No es para nada normal que el Mansillés caiga así en casa, una Caldera que solo había cedido en un partido de toda la temporada y que ahora se le atragantó un líder, que es mucho líder, 0-4 ganó el Tordesillas. Tampoco pudo mantener su buen momento La Virgen y en Los Dominicos, cayendo por 0-2 ante un Numancia B que sale momentáneamente de la zona de descenso. Puso el Bembibre la alegría de la tarde en Tercera Federación volviendo a ganar y en casa, tras 5 partidos seguidos sin hacerlo, 8 si contamos también los a domicilio. Un tanto de Contreras que aleja algo más a los bembibrenses de la zona más peligrosa de la tabla, que ahora está a cuatro puntos. El último en jugar será el Júpiter este domingo visitando al Almazán, en un duelo directo por la media tabla alta, este domingo a las 17 horas.
Lo aguantó y mucho el Mansillés en La Caldera con el 0-0 en la primera mitad , pero todo cambió en los primeros minutos de la segunda. Y es que en cuestión de 20 minutos el partido pasó del 0-0 al 0-4 con un Tordesillas que no bajó el pie del acelerador en cuanto se vio por encima en el marcador. Y es que el líder solo ha perdido dos partidos esta temporada y por algo es el principal candidato al ascenso. La peor parte se la llevó un Mansillés, que lleva ya tres derrotas en los últimos cuatro.
Tampoco tuvo el día La Virgen. Sorpresa de los de Nanín ante un Numancia B que lucho por no descender, pero que cada vez está más cerca de salvarse. Tardaron solo tres minutos los visitantes en ponerse por delante y volvieron a golpear a los 5 minutos de la vuelta de vestuarios, pegando un gran mazazo a los virginianos que si venían en un buen momento, ven como se frena, siendo otra de las sorpresas de la jornada.
El que sí pudo llevarse los tres puntos y quizás el que más lo necesitaba era el Bembibre que le ganó por 1-0 al Villaralbo, directo en la salvación, solo un punto le separa. Ocho seguidos sin ganar llevaban los de Manolo Pérez y el encargado de hacerlo, un cantearon y de Bembibre como Óscar Contreras pasando la hora de juego para romper el mal momento y volver a sonreír.