El aeropuerto de León cerró el año que acaba de terminar con un total de 74.143 viajeros, lo que supone un crecimiento de 12.028 y de un 19,4% en comparación con los 62.115 que se habían registrado en 2024. Es la principal conclusión que puede extraerse de los datos publicados este martes por Aena, que reflejan además que las instalaciones ubicadas en La Virgen del Camino logran situarse al fin por encima de la afluencia de pasajeros previa a la pandemia. Concretamente, la cifra de usuarios del pasado año está doce puntos por encima de la de 2019, cuando se habían contabilizado un total de 65.982.
De esta forma, el aeropuerto de León recupera la tendencia alcista que había perdido en 2024 después de tres años de crecimiento tras los demoledores efectos del covid.
Mientras, en cuanto al número de operaciones (aterrizajes y despegues que se producen en la pista del aeropuerto de León), los datos conocidos este martes hablan de un total de 3.767, lo que se traduce en un ascenso de 499 y de un 15,2% en comparación con las 3.268 del año 2023. En este caso, el dato registrado antes de la pandemia ya se había superado en 2024.
Además, del total de operaciones, 1.246 tuvieron carácter comercial, lo que supone un aumento del 20,9% en comparación con el balance de 2024.
Tanto en pasajeros como en operaciones, el balance de 2025 es el mejor de los últimos 14 años, puesto que hay que retrotraerse hasta 2011 para encontrar cifras superiores. En este sentido, aquel año se habían contabilizado 85.725 viajeros y 4.461 aterrizajes o despegues.
Pese a ello, los datos están aún muy lejos de los mejores que aparecen en las estadísticas. El número más elevado de viajeros corresponde al año 2007, cuando el aeropuerto de León alcanzó los 161.705 viajeros.
Mientras, el dato más bajo de la serie histórica corresponde a 2020, cuando la pandemia redujo la movilidad y aquel año se saldó únicamente con 18.600 usuarios.
Es preciso referirse también al importante bache de 2014, cuando la tormentosa salida de Good Fly provocó que se redujese notablemente la oferta de destinos estivales. Y ello llevó a que la cifra de viajeros se quedase aquel año en 23.133.
Posteriormente, Air Nostrum se ha ido haciendo con los sucesivos contratos para mantener el vuelo regular a Barcelona todo el año y volar a destinos de playa en verano y en las navidades.
A mayores, cabe recordar que el aeropuerto de León había recuperado en 2023 los vuelos chárter internacionales. En este sentido, aunque el vuelo regular y los de verano acaparan la inmensa mayoría de los viajeros, desde León se pudo viajar esporádicamente el pasado año a destinos como Múnich, Pisa, Faro, Roma, Oporto, Praga, Atenas, Viena, Milán, Venecia, Bruselas, Rotterdam, Estambul, El Cairo, Budapest, Liverpool o Londres, entre otros. Ello ha sido posible debido principalmente a la programación del Club de los 60 y también a la apuesta privada de los turoperadores.
Este balance incluye los vuelos comerciales (regulares o chárter), pero también los de aeronaves privadas o los de formación que llevan a cabo diferentes escuelas.
El incremento de viajeros y operaciones del pasado año llega en un momento en que se ha reabierto una vez más la polémica por el desfase tecnológico del aeropuerto, que ha obligado a desviar a Asturias diferentes vuelos por la persistente niebla. El sistema de aterrizaje con baja visibilidad del aeropuerto de León no sufrió incidencias ni averías, pero es el de nivel 1, que se puso en marcha en octubre de 2005. Fue dos años después de que el de Asturias contase ya con el ILS de nivel 3. Cabe recordar que se precisa una visibilidad mínima de 550 metros para aterrizar.
Villanubla cerró el año por encima de La Virgen pese a perder más de la mitad de sus pasajeros por Ryanair
Preguntada al respecto en una entrevista concedida a La Nueva Crónica, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, se limitó a comentar que "un ILS de categoría superior exige infraestructuras más complejas, aviónica específica y tripulaciones con habilitaciones avanzadas".
En cuanto al resto de los aeropuertos de Castilla y León, destaca el descalabro del de Valladolid, que se queda en 87.544 viajeros tras perder un 54,4% con respecto a 2024, cuando había alcanzado los 192.038.
Esta caída viene provocada por la marcha de Ryanair, la principal compañía que operaba en las instalaciones vallisoletanas.
Por lo tanto, la presencia de compañías es un factor clave a la hora de analizar las estadísticas de cada aeropuerto. Ryanair justificó su decisión en las "excesivas tasas" y la "falta de efectividad de los planes de incentivos" de Aena.
Y fue precisamente la marcha de Ryanair lo que permitió que el aeropuerto de León superase al de Valladolid en número de viajeros durante cinco meses, entre abril y agosto, aunque los vuelos del Club de los 60 y el desembarco de Vueling a finales de octubre hicieron que las tornas volvieran a cambiar.
Finalmente, cabe destacar que Burgos cerró el año en 2.463 viajeros (–1,3%), mientras que Salamanca ganó un 27% tras alcanzar los 25.667.


