El entrenador y presidente de Baloncesto Femenino León, Rafa González, participó en el espacio ‘Entre nosotras’ de Cope León, donde repasó el histórico ascenso del equipo a Liga Femenina Challenge, la segunda categoría nacional del baloncesto femenino, y los retos que afronta el club de cara a la próxima temporada.
Durante la entrevista, González valoró de forma muy positiva este logro, que supone el segundo ascenso conseguido en la cancha por el club. Primero fue el salto de Nacional a Liga Femenina 2 y ahora llega una nueva subida de categoría que coloca al equipo en un escenario desconocido hasta el momento. “Estamos en territorio totalmente inexplorado”, explicó. Aun así, el entrenador quiso destacar que el mérito pertenece al conjunto del club y no a una persona concreta, aunque reconoció sentirse especialmente orgulloso como leonés por haber conseguido ascender con un equipo de su ciudad.
Rafa recordó que el momento del pitido final lo vivió con una gran sensación de alivio, después de una fase decisiva muy complicada en la que el equipo estuvo cerca de quedarse fuera. También explicó que, aunque en ese momento no llegó a llorar, sí se emocionó posteriormente al escuchar mensajes de su familia y de personas importantes para él.
“Este año hemos tenido muchas complicaciones y lesiones, ha sido muy duro”
El entrenador definió la temporada como un camino lleno de dificultades, marcado especialmente por las lesiones. Según explicó, hubo momentos en los que el equipo llegó a tener cinco o seis jugadoras lesionadas, lo que obligó al grupo a apoyarse más que nunca y a seguir compitiendo en circunstancias muy difíciles.
González también repasó su vinculación con el baloncesto femenino en León. El club se fundó en 2009 y, desde entonces, el proyecto ha ido creciendo poco a poco, con paciencia y con una idea clara de continuidad. Para él, una de las claves ha sido construir el camino paso a paso, sin perder de vista la realidad del club y manteniendo siempre los pies en el suelo.
Una vez conseguido el ascenso, el objetivo principal será consolidarse en Liga Femenina Challenge y evitar convertirse en un “equipo ascensor”, es decir, un conjunto que sube y baja de categoría rápidamente. Para lograrlo, el club trabaja con la intención de mantener buena parte del bloque actual, aunque también será necesario incorporar jugadoras que permitan competir en una liga más exigente.
El ascenso también supone un aumento importante del presupuesto, especialmente por los gastos relacionados con la plantilla y los desplazamientos. En este sentido, Rafa destacó la importancia de contar con el apoyo de patrocinadores, instituciones y de la propia ciudad. Además, quiso reconocer el papel de la Universidad de León, que ha acompañado al club desde sus inicios y ha sido importante tanto para el equipo filial como para atraer jugadoras que estudien en la ciudad.
“La mayor diferencia con el baloncesto masculino, a pesar de haber metido casi 3.000 personas en el Palacio, es la afluencia de espectadores”
Durante la entrevista, González también reflexionó sobre las diferencias entre el baloncesto masculino y femenino. Aseguró que siempre ha entrenado de la misma manera a hombres y mujeres, y que las diferencias principales son físicas. Sin embargo, señaló que el gran reto sigue estando en la asistencia de público a los partidos.
"Aunque en los últimos encuentros hemos reunido a casi 3.000 personas en el Palacio todavía queda mucho camino por recorrer para que el deporte femenino tenga el seguimiento que merece. Si las mismas mujeres que van a ver deporte masculino fueran a ver el baloncesto femenino cambiarían mucho las cosas", manifestó el entrenador. También destacó que este ascenso puede servir como impulso para la cantera, ya que cada vez se ven más niñas en los partidos y muchas de ellas se acercan ilusionadas a pedir autógrafos a las jugadoras.
Para terminar, Rafa González quiso mandar un mensaje a las niñas que quieren empezar a jugar al baloncesto y todavía no se animan a hacerlo. El entrenador insistió en la importancia de tener ilusión, ambición y constancia, y puso como ejemplo a jugadoras del propio club que han ido creciendo hasta alcanzar metas que al principio parecían lejanas.
