Descubriendo a Koke Iglesias, el nuevo lateral derecho de Nafti

El director de 'Blanquivioletas', Jesús Domínguez, presenta al futbolista cedido por el Real Valladolid

10/02/2026
 Actualizado a 10/02/2026
El nuevo lateral derecho de la Ponferradina, Koke Iglesias, en su primer partido de blanquiazul con Nafti de fondo. ENRIQUE RAMÓN
El nuevo lateral derecho de la Ponferradina, Koke Iglesias, en su primer partido de blanquiazul con Nafti de fondo. ENRIQUE RAMÓN

La Deportiva afrontó el mercado de invierno con la intención de meter el bisturí en la plantilla más allá de simples arreglos superficiales. Lo dejó claro su entrenador, Mehdi Nafti, en una rueda de prensa, asegurando que el equipo demandaba algunos refuerzos para ser titulares en la segunda vuelta. 

El ejemplo más claro de ello es Erik Morán, que se hizo con el timón del equipo desde el día 1, pero el lateral derecho es otro de esos puestos que han sido agitados. El navarro Diego Moreno, ya rescindido, no cumplió las expectativas. Incluso llegó a perder el puesto en favor de un Mario Jorrín que se veía más fuera que dentro. Eso sí, la dirección deportiva quiso buscar en el mercado a otra pieza con nivel suficiente como para poder asentarse en el once inicial, y ese hombre es Koke Iglesias.

Con apenas un entrenamiento en El Bierzo, el defensa cedido por el Real Valladolid tuvo que saltar al césped del Anxo Carro por la lesión de David Andújar. Un reto muy precipitado pero que resolvió con buena nota, aguantando con solidez ‘los bailes con la más fea’, Jorge González, hasta el punto de forzar su expulsión. Esta buena carta de presentación le sirvió para ganarse su primera oportunidad como titular en un partido muy complejo contra el Celta Fortuna, en el cual dejó más muestras de sus calidades aguantando los desafíos del hombre más desequilibrante de los celestes, Ángel Arcos.

Para conocer mejor a Koke, La Nueva Crónica ha charlado con Jesús Domínguez, el director de Blanquivioletas, medio de referencia siguiendo la actualidad del club pucelano, pues es un gran conocedor de la evolución del joven lateral en los anexos del José Zorrilla.

Un lateral con alma de medio

Según recuerda, Koke es una de las promesas principales del Real Valladolid de la generación de 2005, junto a Garri y Hugo San, que se encuentran instalados en el primer equipo. Fue campeón de Castilla y León en categoría benjamín con el CD Íscar, en un equipo que compartía con el propio Garri, y dieron juntos el salto en alevines al Real Valladolid. Eso sí, sus inicios en fútbol 11 fueron como mediocentro. De hecho, jugó en ese puesto hasta llegar a juveniles. En División de Honor, en la 2021/22, a las órdenes de Borja Fernández (el exjugador y actual entrenador del Ourense de Segunda RFEF), llegó incluso a desenvolverse algún partido como mediapunta. Esa temporada empezó a ser convocado por la Selección Española sub-17... como lateral, y fue entonces cuando comenzó a redirigir ahí su posición. No sin esfuerzo, porque compartía equipo con Iván Fresneda, lo que dificultaba su paso definitivo al lateral, y porque internamente, en el club, hubo debate sobre la idoneidad de su posición al principio (algunas voces entendían que las conductas del lateral en la selección eran parecidas a las de un centrocampista y que no había problema con que aquí siguiera jugando en el medio).

Sus inicios en fútbol 11 fueron como mediocentro, posición en la que se desenvolvió hasta juveniles

Con el tiempo, y cuando Fresneda dio el salto de categoría, se fue afianzando en el costado derecho. Siguió siendo internacional un tiempo; su generación tiene ahí a Álex Jiménez y a Javi Boñar, pero llegó hasta la sub-19. Más adelante, se estrenó con el Promesas en Segunda RFEF siendo todavía juvenil y consiguió convencer al club de que se podía quedar en esa plantilla cuando Lucas Rosa subió al primer equipo. Por tanto, esta estaba siendo su cuarta temporada en el filial, pese a que tiene aún 20 años (hace los 21 en marzo).

La lectura del juego, una virtud

En todo este proceso, ha jugado siempre en línea de 4, como un lateral derecho de buen pie y de apoyo en salida de balón. Aunque ha asimilado determinadas conductas de un lateral moderno y se incorpora al ataque, no es un carrilero, un lateral físico que apure línea de fondo por velocidad y saque centros desde esa zona. Puede hacerlo, pero habitualmente más a través de la lectura de la acción ofensiva que de ese efecto sorpresa.

Por este desarrollo, una de sus grandes fortalezas es el entendimiento del juego y la construcción desde atrás

Continuando con su descripción de Koke, Jesús Domínguez subraya que, a pesar de no tener una gran talla (171 centímetros, según Besoccer), en los duelos es aguerrido; obviamente, más en los terrestres. "Como tiene una buena lectura del juego —en realidad, diría muy buena—, posee capacidad de corrección por posicionamiento, aunque en ocasiones, si se le empareja con un extremo veloz, puede llegar a sufrir", comenta. A cambio, suma un pie en salida de balón y, en contextos de dominio o en los que el entrenador opte por incorporar al lateral por dentro, puede sumar. Tiene una buena capacidad asociativa y, sin ser su mayor especialidad, no tiene mal centro.

En busca de confianza

Esta temporada no estaba siendo la más brillante de su carrera. A pesar de esa experiencia en el filial, y de su ascendencia (era uno de los capitanes del filial), le estaba costando encontrar su mejor versión, pero, más que estrictamente por fútbol, por una merma en la confianza provocada por su nula participación en el primer equipo. En pretemporada empezó teniendo minutos, pero el por entonces entrenador, Guillermo Almada, posteriormente no contó con él y tomó la decisión pronto de que bajase al filial.

En verano ya se había hablado de ofertas por él, pero el Real Valladolid optó por que se quedara, igual que en un primer momento en enero, dado que la salida de Trilli dejaba un hueco que cubrir. Inicialmente en las oficinas de Zorrilla rechazaron ofertas y el director deportivo, Víctor Orta, llegó a defenderlo en público y a decir que no valoraban fichar por su presencia, pero el sucesor de Almada, Tevenet, no le dio opción: decidió no convocarlo ni siquiera para entrenar en la primera semana en la que Iván Alejo fue baja y todas las partes entendieron que, ahora sí, era el momento de salir para tener minutos en un contexto competitivo más alto y en un vestuario profesional en el que pueda progresar.

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