Luis Antonio Moreno: "La central de calor es un proyecto que hay que defender con uñas y dientes"

Entrevista con el concejal de Hacienda y de Régimen Interior en el Ayuntamiento de Ponferrada

03/08/2025
 Actualizado a 22/10/2025
Luis Antonio Moreno en su despacho del Ayuntamiento de Ponferrada. | MAR IGLESIAS
Luis Antonio Moreno en su despacho del Ayuntamiento de Ponferrada. | MAR IGLESIAS

No llega a los 50 años y lleva implicado en la política más de 17. Diplomado en Trabajo Social se ha amoldado a las carteras que le han ido tocando en los distintos equipos de gobierno con los que ha compartido mandatos desde 1999 a 2015, y en el actual, al lado de Marco Morala, como concejal de Hacienda y Régimen Interior. Es una cartera que ya había encabezado pero también presidió la de Fiestas, la de Fomento, la de Acción Social e incluso fue consejero comarcal. Ahora se remanga para afrontar lo que queda de mandato. sabe que vienen curvas políticas porque la cercanía de las urnas a nivel autonómico comenzará a enrarecer el ambiente. Pero está preparado y dice que tiene la mirada puesta en una foto fija: hacer que Ponferrada mejore sin incrementar los impuestos y rebajando la deuda. Y asegura que no es una utopía. 

—Estamos en el ecuador de un mandato que comenzó con problemas sobre la mesa: subvenciones que había que devolver, un Mundial de Ciclismo que dejaba un agujero que coleteaba. ¿Qué tatuaje dejó todo eso sobre los presupuestos?
—En el momento en el que nos hicimos cargo del Gobierno, nos encontramos con problemas en el cajón que no se habían atendido en los cuatro años anteriores. Gobernar es precisamente eso: no solo hacer obras, sino también lidiar con esos marrones, que son los que realmente requieren un esfuerzo extra. Nos encontramos de primeras con una reclamación de FCC que aún está por resolver, de unos 7 millones. También con la sentencia del Mundial de Ciclismo, y teníamos que hacer frente a 2,5 millones. Había pasado tiempo y eso no se había afrontado; estaba ahí. Seguimos negociando y se le abonó casi esa cantidad al Banco Santander. Creo que fue un buen acuerdo, pero sobre todo creo que hay que pasar página de esos asuntos y no desviar la atención de lo que realmente nos importa, que es el futuro de la ciudad. Si estamos siempre pensando en cosas que quedan atrás, no podemos centrarnos en lo que viene. Eso influye, no tanto en las cuentas, pero sí en dejar atrás ese lastre. Creo que vamos por buen camino, aunque aún quedan cosas pendientes de ese mandato, como la reclamación de la gestora del agua, Aquona, porque hay una serie de porcentajes del IPC que no se incrementaron. Creo que ha habido una dejación de funciones importante.

—Como concejal que ha estado en anteriores mandatos, haciendo una reflexión: ¿se está dejando herencia de mandato en mandato que perjudica al siguiente? ¿Problemas que se podrían haber cerrado?
—Sin duda. Al final, son decisiones que tienes que tomar porque tienes que gobernar y no quieres atender a las patatas calientes. Las dejas aparcadas y para el que venga. Pero eso no es gobernar. Y a veces sabes que no estás cumpliendo y que va a haber reclamaciones, como lo de Aquona. Espero que en este mandato podamos dejar resueltas esas herencias.

—¿Y cree que pueden aparecer otras "sorpresas" del pasado?
—La devolución de subvenciones duele mucho porque son proyectos que pierde la ciudad. Muchas veces hay problemas técnicos, pero cuando hay dejación, la ciudad se resiente. Espero que no haya más sorpresas.

