzo, cercado por la Guardia Civil. Aquella ‘noche de los tiros’ quedó grabada como el símbolo de una sociedad que había perdido el miedo». Y ya sin él llegó la hoy casi legendaria huelga de la construcción, también vivida por Fernando a pie de cámara y recuerdos: «La huelga de la construcción (iniciada el 31 de agosto) fue el pilar urbano. Tuve el honor de cubrirla para el Diario de León. Durante casi seis semanas, entre 4.000 y 5.000 albañiles paralizaron la ciudad. Resistieron sin cobrar —en tiempos de paga semanal— gracias a las cajas de resistencia y la solidaridad vecinal. El encierro en el Instituto Nacional de Previsión (INP) forzó una negociación que la patronal intentaba desgastar por hambre... Pero finalmente, el 9 de octubre, se firmó un convenio que no solo trajo mejoras salariales (alcanzando las 20.000 pesetas), sino el reconocimiento de facto de los sindicatos». De ahí que se instalara en la memoria colectiva. 

Imagen 10 metal
En la hemeroteca de Fernando Rubio también hay testimonio de la huelga del combativo sector del metal. | FERNANDO RUBIO

Y además dejó escritas las que Fernando Rubio llama ‘lecciones’ para el recuerdo: «En León, la Transición no solo ocurrió en los despachos: se conquistó bajo tierra, en los andamios y en las calles. Como dice el refrán: ‘fuerza de machacar, hasta las piedras ablandan’. Tras el ladrillo vendría el metal, la madera y el transporte, en una carrera que ya no se detendría. Pero esa, amigos lectores, es otra historia que tendremos tiempo de contar». 
 

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