Generaciones de leoneses han pasado por el Coto Escolar y todos y cada uno de ellos vinculan el nombre de Ponderoso a esa instalación. El oso, que llegó en 1991 a la instalación leonesa, ha fallecido este sábado en el refugio de la región alemana de Baviera donde vivía junto a Luna, su inseparable acompañante.
En un entorno espectacular ha disfrutado de su vejez tras la decisión del Ayuntamiento de León de sacarles de la jaula en la que habían vivido durante tres décadas, dejando recuerdos en miles de leoneses.En Gnadenhof für Bären, el refugio donde ha vivido su último año, le conocían como 'Pondo'. Al llegar fue castrado y se le extrajo un colmillo que le causaba fuertes dolores, justo antes de proceder a una hibernación, lo que se consideraba «un gran éxito», ya que «demuestra que se siente seguro y que su biorritmo natural ha regresado».

«En verano se bañan cada poco en el gran estanque que tienen dentro de su recinto y les gusta tumbarse bajo los árboles a la sombra, pero también pasear, por lo que podemos decir que disfrutan plenamente de su vida de osos. Además, la oferta de alimentos que les damos es enorme y la verdad es que les gusta mucho», explicaba Christoph Denk, subdirector del refugio, en declaraciones a este periódico.
Ahora Luna se deberá adaptar a la ausencia de quien ha sido su compañero en pocos metros durante toda su vida, adaptándose a un nuevo entorno que comparte con otros osos con necesidades especiales.
