LA RUTA DEL PLACER | La primera calçotada, con picaña

El Reguero Moro ha abierto la veda de los calçots, cebollas tardías exquisitas que –bien pringadas en salsa romescu– entran como pipas. Esta temporada, con 4 propuestas de segundo plato...

Susana Martín
26/01/2018
 Actualizado a 19/09/2019
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Es tiempo de calçots. Sus fans ya están tardando si todavía no han degustado la primera calçotada de la temporada. Ya están aquí esas cebollas tardías que entran como pipas, bien pringadillos en su salsa romescu. De hecho, llevan un mes entre nosotros,  ya que en realidad la cosecha se puede disfrutar entre finales de noviembre y el mes de abril.El restaurante de Villoria sortea una calçotada para dos personas en un concurso de fotografía en Instagram ¿Se acuerdan? Se lo contamos a primeros de diciembre. Los chefs de Cocinandos –Juanjo Pérez y Yolanda León– fueron este año los protagonistas de ‘La arrancada’ en uno de los locales con más tradición calçotera, El Reguero Moro, que por algo su anfitrión viene de la tierra de esta verdura exquisita (aunque ya es más cazurro que nadie).En este restaurante chulísimo de Villoria de Órbigo han ido cogiendo el ritmo de la temporada de los calçots y ahora están a pleno rendimiento, y más aún con los suculentos menús que han ideado esta temporada. Todos arrancan con embutidos de la tierra, continúan con una teja repleta de calçots (llenan mucho, muchísimo, les advertimos) y un segundo a elegir (si tienen un buen saque) entre carnes a la brasa, botillo, paletilla de cordero a baja temperatura o picaña de la deliciosa y tiernísima carne ‘black angus’.No es el menú calçotada la única opción en esta casa de comidas que lleva tres lustros dirigida por el equipo de Xavi Cuadras. Entre semana, ofrecen también el ‘menú del día saludable’ y una amplísima carta, una carta repleta de variedades de la cocina mediterránea.Lo de los calçotsPero si hacen caso a la recomendación, que lo que sobran son oportunidades para volver y probar otros platos, vayan y prueben los calçots, que los sirven en su punto y con una romescu prodigiosa, una salsa que lleva entre sus misteriosos ingredientes almendra, avellana, ajo, ñora, tomate, aceite, vinagre, pan tostado o un toque de pimentón. Esta salsa es tan deliciosa que me atrevería a decir que crea adicción: empiezas y no puedes parar, y Xavi te tienta con más calçots y no hay comensal que diga que no puede más...Como la ocasión iba de celebrar y éramos unos cuantos, aprovechamos para probar los nuevos menús calçotada, los que llevan cordero a baja temperatura y picaña. Puestos a elegir, no sabría con cuál de las dos opciones quedarme, así que todos probamos un poco de todo, y tan felices.En El Reguero Moro preparan unos 18.000 calçots por temporada. Vayan y vean el espectáculo, es todo un rito aprender a pelarlos y zampárselos sin pringarse más de la cuenta (te ponen un babero protector). Lo de llegar al postre en esta casa es ya nivel ‘pro’.
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