Las viejas minas de Valdefrancos

Rogelio Menéndez
11/10/2026
 Actualizado a 11/10/2026
Aspecto de una galería de Valcabado.
Aspecto de una galería de Valcabado.

En la llamada “España vaciada” existen numerosos y diminutos pueblos, que se mantienen a duras penas y debido básicamente a que los medios de comunicación y transporte actuales son muy superiores a los del siglo XIX por ejemplo. Sus vecinos y personas allegadas o vinculadas a los mismos tratan y con toda lógica de mantener viva su memoria y también hacerse notar. Para ello nada mejor que poner en valor su patrimonio histórico y cultural. En la localidad de Valdefrancos (muy próxima a Ponferrada) unas viejas minas ubicadas en el paraje de Valcabado, cumplen muy bien con esta función. Andrés López hombre muy vinculado con este pequeño pueblo, desde hace años se ha volcado con este tema y gracias esencialmente a los datos aportados por él, dispongo de información suficiente para elaborar este artículo.

En estas minas se buscó cobre, zinc, plata, hierro y wolframio; aunque fue el plomo (galena) el más importante, ya que del mismo se obtenía un tipo de pintura conocida como “alcohol de alfarero”, que fue muy apreciado en los siglos XVI y XVII.

Historia

Fue D. José Rodríguez Cubero, hermano marista y reconocido investigador, quien hace años dio a conocer los primeros datos sobre estas minas. En ellos se hace referencia a que en el año 1559, a Corlona de España (reinado de Felipe II) gestionó la compra de 100 quintales de plomo en una mina, “cerca del lugar de Valdefrancos del Valle del Boeza”. El plomo se necesitaba para fabricar munición con la que defender el litoral gallego.

El conocimiento de estas minas y en base a los datos que Andrés López ha publicado, se debe también a la actividad de un hombre llamado Hernando de Mucientse. Este es el nombre de un pueblo de la provincia de Valladolid. Este personaje en 1517 emigró al Nuevo Mundo y allí se ocupó de las minas de plata de Cerro Rico de Potosí (Bolivia) en 1554, pasando de ser un simple “emigrante” a “magnífico señor” en pocos años. Es razonable suponer, que tal título fue logrado gracias a que hizo fortuna y alcanzó fama, gracias a su actividad relacionada con la minería. También es lógico suponer que los conocimientos mineros adquiridos, le llevaron a interesarse por estas minas bercianas. Hay datos del año 1561, que señalan que este hombre en asociación con un canónigo de la Basílica de Santa María la Mayor, llamado Pedro de Olea, estaban interesados en estas minas de Valdefrancos y por minas en Ponferrada y su entorno (15 leguas a la redonda). Hay referencias concretas a labores en Valdefrancos, para realizar la apertura de una mina, que sería de alcohol. Esta denominación incluso a mí me resultó curiosa (aunque soy historiador aficionado y geólogo profesional) ya que la palabra “alcohol”, siempre la relacioné con lo que todo el mundo sabe. Este alcohol de la mina, era sin embargo el llamado alcohol de alfarero, que en realidad era un tipo de pintura especial que se empleaba para vidriar e impermeabilizar sobre todo hoyas, cazuelas y cántaros de barro.

Entre los siglos los siglos XVII y XX, ambos inclusive, se siguen registrando noticias sobre estas minas. Así en 1650 hay constancia de un permiso (cédula real), para beneficiar una mina de plomo y alcohol en Valcabado y Valdefrancos (abadía de San Pedro de Montes). La distinción entre alcohol y plomo es interesante. El alcohol ya hemos explicado que es y el plomo era obviamente el metal de plomo. También es interesante la distinción entre Valdefrancos (población) y Valcabado (paraje donde se hallaban las minas). La mención a la Abadía de San Pedro de Montes, también resulta lógica para cualquier persona que conozca la división administrativa local del siglo XVIII y anteriores. La abadía en cuestión ejercía su jurisdicción (como un ayuntamiento actual) sobre un terreno que incluía a varios pueblos y entre estos Valdefrancos. Los abades del monasterio de San Pedro de Montes, entiendo que eran los jefes de la administración local y con competencias incluso judiciales. No obstante no voy a entrar en el análisis de la administración local del llamado Antiguo Régimen en España.

