Racing 2 - Cultural 4: 'Una goleada para el libro de los recuerdos inolvidables'

El equipo leonés borda el fútbol en una primera parte maravillosa y se impone con brillantez al líder, al que ya vencía 0-3 al descanso y llegó a ganar 0-4

15/09/2025
 Actualizado a 15/09/2025
La Cultural festeja a lo grande uno de los goles marcados en El Sardinero. | LALIGA
La Cultural festeja a lo grande uno de los goles marcados en El Sardinero. | LALIGA
LNC 15 09 2025 Página 2 3 Cultural PRIMERA3
 

 

 Hay partidos que pasan a la historia de un club. Que en el momento en el que termina, te das cuenta de que es de esos que cuando pasen los años seguirás evocando en todas y cada una de las temporadas. Que aunque sólo otorgue tres puntos y no suponga cumplir un objetivo de forma inmediata, tiene algo que le convierte en un clásico. 

Y la goleada que este domingo le endosó la Cultural al Racing en El Sardinero es de esas que inmediatamente pasan al libro culturalista de los recuerdos inolvidables. 2-4 vencieron los leoneses, que bordaron el fútbol durante una de las mejores primeras partes que la memoria alcanza a recordar en su último siglo, la cual les llevó a irse 0-3 al descanso y a estar incluso 0-4 en la segunda mitad.

Los 1.200 seguidores leoneses que hicieron que durante muchos momentos pareciera que se jugaba en el Reino, pues sólo se les oía a ellos  y no dejaron ni un segundo de animar, pasaron a ser los más envidiados del culturalismo por vivir en directo algo así. 

A partir de ahora, cuando vuelvan a hacer un desplazamiento ante un rival complicado, pensarán que no tanto como aquel día en el que ibas colista sin haber ganado y pasaste por encima del que era líder tras haber vencido en todos los partidos que había jugado. Desde este momento, cuando alguien te diga que un partido lo vas a perder seguro, apelarás a este día y responderás que también se iba a caer en El Sardinero. Y si en mayo se acaba logrando el objetivo de la salvación, podrá decirse que en Santander empezó todo.

Sobrino marcó a centro de Calero y asistió en el golazo de Hinojo, que robó en su área y se recorrió el campo

Fue un partido de nombres propios, empezando por el que inició la exhibición, que fue Roger Hinojo. La pinta del joven lateral cedido por el Espanyol es tan tremenda, que no parece ninguna exageración pensar que dentro de unos años, cuando le veas con la selección, recordarás que un día jugó en León.

En defensa y en salida de balón lo hizo absolutamente todo bien y suyo fue el 0-1 tras robar junto a su área y recorrerse todo el campo, conduciendo y zafándose de rivales haciendo dos paredes con Sobrino, hasta que dentro del área controló y superó al portero.

Y es que otro de los destacados fue sin duda el ex del Cádiz. En su primera titularidad, sentando a Paraschiv, hizo una actuación sensacional. No dejó de pelear, ganó duelos, bajó balones, participó en el juego y redondeó todo eso con un gol y una asistencia. 

Perfecto fue el movimiento para recibir y el momento del pase para el 0-1 de Hinojo. Y donde debía estar se encontró en el 0-3, cuando Calero puso un buen centro desde la banda derecha que Manu Hernando falló al ir a despejar y Sobrino remató solo en el segundo palo.

Chacón vivió su primer gran día en Segunda. Hizo el 0-2 de cabeza a pase de Pibe y dejó solo a Collado para el 0-4

Por supuesto hay que hablar de Luis Chacón. No había sido ‘el niño maravilla’ en las cuatro jornadas, pero en Santander dejó claro que puede ser determinante en Segunda como lo fue en Primera RFEF. Muy participativo en el juego, más de lo que incluso en su mejor versión del año pasado era habitual, su juego entre líneas nunca fue descifrado por la zaga cántabra y le puso el brillo de un gol y una asistencia.

Marcó el 0-2 de cabeza, como en el partido del ascenso frente al Andorra, tras anticiparse al defensor y cruzar con su testarazo el balón en un gran balón desde la banda de Pibe, que repitió titularidad tras su buen partido ante el Leganés y cumplió con creces.  Y asistió en el 0-4, en el que Hinojo la sacó a la perfección desde atrás y Chacón controló y se sacó un sensacional pase con el exterior con el que cogía la espalda a la defensa, dejando solo ante el portero a un Collado que acababa de entrar al campo y no fallaba en el mano a mano para sentenciar el triunfo.

Pero, sin participar directamente en los goles, sería imposible entender la exhibición de la Cultural sin el recital que dio Bicho en un centro del campo que dominó a su antojo. A lo que él quería se jugó en la primera parte, en la que movió al equipo sin errores, arriesgando y acertando, y convirtiendo a los rivales en sombras que movía a su antojo.

Badía salvó dos veces a la Cultural en la primera parte, pudo hacer más en el 1-4 y le pitaron un penalti surrealista

Y claro, hay que sumarle el de nuevo muy sólido partido de los dos centrales Rodri y Barzic (que se fue lesionado pero no parecía grave), la mejoría del equipo con el toque de Llona de colocar tres mediocentros con un Selu destacado, la labor de contención de un Thiago Ojeda que sufrió eso sí con balón y perdonó el 1-5 a portería vacía, o la seguridad defensiva que Calero añadió a su asistencia.

¿Y en portería? Cara y cruz para Badía. El portero salvó a la Cultural de nuevo en la primera mitad, con una buena intervención arriba en una volea desde la frontal de Andrés con 0-1 y una rápida salida para tapar el tiro en área pequeña de Villalibre tras una gran asistencia de Íñigo Vicente; pero pudo hacer más en el 1-4, a 20 minutos del final y cuando sonaban los ‘olés’ de la grada culturalista en ElSardinero, pues la maraña de jugadores le impidió ver y reaccionar a tiempo, y el tiro de Canales desde la frontal le sorprendía y se colaba casi por el centro de la portería.

'Masterclass' de Bicho en un centro del campo que dominó a su antojo y muy mejorado al meter con Selu un tercer hombre  

También hizo el portero el penalti del 2-4 ya en el descuento, pero ahí el culpable no fue Badia sino quien habiendo VAR permitió que eso se señalara. Porque en un balón lateral salió a despejar, rozó en el esférico y en la cabeza de Villalibre, y el árbitro señalaba una pena máxima que tras varios minutos de revisión se confirmaba, y que es de esas que si el resultado no hubiera sido 1-4 en ese momento hubiera hecho estallar a todo el culturalismo.

Pero en la situación que era, dio igual. Lo metió Andrés aunque Badía le adivinó la intención y el balón se fue fuera al estar la red rota, pero el resultado nunca peligró. Era el día de la primera gran fiesta culturalista en Segunda. Y quedan por debutar los Ribeiros y Cortés...

Lo más leído