El Colegio Oficial de Arquitectos de León se convirtió este lunes en escenario para la primera edición de las Jornadas ‘Concha Casado en el recuerdo’. A cargo de su inauguración estuvieron sus organizadores, el presidente del Instituto de Estudios Patrimoniales Concha Casado, Jorge Martínez Montero, y el director de esta cabecera, David Rubio. Ambos estuvieron acompañados por Eva Testa, decana del Coal, que junto a Iberdrola ejerce de patrocinador del evento.
«Hoy sabemos que la arquitectura actúa como motor de desarrollo del patrimonio; es capaz de reactivar el entorno y consolidar la identidad», indicó Testa: «Desde esta perspectiva, el arquitecto se convierte en un lector sensible del contexto preparado para descifrar las resistencias, el paisaje y el patrimonio que configura nuestra historia». Fue precisamente la arquitectura tradicional lo que, de la mano del especialista José Luis García Grinda, se convirtió en protagonista del primero de los tres días que durarán unas jornadas que rinden homenaje a la etnófraga leonesa, que, en palabras de la decana, «sigue siendo un faro de execelencia científica y un testimonio ineludible de compromiso inquebrantable».

Y es que, según apuntó David Rubio, la iniciativa sirve para «prestar atención al patrimonio y al legado de Concha Casado». «Yo la conocí como periodista y era incansable en muchas facetas», añadió: «Creo que estas jornadas reflejan bien una parte de su personalidad y, aunque están divididas en tres áreas, ella abarcaba muchísimo más todavía». Ese hambre por atesorar el conocimiento y la memoria colectivas las resumió el director de La Nueva Crónica en una frase sencilla: «Era una persona con una energía verdaderamente admirable y creo que esos valores no se pueden perder».
A la arquitectura, se suman también la ‘Artesanía y oficios tradicionales’ –este martes a las 19:00 horas en el Coal, de la mano del responsable del Registro de Artesanos (Rear) de León, Jesús Antonio Martínez Lombó– y el ‘Patrimonio inmaterial y la memoria oral’ –este miércoles a la misma hora y en el mismo espacio, con la ponencia de José Luis Puerto–. Todos ellos se han sumado a una propuesta que «demuestra que el patrimonio sigue siendo una realidad viva, capaz de despertar el interés, generar un diálogo y fortalecer los lazos entre diferentes generaciones».
De esa forma lo apuntó Martínez Montero, que se deshizo en halagos a Casado. «Su trabajo fue mucho más que una labor académica», dijo: «Fue un acto de fe, un acto de amor hacia su tierra, a sus gentes y hacia las tradiciones que conforman nuestra identidad colectiva». Y es que –señaló– «cada casa de piedra, cada canto popular, cada fiesta tradicional y cada relato conservado en la memoria de nuestros mayores forman parte de un legado que merece ser estudiado». Eso bien lo supo una etnógrafa a la que León rinde homenaje diez años después de su muerte en una muestra de que «conservar el patrimonio no significa inmovilizarlo, sino comprenderlo, valorarlo y transmitirlo».
