La Cueva del Túnel, la primera bodega que se volvió restaurante en León

Fundada en 1979 en Valdevimbre, combina los mejores productos y vinos de la tierra con una cocina moderna para ofrecer una experiencia íntima e inolvidable

21/02/2026
 Actualizado a 21/02/2026
Imágenes del interior del restaurante, los langostinos al curry y el pato y solomillo de ciervo. | ANDRÉS GONZÁLEZ
Imágenes del interior del restaurante, los langostinos al curry y el pato y solomillo de ciervo. | ANDRÉS GONZÁLEZ

En el corazón de Valdevimbre, la localidad leonesa célebre por sus bodegas excavadas en la tierra, se encuentra el restaurante Cueva del Túnel, un establecimiento que ya forma parte de la historia gastronómica de León. Fundada en 1979, está considerada la primera bodega–restaurante de la provincia de León y, según las referencias locales, probablemente fue también la pionera de toda Castilla y León en apostar por este singular concepto que combina una apuesta por los productos de la tierra y cocina de alta calidad en un espacio tradicional y acogedor, perfecto para una comida íntima y tranquila.

Ubicada en la calle Manuel Cadenas de Valdeviembre, en una de las típicas cuevas–bodega de la zona, excavadas hace siglos para añejar el vino, la Cueva del Túnel ha sabido transformar ese patrimonio vitivinícola en un entorno cuidado para ofrecer una experiencia culinaria inolvidable. La propuesta enológica es uno de sus grandes atractivos, con una carta que recoge lo mejor de la tierra del Prieto Picudo con vinos también de otras denominaciones de origen. 

En lo gastronómico, el restaurante ofrece dos menús degustación con entrantes, un pescado, una carne y repostería variada. Su apuesta por la cocina leonesa, con un toque moderno, se traduce en una amplia selección de entrantes, que reinterpretan recetas leonesas con presentaciones actuales. Así, además de croquetas, cecina, carpaccio y morcilla, hay alternativas muy apetitosas, como los langostinos al curry, el paté de berberechos o los crêpes de queso y gambas con salsa de guisantes.  

Para los amantes de la carne, la Cueva del Túnel ofrece una selección contundente y muy cuidada, que incluye solomillo ibérico, lechazo asado, chuletillas de lechazo, carrilleras y rabo de toro estofado, entre otros platos con gran sabor. Para los más atrevidos, el restaurante ofrece magret de pato y solomillo de ciervo, que se sirven acompañados de una salsa de frutos rojos que realzan el intenso sabor de la carne. No faltan los postres más populares, siendo imprescindible probar los canutillos de crema, el postre estrella de la casa. Y el café, de puchero.

En definitiva, la Cueva del Túnel no es solo un buen restaurante más, sino que hablamos de un referente histórico que abrió camino a un modelo de restauración hoy muy extendido y popular en la provincia de León. 

El horario de apertura es de viernes a domingo de 13:00 a 18:00 horas. Los viernes y sábados también sirven cenas desde las 20:30 horas hasta la medianoche.

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