Si acceder al alquiler de un piso en León es cuestión complicada, el simple hecho de tener la posibilidad de poder arrendarlo tampoco es que sea labor mucho más sencilla. De hecho, cumplir con los requisitos que piden los caseros leoneses no es nada fácil y en muchos casos se antoja misión imposible, sobre todo cuando se entra en temas económicos.
Con la demanda de pisos por las nubes y la oferta lejos de estar ajustada a ello, los precios no es lo único que ha subido en el sector inmobiliario y los propietarios de viviendas cada vez hacen mayores cribados a la hora de alquilar. En León, por ejemplo, buscan tener «algo seguro y estable», según aseguran desde la Inmobiliaria R3 a este periódico, con lo que las condiciones económicas de inicio hacen ya una limpia considerable.
Nómina que triplique el alquiler
Entre esos requisitos económicos destaca, por ejemplo, la búsqueda de un inquilino cuya nómina «se acerque a triplicar» el alquiler: «Si optan a una renta de 700 euros, se entiende que con una nómina de 1.200 no se puede vivir», advierten desde la misma inmobiliaria. «Muchos caseros se tiran muchos años para tener ahorros y gastarlos en otra vivienda para tener una ayuda y lógicamente le intentan sacar rentabilidad», argumentan. Por ejemplo, en la plataforma de Idealista se alquila un piso en el centro por 1.590 euros al mes y se requieren unos «ingresos mínimos demostrables en el conjunto de la unidad familiar» de 4.500 euros. En otro, también en el centro, se alquila por 750 euros mensuales y para el que se solicitan ingresos netos mínimos familiares de 2.500.
No obstante, «la mitad de los alquileres se hacen con seguro de impago», comentan mientras explican que son las propias compañías aseguradoras las que evalúan si cubren, o no, a un determinado usuario interesado. Desde Inmobiliarias Ordoño, eso sí, apuntan a que los posibles impagos no están entre las mayores preocupaciones de los arrendadores porque «existen herramientas para cubrirse ante ellos», como esos propios seguros.
Asimismo, otro de los requisitos que piden los caseros leoneses se relaciona con la vida laboral del interesado. «Suelen pedirse de uno a tres años de antigüedad en el trabajo, aunque eso ya depende del sector», aseguran ambas empresas. En lo que coinciden plenamente, y se ve que en la mayoría de anuncios de compraventa online, es un contrato indefinido de trabajo. De hecho, es la primera respuesta que se recibe tanto por parte de R3 como de Inmobiliarias Ordoño al ser preguntadas por los requisitos que se están pidiendo en la capital leonesa.
Otros requisitos
De igual manera, algunos caseros de León también solicitan las nóminas de los últimos meses, además de una prueba de solvencia económica (extractos bancarios recientes o facturaciones) y garantías de pago adicionales. Incluso, también se llega a solicitar un informe Asnef (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros) para comprobar «el incumplimiento de obligaciones dinerarias», entre otras cosas.
La estancia mínima está también entre las condiciones más demandadas por los caseros. «Muchos quieren una relación estable y que sea a largo plazo, pero a priori depende de las preferencias de cada propietario», explican desde Inmobiliaria Ordoño.
Y esto cuenta con el concepto de la seguridad y la tranquilidad, puesto que un alquiler temporal no te garantiza tener cubierto el piso todos los meses y, por consiguiente, disponer de ese extra económico.
Perfil preferido de los propietarios
El perfil personal lo tienen también muy en cuenta, porque al final el inquilino es el que vivirá en el piso y «si lo cuida y tiene cuidado se acaba revalorizando», explican desde R3 en base a lo que les transmiten los propietarios. Es más, aseguran que «los estudiantes son los que mejor suelen cuidar y responder porque detrás va el reflejo de los padres; es verdad que a nivel de suciedad depende más de cada uno, pero no suelen dar muchos problemas».
Finalmente, el requisito más común a todos los pisos es el de no aceptar mascotas, achacado desde R3 a que las condiciones de los propietarios derivan de «malas experiencias» y «por eso no quieren repetir y ponen como condición que no haya animales», que es el mismo caso que con los fumadores, si bien no es un requisito que se vea mucho: «Ha habido casos en los que han tenido que desinfectar la casa totalmente porque el inquilino fumaba mucho», advierten.

