La Bañeza: Doscientos años de Soledad

El bicentenario de la talla de la Virgen afligida por la muerte de Cristo comparte protagonismo con el Potajero

P.J. Abajo
12/04/2019
 Actualizado a 11/09/2019
La Virgen de la Soledad en una procesión del año pasado. | ABAJO
La Virgen de la Soledad en una procesión del año pasado. | ABAJO
La Bañeza vive la Semana Santa entre fogones. Ese es un hecho indiscutible por más que a muchos les pese que la ciudad es conocida estos días de Pasión fuera de sus fronteras por el reparto del potaje el Miércoles Santo en la capilla de las Angustias y por la distribución de sopas de ajo el Viernes Santo tras la procesión que permite a la cofradía de Jesús Nazareno lucir todo su patrimonio imaginero.

Pero este año la Semana Santa de La Bañeza en general y la cofradía de Jesús en particular están de celebración porque se cumplen doscientos años de la llegada a la ciudad de la imagen de la Virgen de la Soledad. Una talla de autor desconocido que procesiona el lunes, el viernes y el domingo de Resurrección y cuya expresividad de manos y rostro son algunos de los detalles más destacados.

Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores, representando el momento tras sepultar el cuerpo muerto de Cristo en la tumba que José de Arimatea había cedido y cuándo María queda en soledad recordando los tormentos padecidos por su Hijo y a la espera de su gloriosa Resurrección.

Esa imagen, que llegó a La Bañeza encargada por la Cofradía de Jesús Nazareno en 1819, formó parte de un Calvario junto al Crucificado Tendido (entonces Cristo de la Agonía) y San Juan Evangelista (talla que actualmente no procesiona) hasta que tuvo que ser desmontado por las dificultades que entrañaba el conjunto escultórico para los braceros y los inconvenientes a la hora de procesionar por algunas calles del centro.

Desde entonces ha recibido numerosas donaciones de complementos, mantos, vestiduras y ha cambiado de trono, una mesa que desaca por sus ornamentos florales y las alegorías de la vida de la Virgen y sobre la que saldrá en procesión de manera excepcional mañana, sábado, durante la Procesión de Hermandad con la que la cofradía bañezana de Jesús Nazareno y la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero de la capital leonesa renuevan sus lazos de unidad.

Por eso este año la Soledad comparte protagonismo con el Santo Potajero, el pequeño Nazareno que cada año por Semana Santa da de comer a miles de fieles y devotos que no son los pobres y presos a los que la cofradía de las Angustias debía aportar alimento en estas fechas sino gente de toda condición social que desea degustar el menú compuesto por garbanzos con arroz, bacalao al ajo arriero y postre.

Todo ello cocinado desde bien entrada la madrugada con fuego en las dependencias de la cofradía por un nutrido grupo de cofrades que se encargan no sólo de preparar las viandas siguiendo una costumbre ancestral sino de recorrerse La Bañeza durante varias semanas pidiendo colaboración para costear esta comida que todo el mundo se lleva de manera gratuita tras la procesión y la bendición solemne.

El Santo Potajero es una de estas costumbres que van de lo religioso a lo popular y que está considerada Fiesta de Interés Turístico Provincial desde hace años porque suscita un gran interés fuera de las fronteras locales, especialmente a los que buscan actividades de tipo gastronómico. Algo parecido a lo que ocurre con el reparto de sopas de ajo el Viernes Santo tras la procesión de Pasión.

El intenso calendario de procesiones y oficios religiosos para los bañezanos comienza de forma oficial esta misma noche, Viernes de Dolores, con la última jornada de la novena en honor de Nuestra Señora de las Angustias que se viene oficiando desde el pasado 4 de abril en la parroquia de El Salvador.

En torno a las 21:00 horas partirá del templo la procesión con la talla de Luis de la Vena hasta la ermita donde es venerada el resto del año, siendo especialmente emotivos los minutos finales del desfile procesional, cuando se le canta la Salve antes de ser despedida con una breve oración. Esta procesión destaca por el recogimiento que transmiten las devotas que portan velas para acompañar a la Virgen por las calles de La Bañeza.

Este sábado, a partir de las seis de la tarde, los cofrades de Nuestro Padre Jesús Nazareno organizan la procesión de Hermandad junto a la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero de la capital leonesa sacando a la calle a la Virgen de la Soledad, la que cumple doscientos años de devoción.

Y el domingo por la mañana habrá dos bendiciones de ramos, como viene siendo costumbre desde hace unos pocos años, y por la tarde la cofradía de la Santa Vera Cruz, que este año preside la Junta Profomento de la Semana Santa de La Bañeza, hace protagonista a la Virgen de Nuestra Señora de la Esperanza de la Cruz. Cabe destacar que esta cofradía ha elegido este año para el cartel anunciador de la Pasión una imagen de la talla de la Santa Vera Cruz, emblema y obra del bañezano Luis Miguel Fernández Ruano.

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