 

"No se han subido los impuestos ni se van a subir. De hecho, al no incrementar el IPC, lo que estamos haciendo es bajarlos"

 

-Empezaba también el mandato con un acuerdo con Vox que al final no fue... ¿Está ya todo estabilizado? ¿Cada uno ocupa su lugar?
—Cada uno ocupa el lugar que quiere. Es verdad que se inició el mandato con un equipo de gobierno PP y CB que continúa activo. Es un equipo de gobierno sólido, que va a acabar este mandato como empezó: con el objetivo de trabajar por la ciudad. Vox no quiso ejercer nunca las funciones que se les habían encomendado en base a ese acuerdo inicial. Y eso quedó ahí. Ahora Vox está a otra cosa, no está en contribuir a la mejora del municipio, y lo comprobamos en cada pleno. Al final, votan lo mismo que el PSOE, en contra del PP, con el único objetivo de dañar al partido. Son un grupo muy vertical, que adopta decisiones desde Madrid y Valladolid, y poco tienen que aportar a nivel municipal. No son útiles a nivel local. Siempre están con los mantras que les mandan desde arriba, y los problemas no son iguales en todas las ciudades.

—Hablando de oposición, la del PSOE a veces ha sido un apoyo, como en los presupuestos que se aprobaron, aunque ahora no hayan apoyado los de 2025... ¿Ha notado un cambio en la postura política del PSOE?
—Es verdad que en 2024 se aprobaron los presupuestos con el apoyo, en diferido, del PSOE. Pero el PSOE juega sus cartas. El año pasado le interesaba apoyar, pero ahora está cerca una cita electoral, las elecciones autonómicas, y creo que eso les ha hecho reconducir el barco. El año pasado agradecí ese apoyo, pero también es verdad que fue un apoyo con un interés político. Por eso ahora no continúa, y eso forma parte de su estrategia.
Ellos nos han acusado de que la ayuda que hemos recibido de la Junta, de un millón a fondo perdido, para las piscinas climatizadas, es electoralista. No sé si lo es, pero lo que está claro es que nosotros estamos en recibir toda la ayuda posible. Y la estamos recibiendo de la Junta. Nos gustaría que el Gobierno hiciera lo mismo, pero no es así. Lo que está claro es que hay un interés político en no apoyar los presupuestos de este año. Me gustaría que no fuese así, pero muchas veces se anteponen los intereses políticos a los de la ciudad, y eso no es bueno. No aprobar esos presupuestos no es bueno, porque son importantes para el funcionamiento diario y también por la cantidad de inversiones que incluían para todas las pedanías y barrios, que ya no se van a poder ejecutar.
Había obras importantísimas en el Camino Francés o en Cuatrovientos… Pero no nos vamos a desviar de nuestro camino. No lo podremos hacer este año, pero vamos a adquirir una serie de compromisos que lanzaremos próximamente y que creemos que son fundamentales para la ciudad.

—La oposición ha justificado esa falta de apoyo en que no se han cumplido los compromisos establecidos en su primera abstención, en los presupuestos de 2024...
—Esto es como tener un vaso a la mitad y verlo medio lleno o medio vacío. El mismo vaso vale para explicar las dos cosas. Hay unos compromisos que se han cumplido ya al 100%, otra parte se está cumpliendo con expedientes en contratación que se van a ejecutar, y otra parte iba incluida en los presupuestos de 2025. Si hubieran querido, los habrían apoyado para cumplirlos. Pero han hecho lo contrario. Aun así, prácticamente todos los compromisos se han cumplido.

—¿Hay un arma arrojadiza para ambos que se llama Fuentesnuevas, con su problema de endeudamiento por la compra de las parcelas para el cementerio?
—Fuentesnuevas tiene un problema que hemos intentado ayudar a resolver. El año pasado lo intentamos, pero unos informes técnicos no nos lo permitieron. Lo volvimos a abordar e iniciamos conversaciones con todos los actores implicados. A raíz de ello, se llegó a un acuerdo con la pedanía, que creo que era bueno para todos: la adquisición de los campos de fútbol de la junta vecinal. Era bueno para la ciudad, que ampliaba sus infraestructuras deportivas —de las que siempre anda escasa—, y también para la junta vecinal, que se dotaba de ingresos para garantizar su viabilidad y afrontar esa deuda. Pero ese acuerdo tenía que materializarse en los presupuestos, porque sin ellos no podía haber partida para la compra. Y no fue suficiente. El PSOE no ha querido respaldar esa solución. Ahora no sé jurídicamente cuál es la situación exacta, pero no le veo un futuro halagüeño a esa junta vecinal.

