El santuario para osos Gnadenhof für Bären de Bad Füssing, en Alemania, ha despedido este miércoles con un emotivo mensaje a Ponderoso, el oso del Coto Escolar de León que pasó allí su última etapa de vida tras ser trasladado en julio de 2025. El refugio ha querido rendir homenaje al plantígrado, tras su fallecimiento a los 35 años el pasado fin de semana, al que llamaban cariñosamente Pondo, con unas palabras cargadas de tristeza, ternura y también gratitud.
“¡Adiós, Pondo! Un gigante bonachón ha emprendido su último viaje”, comienza el mensaje difundido por el equipo del parque, que recuerda al oso como “nuestro hombre español” y destaca el profundo cariño que despertó entre sus cuidadores desde su llegada.
Causas naturales por su edad
Sobre las circunstancias de su fallecimiento, el refugio ha explicado a este medio que "Pondo falleció plácidamente por causas naturales derivadas de su avanzada edad: 35 años. Como un auténtico 'oso abuelo', su gran cuerpo simplemente estaba cansado al final de su larga vida. Su corazón dejó de latir con mucha suavidad. No sufrió y pudo marcharse en paz, en un entorno seguro y familiar".
El refugio reconoce que atraviesa días especialmente duros, ya que esta despedida llega poco después de otra pérdida reciente en el parque, en este caso de una osa. Aun así, el equipo subraya que, por encima del dolor, permanece un sentimiento de “gratitud infinita” por haber podido compartir con Ponderoso su último año de vida.
En su mensaje, el santuario recuerda que Pondo llegó a Bad Füssing en julio de 2025, después de más de tres décadas en un recinto "diminuto" de 20 por 20 metros en el Coto Escolar de León. Allí, explican, comenzó “un milagro tardío pero maravilloso” para este gigante de 300 kilos, que pronto conquistó a todos con su carácter afable y encantador.
Sus cuidadores evocan con especial cariño escenas cotidianas que se han vuelto inolvidables: la forma en la que comía todo lo que se le ofrecía, cómo disfrutaba plenamente de sus siestas y la manera en la que cortejaba a la osa del recinto vecino.
El refugio destaca también que, en su última etapa, Ponderoso pudo volver a sentir la hierba auténtica bajo sus patas y el calor del sol en libertad. “Esta felicidad tardía sigue siendo un regalo inestimable para todos nosotros”, señala el equipo del parque en su despedida.
El mensaje concluye con unas palabras de agradecimiento al oso leonés nacido en 1991 y con el compromiso de seguir cuidando a Luna, su compañera, en este momento difícil. “Gran Pondo, gracias por el tiempo maravilloso que compartimos contigo. Dejas un vacío enorme. ¡Te echamos de menos!”, despide el santuario Gnadenhof für Bären de Bad Füssing.
El duelo de Luna, su compañera durante más de 30 años
Respecto al estado actual de Luna, la osa del Coto que viajó a Alemania junto a Ponderoso tras más de 30 años juntos en León, el refugio ha señalado a este medio que está atravesando un duelo: "Los osos son animales muy sensibles y, tras más de tres décadas junto a Pondo, ella percibe claramente su ausencia.
"Nuestros experimentados cuidadores supervisan a Luna muy de cerca, las 24 horas del día. Le damos el tiempo que necesita para vivir su duelo y la acompañamos con mucha atención, actividades especiales de enriquecimiento ambiental y todo nuestro cariño", concluyen desde Gnadenhof für Bären de Bad Füssing.
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