El camino ha sido largo, pero todo llega. Las obras de ampliación del Parque Tecnológico de León arrancaron a principios de diciembre y el movimiento de tierras avanza en el marco de una inversión de la Junta que supera ligeramente los trece millones de euros.
El plazo de ejecución previsto se ha fijado en de un año y medio, por lo que el recinto empresarial debería estar ampliado antes de que arranque el verano del año que viene, que era precisamente el último plazo fijado por la administración autonómica.
Y nos referimos al último plazo porque la idea inicial era que el desarrollo de las nuevas parcelas hubiese concluido en el año 2023, cuando el Parque Tecnológico cumplía 15 años desde su inauguración oficial, pero la tramitación previa se fue demorando debido a las catas arqueológicas en busca de vestigios romanos que pudiera haber en la zona y a la burocracia del proceso expropiatorio de los terrenos. En este sentido, cabe recordar que los propietarios han abierto un pleito en el que exigen que la Junta pague un precio más alto por sus fincas, aunque ello no impide que las obras de ampliación puedan avanzar.
La administración autonómica impulsa este importantísimo proyecto a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl), que es la promotora de una actuaciones que va a desarrollar 523.693 metros cuadrados de suelo urbanizable. De ellos, hay 247.100 que se van a destinarán a uso industrial y 38.541 tendrán un uso terciario, todos ellos distribuidos en 31 parcelas de distintos tamaños.
Además, el proyecto reserva 97.522 metros cuadrados para espacios libres, 48.091 para equipamientos públicos y 92.438 para los viales.
Entre las principales actuaciones que se están acometiendo, destaca en primer lugar una conexión con la ronda sur mediante el enlace existente que actualmente da servicio al polígono de Villacedré, situado junto a la ampliación del Parque Tecnológico, con el objetivo de facilitar el acceso de vehículos desde una vía de gran capacidad. Dicho enlace está compuesto por una glorieta elevada sobre la ronda y ahora, para facilitar la conexión con el Parque Tecnológico, será necesario construir un nuevo ramal en el lado norte de dicha glorieta. Así, se proyecta el entronque del vial principal del Parque Tecnológico con esta glorieta mediante un ramal con dos entradas y dos salidas, separadas por una isleta central.
A mayores de este acceso, el proyecto prevé la construcción de dos calles principales con orientación norte-sur, así como tres calles transversales que conectarán ambas y permitirán el acceso a todas las parcelas. También se ejecutará un vial de conexión entre el Parque Tecnológico actual y su ampliación, que arrancará desde la glorieta central de la ampliación a través de un vial de doble calzada –con dos carriles por sentido, mediana y aceras a ambos lados– que enlazará con la zona del pórtico actual, donde se ejecutará una glorieta para organizar los flujos de tráfico.
A mayores de la ampliación, cabe destacar que el Parque Tecnológico no sólo crece en superficie, sino también en el número de empresas instaladas, en el tamaño de las mismas y en los puestos de trabajo creados.
Los datos reflejan que el recinto que gestiona el Instituto de Competitividad Empresarial de Castilla y León cerró el pasado año con 46 compañías instaladas, tres más que en 2024. Además, se generaron más de medio centenar de nuevos empleos, por lo que la cifra total alcanza ya los 2.300.
La edad media de los trabajadores se sitúa en 35 años y –pese a que hablamos del Parque Tecnológico– es el sector químico y farmacéutico el que más empleo y facturación genera. Por detrás se mantiene el de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el dedicado a trabajos de ingeniería.
Cabe destacar además la Junta está construyendo un segundo edificio de usos comunes (oficinas y servicios con 250 puestos de trabajo) y que son varias las empresas que están ampliando sus instalaciones en parcelas aledañas a las que ya ocupaban para acometer nuevos proyectos y seguir creciendo.
