"Mi hijo no se tiró de un quinto piso, es imposible que se suicidara"

El acusado de tirar a un hombre por la ventana de un piso okupa en el Crucero le robó esa noche 200 euros a sus padres y la madre del fallecido apunta a las "malas compañías" que frecuentaba

11/11/2025
 Actualizado a 11/11/2025
Segunda sesión del juicio contra el okupa del Crucero por presunto homicidio en la Audiencia Provincial de León. | D.I.
Segunda sesión del juicio contra el okupa del Crucero por presunto homicidio en la Audiencia Provincial de León. | D.I.

"Mi hijo no se tiró de un quinto piso, es imposible que se suicidara". Así de clara se mostró este martes la madre de Aníbal, el joven de 35 años que falleció tras precipitarse por un patio de luces en León, en su declaración como testigo en el juicio que acoge la Audiencia Provincial de León contra el presunto homicida, M.A.M.B., sobre unos hechos ocurridos hace cuatro años, el 31 de agosto de 2021.

La madre del fallecido explicó con rabia y dolor en su voz que su hijo era un "inocentón", que "no tenía problemas ni motivos para hacer algo así" y lo describió como "un niño grande", por su discapacidad mental de un 65%, por la cual cobraba una pensión. Vivía con sus padres y no trabajaba, pero empezó a frecuentar "malas compañías", en palabras de la madre, lo que precisamente provocó una mudanza familiar, con el objeto de alejarle de ellas. No funcionó.

Con preocupación, la madre supo que su hijo consumía sustancias estupefacientes. "Mi hijo volvía tarde muchas veces y yo estaba preocupada, pero volvía tranquilo a las cuatro o las cinco de la mañana y se sentaba conmigo. Me decía que volvía de jugar a la consola con sus amigos, yo le daba un tazón de leche con Cola Cao y se metía a dormir". 

Una deuda por cocaína

La noche en que Aníbal se precipitó al vacío, el joven había estado en casa por la tarde, según su madre. "A las diez de la noche me pidió 5 euros para bajar a comprar tabaco, pero no regresó hasta las cinco y media o seis de la mañana", explicó. Cuando el joven volvió donde su madre lo hizo acompañado del acusado, según el testimonio de la madre, y entró en la casa con actitud intimidatoria reclamando 200 euros que supuestamente Aníbal le debía por "robarle cocaína". 

"Me siguió hasta la habitación porque pensó que iba a llamar a la Policía y me dio miedo, así que le entregué el dinero", relató la madre, de avanzada edad, ante el tribunal. El propio Aníbal, añadió, se llevó otros 70 euros que la mujer tenía en un monedero. Cuando finalmente se fueron los dos, "sobre las seis y media o siete de la mañana", la mujer llamó a la Policía de León y de San Andrés para denunciar lo ocurrido.

Cuando volvió a saber de su hijo, fue a través de una llamada desde el Hospital que le transmitió que Aníbal estaba muy grave. "Estuvo conectado a la máquina dos semanas, que ya estaba muerto el hombre", añadió una madre que se niega a creer que su hijo se lanzara al vacío y que apuntó en todo momento al "miedo" que le provocó el acusado con su actitud intimidatoria por esa supuesta deuda. "Se aprovechaban de él", zanjó.

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