Los grados en Medicina de León y Burgos se podrían considerar hermanos. Fueron anunciados a la vez y comenzarán a funcionar a la par, en un parto programado para el mes de septiembre. Sin embargo, no son siameses porque se trata de proyectos completamente independientes. Tampoco gemelos, puesto que las diferencias están siendo notables tanto en la implantación como en cómo se contempla la futura titulación. Sí que podrían ser presentados, en cambio, como dos mellizos: la Universidad de León (ULE) y la Universidad de Burgos (UBU) están siendo ágiles en la puesta en marcha de una carrera que contará con múltiples similitudes, pero en la que ofrecerán a los alumnos, desde la primera promoción, propuestas formativas claramente diferenciadas.
Las primeras similitudes aparecen en el calendario y en la financiación. La Junta, en una decisión salomónica, anunció en octubre de 2024 que concedía Medicina a las dos universidades públicas de la comunidad autónoma que todavía no tenían este grado en su mapa de titulaciones, León y Burgos, llevando como contrapartida Farmacia a Valladolid y Veterinaria, carrera de gran peso académico e histórico en Vegazana, a Salamanca. Tanto la ULE como la UBU estrenarán el grado dentro de cinco meses y han recibido una financiación idéntica por parte de la Administración autonómica en las primeras partidas que se han ido concretando: 19,5 millones de euros, anunciados a comienzos de este año.
En el caso de la ULE, esta inyección autonómica se destinará a la construcción del primer módulo del futuro edificio, mientras que en Burgos servirá para acondicionar el Hospital Divino Valles a la nueva formación. Esta es una de las principales diferencias respecto a cómo se está implantando la titulación en ambas universidades: si bien la ULE descartó la opción del San Antonio Abad y construirá una facultad de casi 15.000 metros cuadrados en el Campus de Vegazana, Medicina en el UBU se impartirá reacondicionando varias plantas de un centro hospitalario.
Las clases en Burgos serán en el Divino Valles, mientras que en León se descartó el San Antonio Abad para construir una facultad
Según explican fuentes de la institución académica burgalesa a este periódico, todo apunta a que el nuevo grado se comenzará a impartir en el Hospital Militar, actual sede de la Facultad de Ciencias de la Salud, hasta que pueda hacerse en el Divino Valles. De esta manera, si bien no contarán con un nuevo edificio para Medicina, en Burgos también está previsto que la docencia se inicie en Ciencias de la Salud. No obstante, la mudanza a la nueva sede en León no será hasta el año 2029.
Burgos ha optado por rehabilitar un hospital en cierto «desuso», algo similar a la alternativa que se barajó en León con el San Antonio Abad, en el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule). El Divino Valles, según explican desde el UBU, contaba con máquinas nucleares, salas para donación de sangre y urgencias de Atención Primaria, pero era un «señor hospital» que estaba «vacío al 70 por ciento». Este «hospital provincial» quedó relegado a un segundo plano al abrir el Hospital Universitario de Burgos y ahora se rehabilitará «gradualmente» para acoger la docencia de Medicina. En cualquier caso, se espera que las obras en las últimas plantas se ejecuten en una única fase, por lo que el proceso de implantación podría verse culminado en la institución académica castellana antes que en la ULE. En este sentido, cabe recordar que las obras en la segunda sección del futuro edificio, situado junto a la Biblioteca Universitaria San Isidoro del Campus de Vegazana, no se iniciarían hasta 2030.
Además de la financiación autonómica, tanto la ULE como la UBU ya contemplaron partidas para la implantación de Medicina en sus presupuestos para 2026. Una financiación con la que se ha trabajado en la puesta en marcha de los laboratorios de anatomía y salas de disección, que en ambos casos, en otra de las similitudes, se espera que sus obras hayan finalizado este verano. Estos departamentos se instalarán, respectivamente, en la Facultad de Ciencias de la Salud del Campus de Vegazana y en el segundo pabellón del Hospital Militar. De esta manera, tanto en León como en Burgos son optimistas con cumplir plazos y que el grado comience a impartirse en septiembre.
La UBU cuenta con mayor número de médicos que quieren ser docentes, pero la ULE tiene más acreditados
También parece haber bastantes similitudes en la oferta académica, apostando en ambos casos por combinar los métodos ‘de toda la vida’ de enseñanza de esta disciplina con las nuevas tecnologías. En León se insiste en que la formación será híbrida, con disección tradicional de cuerpos reales y herramientas virtuales y de simulación, mientras que en Burgos su apuesta tomará en consideración avances como la inteligencia artificial, buscando siempre una enseñanza de carácter práctico.
En cuanto a las diferencias, cabe señalar en que en León está previsto que las promociones de alumnos lleguen a los 80 estudiantes, mientras que en Burgos estas estarán limitadas a 72 plazas anuales. Así, en la ULE se formarán cada año más futuros médicos.
No obstante, en cuanto al profesorado sí que parece que hay más facultativos dispuestos a impartir docencia en Burgos. Fuentes de la ULE apuntaban a comienzos de este 2026 a que unos 250 profesionales habían mostrado interés en acreditarse como docentes universitarios, mientras que en el UBU ya se superaban los 400 a finales del pasado año. Sin embargo, en León se disponía en enero de 35 médicos acreditados, mientras que en Burgos eran solo 22 los que habían finalizado el proceso.
Lejos de rivalidades, al menos hasta que comiencen las matriculaciones de la primera promoción, León y Burgos avanzan en paralelo y con paso firme en la implantación de Medicina. Dos provincias que esperan que, con la llegada de estas carreras universitarias tantas veces reclamadas, se pueda prestar una mejor asistencia sanitaria a su población.