La 111 del triatlón más duro del mundo llegó a meta con la bandera de Oncobierzo y casi 2.000 euros contra el cáncer

La berciana Carolina Laurentiu era la única española en competir en la Norseman y quiso correr para dar visibilidad a esa lucha que ha vivido al lado de su amiga Murieta, que corrió los últimos 5 kilómetros a su lado

09/08/2025
 Actualizado a 09/08/2025
Carolina con Murieta y la bandera de Oncobierzo en la meta de la exigente triatlón.
Carolina con Murieta y la bandera de Oncobierzo en la meta de la exigente triatlón.

La 111, un número mágico, más bien la 19 -solo en la clasificación femenina- que sienta bien entre 250 afortunados participantes que tuvieron que competir antes de competir para estar en la Norseman, la triatlón más dura a nivel mundial que se realizó el 2 de agosto en Noruega. Fueron 5.000 los postulantes a la prueba, y entre ellos estaba la berciana Carolina Laurentiu, la única española que consiguió plaza y que, pese a haber salido de una lesión hacía poco, logró ese meritorio puesto de los tres unos, que sabe a tres oros. Y es que Carol no corría sola ni por su logro personal. Lo hacía para sí misma y para todos, con un mensaje con el que llegó a meta: el de su bandera berciana y el lema “Algún día es mucho tiempo”, de Oncobierzo.

Con esa plataforma y una niebla imposible, llegó en ese puesto 111 y acompañada de su amiga Murieta, que compartió con ella los últimos cinco kilómetros de subida. Ambas, emocionadas, vivieron un hermanamiento de amistad único. Su amiga había superado un cáncer de mama, y eso conmovió a Carol tanto que decidió realizar varios eventos deportivos para recaudar fondos en la lucha contra el cáncer. El último fue este triatlón de vértigo.

A su vuelta, casi sin deshacer las maletas, cuenta que la prueba, celebrada el pasado 2 de agosto, comenzó a las 4 de la mañana: “Cogimos el ferry con niebla y sin visibilidad. A las 5 había despejado y nos tiramos al agua. Nadamos casi 600 metros hasta la línea de kayaks que marcan la salida y, cuando estábamos todos, sonó la bocina del ferry y empezamos a nadar los 3.800 metros. El agua estaba fría, pero no helada”.

La natación era el único segmento en el que Carol tenía un objetivo de tiempo, que era 1h 15': “Hice 1h 13', así que bien”, dice con humildad.

Después la esperaba la bicicleta: “Empieza con un puerto largo, un tramo de meseta en altura, y luego otros cuatro más, siendo el último el más duro, aunque corto, por el desnivel y el cansancio. La última bajada son 20 kilómetros con un tramo de curvas peligroso en el que empezó a llover, así que tuve que hacerlo más despacio”.

Una vez completados los 180 kilómetros de bici, llegó la carrera: “Los primeros 25 kilómetros fueron muy bien. Es un sube-baja constante, con algo de llano, pero asequible. Luego empieza Zombie Hill hasta el kilómetro 37, un puerto en el que tuve que bajar el ritmo, pero conseguí llegar a la falda del Gaustatoppen en una buena posición y en tiempo para subirlo con mi equipo de apoyo: Murieta y David”.

Pero “el tiempo estaba tan mal que más tarde nos enteramos de que cortaron la subida a la montaña y, en vez de 160 atletas, solo subieron 123”. Con lo cual, su puesto resulta todavía más meritorio.

“Fue muy emocionante llegar arriba con Murieta, ya que ella no es atleta, pero por ella estábamos allí”, dice.

Llevaba el arrope de todo el Bierzo y de su equipo: “Me sentí muy arropada allí, ya que estábamos todo el equipo de apoyo juntos. Conocimos a Diego Escobedo (fotógrafo deportivo), que estaba grabando para la organización, y estaba con el equipo de Zalaris”.

Con el equipo organizaron un social run y una sesión de pilates para los participantes en los días previos.

Reconoce que sintió los ánimos que le enviaban desde Oncobierzo y desde las redes, con ese movimiento de “Yo corro con Carolina”.

Y la hazaña iba también en clave solidaria con "Mi reto contra el cáncer", que aún está abierto para que la gente done: “He recaudado 1.135 euros para AECC León”. A ello se suma el evento OnCorazón, “en el que recaudamos para AECC León y Oncobierzo 600 euros”. 

En "Mi reto contra el cáncer" también está el dinero recaudado en los eventos de ciclo indoor, powerlifting y taichí que promovió en el Mamba Gym y los 100x100 solidarios en las piscinas municipales.

Pero asegura que, entre todos los equipos "recaudamos unos 300.000 euros para las diversas asociaciones contra el cáncer".

Toda una declaración de intenciones que tiene claro que no va a dejar de lado, como tampoco sus próximos retos. Su calendario ya está acechando. En octubre la veremos en la Challenge Vieux Boucau y la Challenge Barcelona. Y en noviembre, en el Campeonato de España de triatlón de media distancia. Por el medio, quiere correr algo local para seguir apostando por su tierra, que ha llevado a los fiordos con más que buena nota.

carolina 2
Carolina luciendo la camiseta negra de finalista.

 

Archivado en
Lo más leído