¡En el marco del Día Mundial del Agua, el papel de la gestión eficiente de este recurso vuelve a situarse en el centro del debate. En la cuenca del Duero, la Asociación de Comunidades de Regantes, Ferduero, se ha consolidado como voz clave para afrontar los retos del presente y del futuro.
Nacida en el año 2008, Ferduero agrupa actualmente a más de 144 comunidades de regantes que gestionan más de 270.210,64 hectáreas. Su ámbito abarca buena parte del territorio de Castilla y León -León, Valladolid, Zamora, Salamanca, Palencia, Burgos o Soria-, donde el agua no solo es un recurso natural, sino un elemento estratégico para la supervivencia del medio rural.
La premisa fundacional de la asociación sigue plenamente vigente: la unión del sector como herramienta fundamental para defender sus intereses ante las administraciones y garantizar una gestión sostenible del agua.
Inversiones clave para el campo
La modernización del regadío se ha convertido en la principal apuesta del sector, clave para mejorar la eficiencia hídrica y garantizar la rentabilidad agraria en un contexto de cambio climático.
Varios proyectos ya están plenamente operativos, como los del Páramo Alto, Bajo y Medio o infraestructuras como la Presa de la Tierra y el Canal Alto de Villares. A ellos se suman actuaciones en marcha, como la margen izquierda del Porma, los canales de Arriola y Velilla o el regadío del Bajo Bierzo. Destaca también la transformación de Payuelos, una de las mayores iniciativas de la cuenca, que prevé alcanzar hasta 40.000 hectáreas de regadío.
Nuevas actuaciones en León
La provincia de León se mantiene como uno de los focos de mayor inversión en regadío. Destacan proyectos como el canal de Villadangos, con 6.000 hectáreas ya planificadas, y el de Castañón, con 5.000 hectáreas en fase avanzada, aunque aún pendiente de financiación estatal.
También avanzan procesos de integración de comunidades, como el Órbigo Medio o el Tuerto Bajo. Además, el canal del Esla, con sede en Villaquejida, iniciará su modernización por sectores hasta superar las 11.000 hectáreas.
Embalses y gestión del agua
Los embalses de la cuenca del Duero se sitúan actualmente en torno al 85,5% de su capacidad, aunque este nivel no implica disponibilidad total, ya que deben mantenerse márgenes de seguridad para prevenir posibles avenidas.
La gestión del agua exige un equilibrio entre ríos regulados y no regulados: mientras los embalses ayudan a contener crecidas, los cauces sin regulación pueden generar riesgos. Además, muchos ríos han perdido capacidad con el tiempo debido a la reducción de avenidas naturales.
Desde Ferduero se valora positivamente la gestión realizada por la Confederación Hidrográfica del Duero, destacando la dificultad de compatibilizar todos los usos: abastecimiento, caudales ecológicos, regadío o producción hidroeléctrica.
Una cuenca con baja regulación
Uno de los principales retos estructurales del Duero es su limitada capacidad de regulación. Actualmente, solo se puede almacenar en torno al 31% de los recursos hídricos de la cuenca, muy por debajo de otras grandes cuencas españolas como el Ebro, el Guadalquivir o el Guadiana. Esto implica una alta dependencia de la climatología anual. A diferencia de otras regiones, donde los embalses permiten garantizar recursos durante varios años, en el Duero cada campaña depende en gran medida de las precipitaciones.
Por ello, el sector considera necesario avanzar hacia niveles de regulación cercanos al 40-45%, que permitirían dar mayor estabilidad.