La voz suave, dulce y temblorosa de Anita (Ana Suárez)logró el silencio absoluto que parecía imposible en medio de una maraña de cámaras de televisión, micrófonos de radio, libretas de corresponsales de la prensa leonesa, asturiana y madrileña, agencias... La expresión Comisión de Fiestas de Villamanín y Gordo de Navidad tiene hoy el mismo poder de convocatoria que cualquier ‘gran noticia’ que se venga produciendo en estas fechas, que no son pocas.
Sin embargo, el silencio que se hizo en aquella improvisada sala de prensa dejaba claro que había especial interés en ver y escuchar a los miembros de la Comisión de Fiestas (ahora asociación), en saber quiénes son, qué piensan, cómo han pasado estas semanas...
Acudieron cuatro de los doce (y algún colaborador) que la integran habitualmente: Sergio, Belén, Cuni y Ana. «Por operatividad y porque la mayoría no puede. Algunos viven fuera de León, otros trabajan, tienen clase... pero os diríamos todos lo mismo», explicó Sergio.
Ytomó la palabra Ana, se convirtió en brillante portavoz que quiso transmitir tres ideas:«La primera, gracias a Villamanín, a sus vecinos, al apoyo que nos han dado y hoy todavía más;hemos cometido un error, somos conscientes y pedimos perdón, solo queremos que la gente cobre pronto su premio y sea feliz;y, finalmente, insistir que ha sido un error, ni pizca de maldad, mala intención u otras insidias que se han insinuado, mínimas, pues insistimos, sobre todo hemos sentido el apoyo de casi todos», decía serena, mirando a los asistentes de frente y de reojo a su padre, Cuni, que se había presentado como «miembro de la comisión de fiestas y padre de otros dos miembros, Ana, que está aquí, y Manu, que está estudiando en Pamplona».
Pero remató sus palabras con una frase que repitió ante todos los micros que después le pusieron delante. «Ya estamos más tranquilos, incluso felices con la respuesta de la gente;pero también es verdad que el día 23 de diciembre se apagó la luz y fueron las peores navidades de mi vida, de mi familia, y creo que las de todas las familias de los compañeros de la Comisión que, insisto, solo queremos que la gente sea feliz».
Ana, Anina para todos sus compañeros, brillante universitaria de un doble grado de Ingeniería, abría así la puerta a un mes terrible que sucedió a llevar el Gordo a su pueblo. Ella, por cierto, no llevaba ninguna papeleta.
Son doce historias, doce nombres, doce vecinos que intentan salir de un túnel tremendo. Anita y su hermano Manu, también brillante estudiante de un doble grado de Química y Bioquímica en Palplona;su padre, Cuni, propietario del Supermercado del pueblo;Pope, el camionero y su hijo Pablo, otro alumno de doble grado —de Historia y Documentación—;los gemelos Álvaro y el citado Sergio, también licenciados universitarios en LADEe INEF;Belén, peluquera jubilada;Lucía, estudiante de Enfermería;Ruth, llegada al pueblo hace unos años y las hermanas Támara y Alejandra, vecinas del cercano pueblo de Barrio de la Tercia pero integradas en el grupo desde hace tiempo...
Yun denominador común en este grupo de jóvenes con un sueño común:«Que las fiestas de Villamanín sean las más importantes de la comarca»;de hecho, cuando supieron del Premio no pensaron en lo que iban a hacer a nivel individual... sino que echaron a volar la imaginación: «Traer a Rosalía, a Carolina Durante, a la Orquesta...».
De hecho, este grupo cuyo núcleo central lleva trabajando desde 2019 organiza mucho más que las fiestas de Villamanín. «Cualquier cosa que le de vida al pueblo». YSergio repasa algunas de las actividades que vienen haciendo cada años, comenzando por aquel del que es el principal responsoble:El Torneo de Fútbol de verano, cuya final se juega por las fiestas. «Pero también el Día de Asturias, el Día de las Familias, Talleres de Máscaras de Carnaval, Magostos, la venta de camisetas, sudaderas y polos; subidas a los picos más importantes de la Tercia;este año hicimos unas hacenderas para limpiar los restos de la guerra y poder hacer, de la mano de Sangre Minera y Ruinas de León, la recreación de unas jornadas que tuvieron una excelente acogida...».
- Todo lo que queremos es que Villamanín tenga vida;remata Ana.
Pero, en palabras suyas, «el día 23 se apagó la luz». Supieron de su error y arrancaron las peores Navidades de sus vidas pues todos dan por buena la expresión de Ana. Para todos se abrió el mismo calvario... aumentado por el lodazal de las redes, por la incomprensión de algunos cercanos, por la miseria del dinero pues, aunque insisten en su agradecimiento a Villamanín y también lo hicieron después de «aquel terrible aquelarre»(expresión suya)de la noche del día 26.