Estas minas debieron experimentar a lo largo de los siglos épocas de gran actividad, seguidas de otras en las que permanecieron inactivas. Ello explicaría el motivo por el que en los años centrales del siglo XVIII, cuando se elaboró el célebre catastro de Ensenada nada se dice de ellas. Es más de modo indirecto se niega su existencia, ya que una de las preguntas de aquel catastro (la número 17 en concreto) era referente a la existencia de minas en la localidad. Si no estaban en actividad, los vecinos de Valdefrancos y sus autoridades locales, debieron considerar que realmente no eran minas. No producían nada.

En los primeros años del siglo XIX, se las menciona en el año 1808, en el análisis de las rentas de la Corona de España (Francisco Gallardo Fernández) y el célebre informe de Juan Manuel Munárriz que es de esa época también. En el primero de los documentos se alude a una mina de cobre, con mezcla de plata, hierro y plomo ubicada en término de Valdefrancos en el sitio llamado Valcabado. En el informe de Munárriz, se señala presencia de galena común en la jurisdicción de Valdefrancos y sitio de Valcabado. Durante varios años más del siglo XIX (1870-1894), siguen apareciendo referencias a estas minas.

Por último cabe señalar que ya en el siglo XX, siguen apareciendo referencias a estas minas. La última conocida debe ser del año 1952 y en ella se hace referencia a unas fincas que aún hoy día se localizan. Por estas fechas se debió elaborar la primera edición del Mapa Geológico Nacional (MGN) y quizá en el mismo se aluda a ellas, pero yo no conozco esa primera edición. Si se no obstante que el la segunda edición de ese mapa (Serie MAGNA) y ya en 1982 nada se dice de esas minas. Ni siquiera se citan como minas abandonadas. Este es un detalle que yo creo que cabría calificar que como despiste por parte de quienes elaboraron ese mapa y su memoria. En el caso de la cercana zona de Bembibre si se citaron en aquellas fechas canteras y minas abandonadas, aunque se hiciese constar expresamente que no eran de gran envergadura.

Geología, productos

El paraje donde se ubican estas minas, se halla en la hoja número 191 del Mapa Geológico Nacional (IGME) denominada Silván. Valdefrancos y su entorno se ubican en la esquina NE de esta hoja publicada escala 1 a 50 000. Las minas se hallan en un valle aún denominado “Valcavado” en los planos modernos (SIGPAC). El tipo de rocas existentes y predominantes, son pizarras a las que se asigna una edad geológica de Cámbrico - Ordovícico. Estas hoy pizarras más o menos compactas, fueron hace cientos de millones de años limos depositado en el fondo del mar. No obstante los filones que contienen minerales explotables, se formaron mucho tiempo (geológico) posterior. Estos filones se disponen de modo más o menos paralelo a lo que vulgarmente se conoce como los “lisos” de las pizarras.

A juzgar por los datos conocidos sobre las solicitudes de concesiones mineras (que consultó Andrés López) los minerales que hay en esas minas no sólo son de plomo. También hay hierro, plata, zinc, cobre, mercurio y wolframio. Esto no supone que en estas minas, sólo se lograse la obtención de una serie de metales. Ya hemos hablado del alcohol de alfarero, que tenía entre otros usos decorar con tonos azulados piezas de cerámica. Además los productos extraídos de estas minas servían para pinturas de color rojo ocre. Algunas de estas pinturas se han utilizado en el propio pueblo de Valdefrancos.

Asimismo los productos de estas minas se empleaban en cerámica. Las tarteras de “perigüela”, muy conocidas en El Bierzo hace escasos años, se denominaban así porque proceden de la localidad zamorana de Pereruela, conocida por la fabricación de ollas, cazuelas, cántaros… En el proceso de fabricación (vidriado, esmaltado, barnizado…) los productos de esas minas de Valdefrancos tenían un papel importante. En definitiva, que había usos varios para dar salida al material extraído de estas viejas minas.

