La Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses será el escenario, a partir del próximo 2 de julio, de un proyecto pionero que pretende analizar los efectos de los baños de bosque en personas con enfermedad de alzheimer o deterioro cognitivo en fase inicial. La iniciativa está promovida por la Asociación Bien Estar Bierzo y reunirá durante seis semanas a profesionales de distintas disciplinas para evaluar el potencial terapéutico de esta práctica basada en el contacto consciente con la naturaleza.
El programa contará con la participación de seis usuarios de AFA Bierzo, que tomarán parte en un ciclo de seis sesiones, una cada jueves, acompañados por especialistas en neurología, psicología, terapia ocupacional, neurociencia y salud basada en la naturaleza.
El objetivo de la investigación será evaluar cómo la inmersión guiada en entornos forestales puede influir en aspectos como el bienestar físico, emocional, social y cognitivo de las personas participantes. Para ello se empleará una metodología interdisciplinar que permitirá recopilar datos y extraer conclusiones que puedan servir de base para futuras intervenciones no farmacológicas dirigidas a personas con deterioro cognitivo.
Los conocidos como baños de bosque, o Shinrin-Yoku, nacieron en Japón y consisten en realizar paseos lentos por espacios naturales combinados con ejercicios sensoriales y momentos de contemplación, favoreciendo una conexión profunda con el entorno. Numerosos estudios científicos han relacionado esta práctica con beneficios como la reducción del estrés, la mejora del estado de ánimo, el fortalecimiento del sistema inmunitario, una menor ansiedad y una mayor sensación de bienestar.
En el caso concreto de las personas con Alzheimer en fases iniciales, el proyecto buscará comprobar si esta interacción con el medio natural puede contribuir a mejorar la atención, la regulación emocional, la socialización y, en definitiva, la calidad de vida de quienes conviven con esta enfermedad.
La iniciativa supone además un ejemplo de colaboración entre entidades sanitarias, sociales, científicas y ambientales del territorio, situando al Bierzo y a la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses como un espacio de referencia para el desarrollo de proyectos innovadores que integran naturaleza y salud. Asimismo, pone en valor los recursos naturales de la comarca como herramientas de prevención y cuidado, en línea con las corrientes internacionales que impulsan la denominada prescripción de naturaleza.
Una vez concluidas las seis sesiones, el equipo responsable analizará los resultados obtenidos con el objetivo de generar conocimiento que permita impulsar nuevas iniciativas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas con deterioro cognitivo y favorecer el desarrollo de terapias complementarias apoyadas en el entorno natural.
El proyecto está coordinado por un equipo multidisciplinar encabezado por Soraya Manzano, presidenta de la Asociación Bien Estar Bierzo y guía certificada de baños de bosque, junto al neurólogo Ángel Fernández, profesionales de AFA Bierzo, el biólogo Alfonso Polvorinos, la gerente de la Reserva de la Biosfera Susana Abad y la farmacéutica-nutricionista Marta Rodríguez Tato, quienes realizarán el seguimiento sanitario y científico de los participantes durante toda la experiencia.