En la procesión extraordinaria de Roma por el Jubileo de las Cofradías, la del Dulce Nombre de Jesús Nazareno llevó un equipamiento sanitario especial. La penitencial desconocía las asistencias médicas con las que iban a contar en la Ciudad Eterna durante el cortejo y decidió viajar con un equipo de profesionales voluntarios y un botiquín cedido por HM Hospitales «por si pasaba algo».
Y eso mismo lo van a replicar mañana. La cofradía ha dispuesto un grupo de hermanos, sanitarios todos ellos, que se han ofrecido voluntarios para que, en el caso de que ocurra alguna incidencia de esa índole, se pueda atender tranquilamente. «No queremos que si pasa algo vayan 15 personas y paren toda la procesión, con esto iría solo una que sabría hacerse cargo de la situación, que controle y que vea la gravedad o no para llamar a otras asistencias», explica José Manuel de Luis, antiguo miembro de la Junta de Seises y coordinador de este equipo.
Aunque en León sí que tengan la certeza de que en todo momento estarán apoyados por Protección Civil y ambulancias de Cruz Roja, de Luis admite que «es bueno» tener identificados a estos sanitarios en todo momento. Saben quiénes son, en qué paso van y qué pueden aportar para evitar «que se cree alarma». «Al final es simplemente para controlar la situación», insiste el papón.
Equipo humano y tecnológico
Son nueve los médicos que integran un grupo en el que también hay enfermeros y al que se ofrecieron fisioterapeutas y podólogos, entre otros. Todos ellos irán conectados con emisoras para avisar rápidamente cuando sea necesario, puesto que además de eso están repartidos en varios pasos y así «más o menos cubrimos todo». «Algún seise también es médico y a mayores de los voluntarios también conozco a otros y sé en qué pasos van, así que tenemos todo bien cubierto», añadió.
Al equipo humano se le sumará, además, un desfibrilador que irá en el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, cosa que podría ser crucial, por ejemplo, ante una parada cardiorrespiratoria. «Imagínate que a alguien le da un infarto en medio de la procesión y hasta que llega la ambulancia pues tenemos nosotros ese desfibrilador para una asistencia más rápida y cercana», explica.
En definitiva, más que para cubrir a nivel médico la procesión -que incide de Luis en que eso ya se hace- es para mantener el orden y el control. En el caso de que haya un accidente tan solo acudirán los profesionales, de forma que se evitarán tumultos que interrumpan el discurrir de la procesión más multitudinaria de la Semana Santa leonesa. Por eso, también se han asegurado de que los voluntarios estuviesen bien distribuidos y poder abarcar un mayor espacio.
Así las cosas, León aguarda una gran mañana de Viernes Santo que esta noche a las 00:00 horas se empezará a cocinar con el inicio de La Ronda. Un año más, miles de «hermanitos de Jesús» están llamados a acudir a Santa Nonia y acompañar a la cofradía en su día más importante. De ahí que quieran asegurarse de tener todo bien atado con iniciativas como esta, con el objetivo de facilitar que la procesión transcurra con la más absoluta normalidad.
