La Mesa del Castaño del Bierzo ha advertido de un importante repunte del riesgo de presencia del hongo Sirococcus smithogilvyi en los castañares de la comarca durante la campaña de 2026. El seguimiento realizado entre 2023 y 2026 sitúa este año el nivel medio de positividad en el 58% de las localidades muestreadas, frente al 14% registrado en 2025.
El dato supone el nivel más elevado de toda la serie analizada, advierte. La evolución había mostrado un descenso continuado desde 2023, cuando la positividad media alcanzaba el 33%, hasta 2025. El análisis realizado por la Mesa apunta ahora a un repunte generalizado que no estaría vinculado a una variedad concreta, sino posiblemente a factores ambientales o meteorológicos que habrían favorecido el desarrollo del patógeno.
La Mesa del Castaño ha trasladado los resultados pormenorizados a los municipios adheridos o en proceso de adhesión, incluyendo la evolución registrada en cada localidad y los mapas de riesgo estimado.
No obstante, la entidad llama a mantener la prudencia, ya que el porcentaje de riesgo no significa necesariamente que el hongo vaya a afectar al fruto con la misma intensidad. La presencia de la enfermedad en la castaña depende también de factores como la cepa del hongo, la existencia de organismos que puedan limitar su desarrollo o las condiciones ambientales durante la recolección y la fase posterior.
Durante la recogida, algunos castaños pueden mostrar decoloraciones pardas en los erizos, un signo al que los productores pueden prestar atención.
Ante el escenario detectado este año, la Mesa del Castaño traslada al sector las recomendaciones del protocolo europeo EUROCASTANEA para reducir el riesgo y favorecer una correcta gestión del fruto.
Entre otras medidas, recomienda agilizar la recolección y evitar que las castañas permanezcan en el suelo, especialmente durante la noche, y priorizar la recogida mecánica. Antes de la campaña aconseja mantener los árboles correctamente podados y abonados y, después de la recolección, retirar los erizos del suelo antes de la caída de la hoja y valorar alternativas como su triturado y compostaje.
Para las empresas de procesado, el protocolo plantea medidas como un remojo rápido en agua fría, seguido de un tratamiento térmico de esterilización a 50 grados durante 40-45 minutos, garantizando que ese sea el tiempo efectivo de exposición a la temperatura. También recomienda enfriar y secar posteriormente el fruto y llevarlo a la planta cuanto antes, preferiblemente el mismo día de la recolección.
La Mesa del Castaño advierte además de que las recomendaciones sobre productos fitosanitarios recogidas en el protocolo europeo son orientativas y que su autorización y disponibilidad varían según cada país, por lo que aconseja consultar con los servicios técnicos antes de plantear cualquier tratamiento.
La entidad continuará realizando el seguimiento de la evolución del hongo durante la campaña junto con los equipos técnicos y científicos de Cesefor, mientras mantiene abiertas las líneas de investigación para determinar los factores que condicionan su presencia y desarrollo y avanzar en posibles vías de control.
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