La Casa de la Poesía - Archivo Museo Antonio Colinas de La Bañeza, acoge hasta el próximo mes de enero una exposición de Gustavo Vega Mansilla, referente de la poesía visual española. La muestra transforma el lenguaje en experiencia visual, fusionando palabra, imagen, color y textura. Vega, nacido en Villaverde de los Cestos (El Bierzo, 1948), ha vivido en Roma y reside en Barcelona desde los años 70. Filósofo y Doctor en Filología Hispánica, combina creación artística y reflexión teórica, siendo figura clave en el estudio de la poesía visual. Su obra ha sido premiada y traducida a varios idiomas.
Desde la entrada del museo, el visitante es recibido por lonas con poemas caligramáticos y concretistas que dialogan con la arquitectura. Destaca ‘No son los ojos’ (1981), donde el texto se deforma en un juego visual que expresa el deseo. En ‘Estalla el momento en ti’ (1980), palabras dispuestas como una explosión sugieren un estallido emocional y creativo. Obras como ‘Caligrafía del Caos’ (2005) y ‘Yo-MÚSICA’ combinan tipografía, gesto y sonido, explorando la sinestesia y el caos como conceptos visuales.

La sede, con su arquitectura luminosa y azul, resalta la conexión entre espacio y obra. Una pieza especial, ‘En Tarquinia, entre sepulcros. A Antonio Colinas’, rinde homenaje al poeta anfitrión, estableciendo un diálogo entre ambas poéticas. La exposición consolida a La Bañeza como centro cultural de la palabra. Frente al museo, la Librería Arlequín ofrece obras y libros del autor, permitiendo a los visitantes llevarse parte de este universo visual.
«No es una simple muestra de arte y texto, es la síntesis de la palabra y la imagen. La exposición es una muestra de cómo el artista desarma el lenguaje para reconstruirlo como forma, emoción y objeto. Su obra es rigurosa y conceptual, transformando la palabra en una experiencia visual que desafía la convención», indican desde la organización.