"Queremos trabajar y ser ambiciosos, una palabra que todo equipo de gobierno debe tener presente"

—¿Podría desaparecer?
—Podría ser así, porque no sé qué pasos van a dar los deudores, pero una de las consecuencias de no hacer frente a la deuda puede ser la disolución. Y puede desaparecer la junta vecinal, y esa deuda podemos acabar pagándola todos, porque será el Ayuntamiento el que asuma todos los activos y pasivos de esa pedanía.Por eso, yo le trasladaba al PSOE que estos presupuestos eran muy importantes, entre otras cosas, para apuntalar a la junta vecinal de Fuentesnuevas y para que, en el futuro, nadie tenga sorpresas con reclamaciones de deuda al Ayuntamiento. Me temo que dentro de unos años lo vamos a ver.

—Esa es una de las patatas calientes, pero hay otras, como el contrato del transporte, la desaparición de Gersul y lo que queda ahora, o incluso la Zona de Bajas Emisiones o la ayuda a domicilio. Todo eso, ¿cómo afecta a los presupuestos?
—El servicio de ayuda a domicilio afecta directamente, porque en 2024 superó en un millón lo presupuestado y para este año la previsión es que suba casi 1,5 millones más. Al final, la población envejece y necesita este servicio. Es de justicia ayudarles, pero supone un incremento y no vamos a dejar de asumirlo.

—Y el último problema, todavía latente, es el posible cierre de la Red de Calor. ¿Eso también afecta presupuestariamente?
—Ya ha comentado el alcalde y el consejero de Medio Ambiente que se recurrirá la sentencia. Es algo que deriva del mandato anterior, pero tenemos que afrontarlo. Entendemos que es un proyecto con subvenciones importantes en marcha. Se están beneficiando edificios públicos y también privados. Se van a beneficiar comunidades de vecinos, y creo que es un proyecto que hay que defender con uñas y dientes. Y si hay algo administrativo que cambiar, hay que hacerlo.

—Y lo que más le importa al ciudadano en las cuentas, sobre todo, es que los impuestos no suban. ¿Cabe la posibilidad de que se incrementen?
—Directamente no se han subido los impuestos ni se van a subir. De hecho, al no incrementar los IPC, lo que estamos haciendo es bajarlos. Pero cada vez se hace más difícil, porque el coste de los servicios es mayor. No podremos bajarlos pero no los subiremos en este mandato. 

—¿Y cómo se cuadra el círculo así, siendo además la pretensión rebajar deuda?
—Es muy complicado. La deuda la vamos a bajar. A finales de año estaremos en torno a los 19,5 millones y creo que es perfectamente posible. La bajamos porque estamos amortizando los préstamos de años anteriores y vamos a seguir esa línea. No vamos a subir impuestos. Vamos a intentar cuadrar las cuentas y, sobre todo, lo básico para nosotros es mantener los servicios con la máxima calidad posible. Lo vamos a hacer, porque para eso nos han elegido los ciudadanos.

"Quien gobierna intenta hacerlo lo mejor posible, y quien está en la oposición, interrumpirlo lo mejor que pueda"

—Y mientras se marcan ese reto, la oposición se queja del gasto excesivo en fiestas y en acontecimientos destinados al turismo...
—A la oposición no le gusta que el equipo de gobierno haga cosas, y eso lo entiendo. Al final, como oposición, ver que la ciudad va bien les complica sus perspectivas. Pero nosotros queremos hacer las cosas bien, que la ciudad mejore y prospere, y que en las próximas elecciones los ciudadanos nos sigan dando su confianza. Es lo que buscamos: primero que la ciudad mejore, por encima de los resultados electorales. Hay datos que nos indican que la oposición está molesta cuando critica, por ejemplo, la iluminación de las fiestas navideñas. ¿Cómo puede molestarles que Ponferrada tenga unas luces de Navidad dignas? Porque eso supone un incremento de visitantes, y eso se ve. Está todo inventado: trasladamos lo que en otros sitios funciona, como en Vigo. Queremos una ciudad ambiciosa, y creo que hemos tocado la tecla. Ya somos un destino para ver las luces de Navidad, y vamos a seguir siéndolo. Habrá nueva iluminación este año y también el que viene. Nuestro objetivo es que Ponferrada sea atractiva en sus fiestas. Queremos mejorar también otros activos turísticos. Queremos trabajar y ser ambiciosos, una palabra que todo equipo de gobierno debe tener presente.