Pese a la nota las caras y los ánimos eran muy diferentes a, por ejemplo, después de la cita del día 11 con los que acudieron a validar papeletas de manera presencial. «¿Cómo voy yo a clase después de esto?», «tengo que llamar a mis jefes y contarles lo que pasó pues nos verán en los telediarios y a ver qué piensan» eran algunas de las frases después de una Nochebuena y Navidad terribles. La familia con más miembros en la comisión —Cuni, Ana y Manu—define las sensaciones. «Ninguno de los cinco teníamos gana de nada, allí sentados, mirando para la tele sin ver nada hasta la hora de ir para la cama a no dormir». Sergio confesaba antes de la reunión del día 26 que «tenía ganas de que llegara para que pasara algo, lo queuera porque no he dormido ni una hora»;su hermano reconoce que «caía dormido del cansancio y al despertar para ir a trabajar lo primero que pensaba es que sigue la pesadilla».
Anita y Sergio reconocían en la rueda de prens que lo que más dolor les causó fueron las acusaciones de montaje, fraude... «por suerte sentimos el apoyo de mucha gente, muchísima de Villamanín aún más, muchos asturianos, comisiones de fiestas, pero leer algunas cosas nos producía mucha rabia. Cualquiera que nos conozca sabe que es imposible la mala fe, sabe que Villamanín es lo único que nos mueve. Es más, algunos de la Comisión no llevamos papeletas y muchos familiares cercanos tampoco;yo misma no vendí ninguna, se me olvidó».
Algunos, mínimos, pusieron el foco ‘en los mayores’. Cuni reconoce su dolor. «Pensar en que nos hemos volcado en la enseñanza que han recibido, que son magníficos estudiantes que solo piden como recompensa estar en Villamanín, y creer que hemos urdido una trama ¿eso les enseñamos?». Yutiliza una frase que define su rabia potr momentos:«Hasta el perro más dócil si le apaleas te acaba atacando...». El miércoles ya estaba mucho más tranquilo.
Pope recuerda una entrevista bastante reciente (de julio) en La Nueva Crónica, las primera palabras de la misma, su definición:«Pope es ante todo entusiasmo. Y solidaridad. Hay ahora unas hacenderas para limpiar las trincheras de la guerra con fines turísticos y allí está Pope, y sus Land Rover. Estalló la guerra en Ucrania y Pope removió Roma con Santiago para que dos familias llegaran a Villamanín y que no les faltara de nada. Es más, sigue llamando cada semana para ver cómo están, si necesitan algo... y si lo necesitan» allí está Pope.
Pues el entusiasta también se hundió. «No me lo podía creer;Pope el solidario ahora... el trabajo con su camión, la música clásica y leer, «cosas de la guerra civil, me encantan» y la familia fueron su refugio.

Belén es la más veterana de la Comisión. «Nosotros nos metimos en el 2019, la mayoría con 17 u 18 años o menos y Belén ya estaba, llevaba años, siempre está, en el Ampa, en la comisión, vive en Villamanín y siempre está», explican los chavales, que en esa excesiva juventud inicial está el buscar a algún «mayor».
Belén está convencida de que es quien peor lo pasó. Si ibas a Villamanín lo más fácil era encontrarla en alguna parte y «no salí de casa para nada;siempre iba andado a todas partes y desde aquel día iba en coche. La verdad es que la gente que me paraba era para animarme, pero era un tormento personal».
Las aguas se han calmado mucho. La presencia de aquel abogado al que habían llamado ‘carroñero’ antes de conocerse el problema —por un correo ofreciendo sus servicios de «experto en temas de grandes premios»—les ha dado la tranquilidad de saber los pasos que debían ir dando, los comunicados... «Está el abogado ahí preguntadle a él», repetían Sergio y Ana en las entrevistas cuando las preguntas eran de temas jurídicos.
Aunque hubo cierta tensión, barro en las redes, dolor, las gentes de Villamanín creen que en algunos medios se ha exagerado y hasta se ha mentido, como una presunta reyerta en el supermercado o el famoso documento «que lo cambia todo» y no era absolutamente nada, ni tan siquiera documento, de un programa de TVEque llevó a un trabajador ‘de la casa’, el asturiano Santi Riesco, a viajar a Villamanín y realizar un reportaje «que agradecimos mucho, por la verdad y la humanidad de Santi».
A día de hoy el tema sigue en las conversaciones, es inevitable, pero sin mayores controversias. La jornada del miércoles «dando la cara»fue «más que tranquila, todo el mundo nos dio ánimos;quieren que esto se acabe» y, remata Ana, «nosotros aún más, solo queremos que la gente sea feliz, que cobre su premio y lo disfrute».
Un asturiano con papeletas premiadas pone el punto de humor en la televisión del Principado. «Tengo yo perres (dinero) para comprar esti pueblu y otros cuantos de la comarca;así que a cobrar lo que sea y estos rapaces también».
El clima va cambiando. La luz que se apagó el 23 va volviendo y la protagonista de la expresión, Anita, sorprendió a todos cuando ante la pregunta de si volverán a organizar las fiestas, que todos esperaban una respuesta de un no rotundo, dijo:«Ha sido muy duro pero yo estaba en la Comisión de Fiestas por amor a mí pueblo, para que haya vida, para organizar las mejores fiestas posibles en Villamanín, y se que va a ser muy duro dejarlo, no sé».
Miró a Sergio, que sonreía;miró a su padre, que no se creía lo que escuchaba, Belén agachó la cabeza... YAnita repitió su frase favorita:«Yo lo que quiero es que la gente sea feliz».


