Sin darse demasiada importancia, considerándose un mero aficionado que capturaba personas en instantes y situaciones, es como el cineasta Carlos Saura fue atesorando las imágenes que desde este jueves y hasta erl próximo 13 de septiembre pueden verse en El Palacín. Más de un centenar de fotografías dispuestas en cuatro secciones -'Primer laboratorio', 'Saura documental', 'Fotógrafo cineasta' y 'Universo Saura'- conforman la exposición ‘Una vida tras la cámara’, comisariada por Chema Conesa, que invirtió varios meses de su vida en conocer al autor, entablando así una amistad que, de alguna forma, puede apreciarse entre los marcos.
"Tuvo una gran generosidad; me dejó abrir todos sus armarios y sacar toda una serie de negativos", explicó el fotógrafo y periodista natural de Murcia. "Esa fue mi primera impresión, que curiosamente él no le daba ninguna importancia", continúa recordando aquellos primeros encuentros: "Para él, eran cosas que ya habían sucedido y estaba preocupado por lo que tenía que hacer mañana". En sus palabras, "era como un hombre del Renacimiento: su misión era crear continuamente". Es por eso que "no le interesaba su fotografía en el sentido de ser un artista", si no que encontraba en la misma "una forma de comunicación". "Decía que no sabía si la fotografía era arte o no, pero que le daba igual; que le servía para expresarse", reflejó el comisario.
Fruto de la solicitud del sello La Fábrica a Chema Conesa, nace esta colección, que llega a León contando con el apoyo de la Concejalía de Acción y Promoción Cultural del Ayutamiento capitalino. "Hay una generación que entendimos y aprendimos que había un nuevo cine español porque existía Carlos Saura y porque un día, después de su presentación y de ser premiada en Berlín y en todos lados, vimos 'La caza'", apuntó Elena Aguado: "Es una película por la que no pasa el tiempo y creo que tiene una de esas características de Saura que también está en sus fotografías: ese ambiente creado en unos encuadres que de repente te dan calor o frío".
Esa atmósfera cuadra con una tierra "de contrates"; no sólo climáticos, también cultural. No hay más que dar un paseo para comprobarlo: el transeúnte se topará con el Medievo en la exposición 'Reina ella' sita en el céntrico Museo de León y, al seguir caminando, la modernidad de Saura le sorprenderá en El Palacín. Sin ir mucho más lejos, la contemporaneidad se erigirá con la forma del arte de Yoko Ono. "Estamos muy felices de poder ofrecer una ciudad llena de contrates culturales", añadió la conejala.
No es la primera vez que una de las facetas menos conocidas de Saura se expone en la capital leonesa. En 2009, el edificio de Gaudí recibió al oscense en la inauguración de un asomo de su ambicioso apetito creativo, pues este creador de estilo renacentista practicó la fotografía, pero también el dibujo y la literatura. Practicó y practicó hasta convertirse, al fin, en el laureado cineasta reconocido con una infinidad de galardones.
"La fotografía, de alguna forma, se le queda corta e inicia su pasión por el cine", relató Conesa: "Se apunta a la Escuela de Cinematografía, comienza a hacer sus primeros trabajos y va creciendo su interés por seguir creando, seguir haciendo y construyendo ideas visuales". Eso le convierte -calificó el comisario- en "un hombre total". El murciano, que le acompañó prácticamente hasta un año antes de fallecer, en 2023, bosquejó un perfil del cineasta que se acostumbró a mirar siempre a través de una cámara: "Ese hombre disfrutón, casi como un Pequeño Peter Pan que lo único que quiere es que le dejen en paz y disfrutar con la creación".
Familia, profesión, pulsión artística y universo íntimo de esta especie de Peter Pan salen a relucir en una exposición que no deja a un lado su mirada documental, pues en su juventud Saura fue el viajero que recorrió su país natal, documentando la España autárquica que también encontró a su paso por León. En aquel entonces el afamado creador visitó esta provincia y ahora son sus habitantes los que pueden visitarle a él. Todo en una demostración de que, sin la fotografía, quizá nunca hubieran existido ‘La caza’, ‘Cría cuervos’, ‘Ay, Carmela’ ni tantos otros títulos. En una muestra de que, sin la que fue su primera afición, quizá nunca hubiera habido Carlos Saura.
Actividades complementarias
- Jueves, 26 de marzo. 19:00 horas. Inauguración de la exposición con el comisario Chema Conesa.
- Sábado, 4 de abril. 11:00 a 14:00 horas. Universo Saura. Taller de iniciación al cine.
- Sábado, 20 de junio. 11:00 a 14:00 horas. Los sonidos de las películas. Taller de doblaje y foley.
- Miércoles, 1 de julio. 11:00 a 14:00 horas. Espacio croma. Taller de croma.
- Miércoles, 8 de julio. 11:00 a 14:00 horas. 3, 2, 1… acción. Taller de rodaje.
- Miércoles, 15 de julio. 11:00 a 14:00 horas. Creacineteka. Taller de creación de tráiler.
- Miércoles, 22 de julio. 11:00 a 14:00 horas. Stopmotion. Taller de animación.
- Miércoles, 29 de julio. 11:00 a 14:00 horas. Narrando cuentos. Taller de rodaje de ficción.
- Domingos, del 29 de marzo al 30 de agosto. 12:00 horas. Visitas comentadas.
- Martes a viernes, del 14 de abril al 31 de julio. 12:00 horas. Recorridos temáticos.