Quiero expresar nuestra frustración, indignación y cabreo por las declaraciones realizadas el 19 de diciembre por la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).
En primer lugar, dejar claro que, durante más de 30 años, la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo ha venido pagando las tarifas conforme le ha exigido la CHD sobre la base de los acuerdos y compromisos con ella adoptados por el entonces Gobierno Socialista de la Nación, que fueron plasmados finalmente por escrito en la Resolución de 1995 y por los que se estableció que, para esta comunidad, «no ha lugar a la repercusión de los costes de consumo energético y gastos de mantenimiento y reposición que genere la elevación desde el azud del río Esla hasta el canal de transporte de agua en el Páramo Bajo y sus balsas de regulación». «Los recibos de la energía consumida serán satisfechos por este organismo de cuenca sin repercusión económica alguna a los usuarios de la zona regable, resarciéndose la CHD del Duero de los gastos que origine mediante los ingresos que obtenga de los derechos económicos a generar por la concesión del salto hidroeléctrico de Sahechores», agrega la resolución.
Y fue en base a dichos acuerdos y compromisos, por los que se constituyó y se puso en funcionamiento la zona regable de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo, pues éramos conscientes, no solo nosotros, sino también el propio ministerio, que la inclusión de esos gastos hubiera supuesto la inviabilidad económica de la comunidad y consecuentemente no la hubiéramos constituido.
Estos acuerdos han sido respetados siempre, en la elaboración de las Tarifas, por todos los presidentes que ha tenido la CHD, incluida la actual presidenta.
Pero en 2024 esta misma presidenta, decide por su cuenta romper dichos compromisos y repercutirnos dichos gastos, sin tener ya en consideración los mencionados acuerdos y compromisos que en el año 1995 había adoptado el Gobierno de la Nación a través del ministro de Obras Públicas y Transportes José Borrell, del secretario de Estado para el Medio Ambiente Vicente Albero, del director General de Obras Hidráulicas Adrián Baltanás, del secretario provincial del PSOE de León, por aquel entonces José Luis Rodríguez Zapatero, y otros miembros relevantes del partido socialista, como Jaime González, Miguel Martínez, Amparo Valcarce o Antonio Losa, así como del presidente de la CHD José María de la Guía, entre otros.
Tampoco ha tenido en consideración, la férrea defensa que el PSOE vuelve a llevar a cabo en el año 2003, en el mantenimiento y respeto de dichos acuerdos y compromisos, a través de sus procuradores en las Cortes de Castilla y León, como queda recogido en los Boletines Oficiales de las Cortes de Castilla y León, entre otros el del 13 de marzo, 15 de septiembre, y en diferentes diarios de sesiones plenarias y de la comisión de agricultura, así como en el Boletín Oficial de las Cortes Generales de 14 abril de 2003.
A pesar de todo lo indicado, y justo ahora, que gobierna el mismo partido socialista, que adoptó y defendió con uñas y dientes el respeto a los acuerdos y compromisos por ellos adoptados en 1995, y resulta que es esta presidenta de la CHD la que no respeta dichos acuerdos del gobierno socialista y los rompe.
La razón de esta ruptura, no es otra que una mala gestión de los gastos de energía que llevaron a cabo en el año 2022, en la estación elevadora de Villalobar, con unos gastos aproximados de más de doce millones de euros cuando en el año 2021 y 2023 los gastos fueron aproximadamente de unos dos millones de euros, no entendemos lo que pasó en el ejercicio 2022, como va a pagar esta comunidad, gestionando como gestiona esta confederación, y más cuando esta comunidad de regantes, para bombear los mismos metros cúbicos de agua en el año 2022, y a 57 metros de altitud, frente a los 50 que bombean ellos, gastó dos millones de euros, como digo, si no hubiera sido por esa mala gestión que llevaron a cabo, la presidenta no hubiera modificado nada, más aún cuando en reuniones mantenidas con la ella nos manifestó, que si no hubiera sido por esos doce millones de euros, no sabía ni como regaba el páramo bajo, y no mentimos.
Y es que no lo entendemos, ¿cómo puede ser que, con Sahechores produciendo más de 50 millones de kilovatios y Villalobar consumiendo unos 23 millones de kilovatios, entre en perdidas? ¿Esto es gestionar bien? Parece ser que para la presidenta sí, pagando los regantes. Y añado, que si hay perdidas en su gestión es porque no saben gestionar, empresas especializadas consultadas dicen que bien gestionada da beneficios, pero como la presidenta ‘juega’ con dinero de otros, no le importa soportar perdidas que paguen los regantes del páramo bajo.
El argumento que utiliza la presidenta de que alguna comunidad paga más que nosotros, decirle que también las hay que pagan menos, y lo que tiene que hacer es hacerles una buena gestión para que paguen menos, incluso menos que la nuestra, nosotros no queremos que nos compare con las demás, solamente pedimos que se cumpla lo que con nosotros se acordó, hace más de 30 años, como siempre se ha hecho, incluso por ella misma, tenemos razón, pero no nos la quiere dar, no sabemos que le ha hecho esta comunidad de regantes.
El ahorro acumulado de 50 millones de euros del que habla la presidenta es una absoluta falta de vergüenza, esta comunidad de regantes siempre ha pagado las tarifas que se le han girado conforme lo acordado en 1995, y que como señale anteriormente sin dichos acuerdos y compromisos no se hubiera constituido esta comunidad de regantes. Además, debemos indicar que esta comunidad de regantes desde la primera tarifa es la que más ha pagado en las Tarifas y Cañones acordadas en la Junta de Explotación del Esla-Valderaduey. A nosotros nadie nos ha regalado nada.
En cuanto a adquirir energía eléctrica mediante el sistema indexado, yo ya se lo comenté al personal de la CHD de León, y estuvimos reunidos en confederación, y a esta comunidad le pareció mejor que lo que tenemos. Pero después nos mandan un documento para que esta comunidad lo firme y se haga responsable de ese cambio. Nos preguntamos, cómo vamos a firmar la conformidad a una gestión que no va a hacer la comunidad de regantes, sino que la hace la CHD y habiendo demostrado ésta, que no sabe gestionar, pero siempre estamos abiertos a ayudar.
En cuanto al proyecto de la planta fotovoltaica de Villalobar en esto debe de cambiar la CHD, y antes de hacer una obra debe sentarse con nosotros, para que se nos informe al respecto, nosotros estamos dispuestos a dialogar, y sino que copie de cómo actúa la Seiasa en la modernización de los regadíos.
En lo que se refiere la presidenta al convenio de encomienda de gestión éste está hecho y presentado hace muchos años, falta firmarlo, lo cual ya se ha pedido por esta comunidad, y es la CHD la que no lo firma. Ahora pretenden incluir la estación de Villalobar, al final ni se sabe cuál es el texto definitivo. Hemos hecho inversiones en el propio canal de confederación superiores a 500.000 euros en la automatización, que por cierto le ha gustado y le parece bien a la presidenta, pero lo paga la comunidad de regantes.
Esta presidenta, y parte de su equipo, con la ruptura de los acuerdos y compromisos del Gobierno de la Nación, plasmados por escrito en la Resolución de 1995, lo que está intentando es que no riegue la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo, llevarla a su desaparición, y que los agricultores que se han asentado en la zona, con unas inversiones y endeudamiento enorme, se vean obligados a abandonar sus explotaciones.
Finalmente, invito a la presidenta a una mesa redonda para debatir públicamente sobre todo esto. Ya basta de seguir gestionando este tema sin llegar a soluciones, con mentiras y promesas que no se cumplen. Es hora de acabar con esta falta de transparencia y actuar.

