La asociación Ferduero ha destacado la importancia de los embalses para dar garantía a los usos del agua y minorar los efectos adversos de las inundaciones.
«Cuando el pasado 6 de enero llegó a nuestro país la borrasca Goretti los embalses de la Demarcación gestionados por la Confederación Hidrográfica del Duero se encontraban al 60% de su capacidad total frente al 83,3% actual, no existiendo en ese momento una garantía para la satisfacción de las demandas (sobre todo las agrarias)», señalan en un comunicado, en el que añaden que «a partir de ahí hemos sufrido una encadenación de borrascas casi sin interrupción (Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y Oriana) y tras una pequeña tregua, nos anuncian la llegada de la borrasca Pedro».
Por ello, la asociación ha defendido que «en todo este periodo de grandes precipitaciones, se ha demostrado la importancia de las obras de regulación, no solo para garantizar las necesidades de los usos asociados a las mismas (en lo que respecta al uso agrícola, podemos decir que tenemos asegurada la campaña en todos los Sistemas de Explotación), sino también para laminar avenidas y disminuir de manera ostensible los efectos adversos que provocan las inundaciones en bienes materiales y personales, principalmente por los caudales que transportan todos los cauces no regulados».
Al respecto, han recordado que Wen la actualidad se está tramitando la revisión del Plan Hidrológico de la Parte Española de la Demarcación Hidrográfica del Duero, en concreto está sometido a información pública el Esquema Provisional de Temas Importantes en materia de gestión de las aguas, documento intermedio en la elaboración del nuevo plan para el ciclo de planificación 2028-2033. «Desde Ferduero seguiremos demandando que se ejecuten las regulaciones incluidas en el plan vigente, así como nuevas regulaciones en aquellas zonas que no disponen de recursos suficientes para la satisfacción de los usos asociados y que puedan contribuir a la mejor gestión de los riesgos de inundación». añaden.
«Y todo ello sin renunciar al desarrollo de nuevos regadíos. Estamos en una Comunidad Autónoma con la mayor parte de su territorio ubicado en zonas rurales con escasa población, en las que solo tenemos en regadío el 15% de la superficie agraria útil, frente al 23% de la media nacional», concluye la asociación.