El pleno del Ayuntamiento de Ponferrada aprobó este viernes el nuevo Plan de Igualdad para los empleados municipales, un documento que salió adelante con el respaldo de la mayoría de los grupos políticos y el rechazo frontal de Vox, cuya portavoz, Patricia González, cuestionó la necesidad de este tipo de medidas en el Consistorio.
Durante su intervención, González aseguró que los planes de igualdad “serían necesarios en Afganistán, pero aquí no”, al considerar que actualmente existe igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral municipal.
La portavoz de Vox defendió además que no aprecia discriminación en la política local y puso como ejemplo su propia trayectoria. “Quizá el problema lo tengan sus partidos, porque en Ponferrada la única que se ha presentado a alcaldesa soy yo”, afirmó durante el debate plenario. González llegó incluso a pedir al resto de grupos que se dejen “de mamarrachadas”.
Desde Coalición por El Bierzo, el portavoz Iván Alonso defendió la aprobación del documento señalando que el plan responde al cumplimiento de la legislación vigente y consideró “totalmente adecuado” que el Ayuntamiento disponga de esta herramienta. Aunque Alonso opinó que el debate sobre las diferencias entre hombres y mujeres “está superado”, confirmó el apoyo de su formación a la medida.
En la misma línea se pronunció el concejal del Partido Popular Luis Antonio Moreno, quien recordó que la aprobación de este plan era “un debe” pendiente desde hace años en el Ayuntamiento de Ponferrada.
“Vamos tarde porque debía estar aprobado hace tiempo”, aseguró Moreno, que además advirtió de que la ausencia de este documento podría haber derivado en sanciones económicas de hasta 200.000 euros para el Consistorio.
Por parte del PSOE, el portavoz Olegario Ramón respaldó el contenido del plan y defendió que no se trata únicamente de un requisito administrativo. “Es más que un cumplimiento normativo; obedece a una necesidad, la de una desigualdad de género que lo invade todo”, afirmó. No obstante, Ramón reconoció que el documento llega tarde y señaló que podría ser más ambicioso. Entre las cuestiones que echó en falta citó la ausencia de una auditoría retributiva, un presupuesto específico o mecanismos de evaluación anual con indicadores concretos.
A pesar de ello, el portavoz socialista mostró el apoyo de su grupo al considerar importante que el Ayuntamiento cuente con este instrumento. “Preferiríamos que fuera un motor de cambio”, apuntó, aunque se mostró convencido de que el texto “podrá ir mejorándose” mediante el diálogo entre los grupos.