La escritora y librera Marina Sanmartín presenta en León su última novela, ‘La doble desaparición de Abril del Pino’, un misterio literario que rinde homenaje al género clásico y explora los límites de la identidad y la verdad. El acto tendrá lugar el jueves 19 de febrero, a las 19:00 horas, en la Librería Pastor (Plaza de Santo Domingo, 4). La autora conversará con los lectores sobre una obra que sitúa una librería y una enigmática sociedad literaria en el centro de una intriga marcada por las ausencias y los secretos.
– Presenta en León ‘La doble desaparición de Abril del Pino’. ¿Cómo nace esta historia y qué fue lo primero: el personaje, la desaparición o el misterio que la envuelve?
– Para mí es una alegría poder compartir en León, desde la Librería Pastor, las satisfacciones que me está dando este libro. A la hora de concebir la historia surgió primero la idea de unir mis dos pasiones, los libros y la ficción criminal, en una misma novela. Así nació uno de los principales escenarios de la trama, la librería Las Palabras Mágicas, y la misteriosa sociedad literaria que se sitúa en el centro del enigma.
– La novela gira en torno a una doble ausencia. ¿Qué le interesaba explorar del concepto de desaparición: el enigma policial o el impacto emocional en quienes se quedan?
– ‘La doble desaparición de Abril del Pino’ relata la búsqueda de la escritora de novela negra más famosa del país, que tras una cena navideña celebrada en Las Palabras Mágicas desaparece sin dejar rastro. Esa desaparición física es el punto de partida de la intriga, pero abre la puerta a una reflexión más abstracta que, en mayor o menor medida, nos afecta a todos: la desaparición de nuestra propia identidad. A veces la ocultamos nosotros mismos; otras, la memoria nos falla y lo que hemos sido se borra. Cuando Abril desaparece, encontrarla implica descubrir quién es en realidad y qué secretos esconde.
– Sus personajes suelen moverse en zonas grises. ¿Hasta qué punto le interesa cuestionar la verdad y la identidad en esta historia?
– Me interesa muchísimo. Sobre la identidad ya lo comentaba antes; en cuanto a la verdad, creo que es un concepto tan resbaladizo como una anguila y que nadie la posee por completo. El inspector José Manuel Castillo, encargado de la investigación, compara la búsqueda con un puzle del que rara vez se consiguen todas las piezas. Para mí, la verdad es exactamente eso: un intento constante por recomponer lo que falta.
– Como librera y escritora, conoce el mundo del libro desde dentro. ¿Cómo influye el contacto diario con los lectores en su forma de escribir y construir tramas?
– Creo que me influye mucho, y de manera inconsciente. No soy una escritora introvertida; al contrario, me gusta hablar de mi trabajo durante el proceso de escritura, compartir impresiones y reflexionar sobre lo que conversamos en el entorno de la librería, que suele ser muy enriquecedor. Una buena librería debe ser un espejo del mundo y construir su catálogo teniendo en cuenta lo que ocurre a su alrededor. Quiero pensar que, tras más de veinte años como librera, he aprendido a tomar el pulso al interés de los lectores y a darle respuesta en mi novela.
– El lector actual busca historias que atrapen desde la primera página. ¿Qué cree que convierte a ‘La doble desaparición de Abril del Pino’ en una novela difícil de soltar?
– La novela rinde homenaje en su tono y estructura a los enigmas clásicos de autoras como Agatha Christie o Josephine Tey y busca estimular la curiosidad del lector, retándolo a descubrir qué le ha ocurrido a Abril antes de que la autora lo revele en las últimas páginas. Ese desafío engancha. Además, yo disfruté enormemente escribiéndola, construyendo un mundo entre Las Palabras Mágicas en Madrid y El Palmar, en Valencia, y ese entusiasmo –según me cuentan quienes ya la han leído– se contagia.