Como dato curioso cabe apuntar que también se halla la arsenopirita (llamada también mispiquel) que está asociada al oro, estaño, plomo, zinc y cobre pero que también es una fuente de arsénico, producto este venenoso como es sabido. Se ha especulado que Napoleón Bonaparte el célebre militar y político francés falleció a causa del envenenamiento por arsénico, aunque recientes estudios desmienten esa vieja hipótesis.

Situación actual

El paraje donde se hallan estas viejas minas, es un valle por el que discurre el río o arroyo Valdueza. El acceso al mismo se logra a través de la carretera LE-5204 que sale de Ponferrada y llega a San Esteban de Valdueza. Aquí se toma el desvío siguiendo la carretera LE-5238, que nos lleva al monasterio de Montes de Valdueza. No obstante el pueblo de Valdefrancos se halla a sólo 2,3 kilómetros de San Esteban de Valdueza. En definitiva que desde Ponferrada, en menos de media hora en automóvil podemos llegar al inicio de la ruta.

En los momentos actuales se han realizado labores de desbroce del entorno y se ha diseñado una ruta de senderismo por las mismas, que se inauguró el 26 de septiembre de este año. Se denomina Ruta de las Minas de Valcabado. A través del proyecto de COCEDER-CDR AFA (Asociación Alzheimer de Ponferrada) y a voluntarios locales se han llevado las tareas de desbroce, acondicionamiento del recorrido y a la señalización. Queda pendiente la colocación de señales direccionales por parte de la Concejalía de Medio Rural del Ayuntamiento de Ponferrada que ha colaborado en la puesta en valor de la ruta.

Es una ruta asequible para la mayoría de las personas y discurre siguiendo a efectos prácticos el curso del arroyo Ríoseco (o Valdueza), con desembocadura en el río Oza. Existe un panel indicativo al inicio de la pista que parte desde la carretera de acceso a Valdefrancos, medio kilómetro antes de llegar al núcleo habitado, donde se dispone de un aparcamiento en la plaza del pueblo, junto a la iglesia. El inicio de la ruta se halla a una altitud de 630 metros y el ascenso es suave. En 1500 metros en planta se asciende en cota 130 metros.

Desde hace varios años, se han realizado estudios de estas viejas minas (sobre todo por Andrés López) gracias a los cuales se han ido conociendo paulatinamente diversos aspectos de las mismas. Por ello además de curiosos datos de interés histórico hay planos (ortofotos) con la ubicación de sus labores y también planos y croquis de las labores mineras de interior y de las instalaciones del exterior. Hay documentos que citan una antigua fundición cuya ubicación exacta se ha localizado en la “ladera del Peñidón”. En la zona se pueden visitar algunas galerías, que son de fácil acceso. Hay también un pozo espectacular, pero que hay que visitar con mucha precaución sobre todo desde el exterior. Según la tradición local allí fue arrojada una cabra, que según comentan era la “cabra díscola” del rebaño.

Hay restos de escombreras, donde los aficionados a la mineralogía pueden buscar algún ejemplar de cualquiera de los minerales presentes en estas minas. En las galerías se hallan filones con mineral. También hay restos del camino de acceso que no iba hacia Valdefrancos, sino que ascendía a la cumbre del norte hacia el camino de “Maragatos”. Es un camino carretero y no un simple sendero. Como en cualquier antigua labor minera es recomendable ir con precaución. Hay que informarse antes de la visita a la zona, para conocer los riesgos que una visita imprudente puede acarrear. Es posible hallar información a través de los canales de contacto (correo electrónico, teléfono) que figuran en una página de “Facebook” llamada, “Valdefrancos…que chulada”.

MINAS BUENA SUERTE GALERIA VALE
Mina Buena Suerte.

 

 

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