—¿La tecla del futuro para Ponferrada es el turismo?
—No solo el turismo, aunque también lo es. El futuro de Ponferrada va ligado al del Bierzo, una comarca muy definida, y todos estamos en el mismo barco. El Bierzo necesita mucha inversión y, sobre todo, industria. Pero sin olvidar el turismo, que es una fuente de financiación importantísima. Tenemos que lograr que se instalen nuevas empresas, y proyectos como la ampliación de Tvitec deben salir adelante cuanto antes.

—¿Qué inversiones potentes están previstas de aquí a final de mandato?
—Ahora mismo está todo muy condicionado, pero hay muchas inversiones en marcha. De la mano de la Junta vamos a conseguir alguna más. Es fundamental que se recuperen las piscinas. No podemos perder ese tren porque no solo nos quedaríamos sin esas piscinas, sino también sin las otras climatizadas, que también necesitan reparaciones y están incluidas en ese convenio. Ponferrada podría quedarse sin piscinas climatizadas, y es importante que eso se materialice en los próximos meses. Es una de las inversiones más importantes. Además, seguiremos trabajando con otras administraciones para realizar grandes obras como cubrir el canal, una inversión que marcará un antes y un después para la ciudad. Si no podemos sacar adelante los presupuestos porque la oposición no nos deja, recurriremos a otras administraciones para que nos ayuden.

—En este mandato, a nivel interno del Ayuntamiento, ¿qué ha sido lo más importante, ese reglamento de organización que marca ya los sueldos de la corporación?
—Para mí eso ha supuesto un antes y un después. Aquí sí agradezco la disposición del PSOE, porque estamos llamados —el PSOE o el PP— a liderar el gobierno de esta ciudad, y es fundamental que hayamos tenido el compromiso de materializar ese reglamento, que estará aprobado definitivamente en cuestión de días, cuando salga publicado en el BOP. Regula muchas cosas, además de los salarios, para evitar polémicas cada cuatro años. Lo único que decidirá el Pleno será a quién corresponden las dedicaciones exclusivas, y eso da tranquilidad a todos. Es algo que siempre se utilizaba políticamente, nos lo arrojábamos unos a otros, y eso se va a acabar.

"No le veo un futuro halagüeño a la junta vecinal de Fuentesnuevas, podría desaparecer"

—Y en cuanto al personal, ¿está bien dotado el Ayuntamiento?
—Estamos en torno a los 550 trabajadores. Es una cifra importante para una ciudad como Ponferrada, aunque también es verdad que está por debajo de otras similares. Siempre hace falta más personal en determinadas secciones, pero estamos en niveles aceptables para lo que se puede asumir económicamente, porque tienen un convenio que los ampara bastante bien. Ahora estamos negociando un nuevo convenio. Se ha interrumpido por las vacaciones, pero espero que continuemos después del verano.

—¿Y en su cabeza, cómo prevé que continúe el mandato? ¿Se marcarán más diferencias o habrá cierta conciliación?
—Es inevitable que a partir de ahora haya más disputas con la oposición, porque nos acercamos a las elecciones autonómicas. Es normal que se incremente la discusión política. Supongo que los grupos de la oposición van a apretar un poco más. Si nosotros estuviéramos en la oposición, también lo haríamos, porque es parte del juego político. Al final, quien gobierna intenta hacerlo lo mejor posible, y quien está en la oposición, interrumpirlo lo mejor que pueda. Pero me gustaría que todos trabajásemos unidos por Ponferrada. Creo que los ciudadanos se merecen un muy buen equipo de gobierno, pero también una muy buena oposición. Y no por el hecho de estar en la oposición todo debe ser un “no”, ni hay que lanzarse siempre piedras unos a otros. El interés del municipio y de sus ciudadanos debería estar siempre por encima del interés político, y espero que, al menos en parte, lo consigamos.

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