El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) acoge desde el pasado mes de noviembre -y hasta el 17 de mayo- la exposición ‘Insound and Instructure’, con la que la artista japonesa Yoko Ono se estrena en España con su muestra más extensa de la última década. La colección ocupa 1.700 metros cuadrados y reúne más de 80 obras realizadas desde los años 60, incluyendo instalaciones de gran formato, cine, música, pintura y fotografía.
El título de la colección rememora un concierto y exposición celebrados por Ono en Kioto en 1964, reflejando su enfoque de integrar sonido e instrucción en el arte. La exposición, coproducida junto al museo Sakip Sabanci de Estambul, ha sido comisariada por Jon Hendricks, Connor Monahan y Álvaro Rodríguez Fominaya -director del centro museístico-, y recoge más de siete décadas de trayectoria de la artista sin seguir un orden cronológico estricto. Entre las piezas más destacadas se encuentran ‘Entrada’ (1990), que invita a los visitantes a escoger su acceso a la muestra; ‘Laberinto-Asombra’ (1971), un recorrido laberíntico de plexiglás; y ejemplares de su primera edición de ‘Pomelo’ (1964), donde Ono plasmó más de 200 instrucciones artísticas, algunas de las cuales inspiran creaciones como ‘Cuadro para ver los cielos’ (1961) y ‘TV Cielo’ (1966), considerada una de las primeras vídeo-instalaciones. También se proyectan ocho de sus películas producidas entre 1964 y 1972, incluyendo colaboraciones con John Lennon, como ‘Mosca’ (1970/71) y ‘Violación’ (1968).
La participación del público es un elemento central en la obra de Ono. Muchas de sus piezas invitan al espectador a convertirse en parte activa de la creación artística, ya sea eligiendo el recorrido de la exposición, interactuando con instalaciones laberínticas o siguiendo instrucciones poéticas que se convierten en pequeñas obras en sí mismas. Con esto, la artista no solo desafía la noción tradicional de la pieza artística, sino que transforma el museo en un espacio de experiencia colectiva y reflexión.

Más allá del museo
La presencia de Ono en León no se limita al Musac. Varias de sus consignas pacifistas y participativas se extienden por la ciudad a través de vallas publicitarias y en las coloridas cristaleras del museo, con palabras y frases como ‘Sueña’, ‘Vuela’, ‘Imagina la paz’ y ‘Respira’ que invitan a la acción y al pensamiento. Además, su obra ‘Pensamientos de cuarto de baño’ (1968) se ha instalado en aseos de diferentes establecimientos, siguiendo la línea de su arte participativo que busca involucrar al público en espacios inesperados.
La trayectoria de Yoko Ono es tan amplia como influyente. Nacida en Tokio y formada en Estados Unidos, se convirtió en la primera mujer admitida en el programa de filosofía de la Universidad de Gakushuin y, tras trasladarse a Nueva York en 1953, desarrolló un estilo basado en instrucciones y participación del público, consolidándose como pionera del arte conceptual y participativo. Su carrera combina creación, activismo y música, con hitos como el ‘Bed-In for Peace’, la campaña ‘War is over!’, la fundación de Nutopia y colaboraciones con John Lennon que marcaron la cultura global.
A lo largo de más de siete décadas, Ono ha expuesto en museos de referencia mundial como el Tate Modern, el MoMA, el Whitney Museum o el Guggenheim, consolidando su influencia en el arte contemporáneo. Proyectos emblemáticos como la ‘Imagine Peace Tower’ en Reikiavik reflejan su compromiso con la paz y su capacidad para expandir el arte más allá de los límites tradicionales; una filosofía que ahora también impregna León.
La respuesta del público leonés no se ha hecho esperar. En su fin de semana inaugural, más de 2.000 visitantes recorrieron la exposición, dejando claro que el Musac se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan experimentar la obra de Yoko Ono en toda su dimensión: conceptual, participativa y profundamente humana.
