Todo un universo artístico en torno a Darío, el pequeño astronauta leonés

El Claustro Abierto de los Capuchinos acoge una muestra compuesta por obras de una treintena de artistas y cuyos beneficios irán destinados a la asociación Por Dos Pulgares de Nada

23/01/2026
 Actualizado a 23/01/2026
https://youtu.be/1DPMX9wBC9o

El Claustro Abierto hace honor a su nombre recibiendo a la familia del pequeño Darío, que recala en el espacio expositivo para inaugurar ‘La alquimia del cuerpo: resiliencia de lo vulnerable’ en un evento al que también asistió el alcalde de León, José Antonio Diez. El color blanco tiñe el jardín de los Capuchinos y por sus lindes cobijados se pasea el pequeño, que, acostumbrado al sinfín de iniciativas puestas en marcha por la asociación creada en su nombre, al ser preguntado por lo que más le gusta de la muestra, responde sincero: la prensa.

"A mí siempre me ha gustado el arte", explica su padre, Óscar, que cursó estudios en Bellas Artes. "A Adriana le gusta mucho pintar y a Darío también, ¿verdad?", continúa el progenitor ante la atenta mirada de su hijo, que responde dulce con un "sí". Fue en la representación de la obra de teatro 'Lorca, la nota discordante' que la compañía Pesquedrama subió a las tablas de San Francisco en octubre del año pasado cuando Óscar conoció el Claustro. "Nos dijeron que podríamos hacer una exposición aquí", relata: "Contacté con muchísimos amigos míos, con compañeros y algún familiar que nos han cedido las obras para poder hacer todo esto". No esconde su sorpresa: "Pensé que no iban a ser tantas, pero han salido muchísimas".

Una treintena de artistas participa en esta propuesta, guarecida en el interior del enclave hasta el próximo 22 de febrero. 'El grito de una madre' de Edward Olivé, 'El niño que quiso tocar las estrellas' de Juan Ramón Lera, 'Los pies de Darío' de Laura Serrano o una sugerente imagen de Sebastián Román Lobato junto un informe médico de su infancia ponen nombre y apellido a las esculturas, fotografías, pinturas y todo tipo de creaciones que se tornan pruebas tangibles de la solidaridad de sus autores frente a la enfermedad del pequeño, la Fibrodisplasia Osificante Progresiva (FOP). "La entrada es libre, pero sí tenemos una hurnita para el que quiera donar algo", revela el padre: "Y, aunque hay algunas obras que no están disponibles, la mayoría estarán disponibles para su adquisición y todo lo recaudado irá para la asociación Por Dos Pulgares de Nada para ayudar a la investigación de la enfermedad de Darío".

Es por él que los creadores han donado sus obras a una exposición en la que no faltan las muestras de amor de su familia: una de las piezas, 'Bailar bajo la lluvia', la firma su hermana Adriana. "Aquí hay de todo porque hay ilustración, realismo, fotografía y hasta poesía", describe el progenitor, autor de las piezas 'Para mi guerrero' y 'Para mi pequeña': "Adriana, que ha puesto una obra también, se realiza maquillajes corporales y aquí puede verse la fotografía del maquillaje y la transferencia sobre una tela de camiseta". A su lado, la joven habla con cierta timidez: "Me hacía mucha ilusión este evento porque me parece algo muy bonito ayudar a mi hermano y a su causa a través de algo como el arte, que tanto nos gusta".

Así, entre obras de arte juega y pasea el niño de La Pola de Gordón, que las observa mientras el resto le observa a él. Así se acerca un poco más el pequeño astronauta a las estrellas, encarnando la definición de resiliencia y demostrando que la vulnerabilidad y la inocencia pueden ser compatibles con la fortaleza.

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