El PCE del Bierzo responsabiliza a la Junta de Castilla y León de la falta de profesionales cualificados en sectores como la construcción, la albañilería o la fontanería, una situación que, aseguran, es consecuencia directa del “fracaso de las políticas educativas y laborales” impulsadas durante décadas por el Ejecutivo autonómico.
La formación sostiene que el progresivo deterioro de la Formación Profesional pública y la reducción de enseñanzas ligadas a los oficios han provocado una situación que “afecta directamente al desarrollo económico y social” tanto del Bierzo como de Laciana.
En este sentido, el partido denuncia que algunas instituciones utilizan la escasez de trabajadores como argumento para justificar retrasos o la falta de inversiones y reformas necesarias, cuando, a su juicio, el problema radica en el “desmantelamiento progresivo” de la oferta educativa pública relacionada con profesiones manuales y técnicas.
El PCE considera que durante años se ha orientado a los jóvenes hacia modelos formativos alejados de la realidad productiva de las comarcas berciana y lacianiega, mientras desaparecían oportunidades vinculadas a sectores como la construcción, la carpintería, las reformas, la fontanería o el mantenimiento industrial.
“Hoy las consecuencias son evidentes: falta relevo generacional, faltan trabajadores cualificados y faltan oportunidades laborales dignas para la juventud”, señalan desde la organización.
Además, acusan al Partido Popular de impulsar un modelo de “privatización y deterioro” de la educación pública, especialmente en el medio rural y en las cuencas mineras, reduciendo recursos y abandonando las necesidades formativas del territorio.
Ante esta situación, el PCE del Bierzo exige a la Junta un plan urgente para recuperar y ampliar la Formación Profesional pública vinculada a sectores con demanda real de empleo.
Entre las propuestas plantean la creación de ciclos formativos relacionados con la construcción, la albañilería, la fontanería, las instalaciones o la rehabilitación energética en municipios como Villablino, Bembibre, Toreno y Fabero, localidades especialmente afectadas por la pérdida de actividad industrial y minera.
La formación considera “inadmisible” que existan jóvenes obligados a salir fuera para formarse mientras empresas y administraciones aseguran no encontrar trabajadores cualificados.
Por ello, defienden reforzar la educación pública, dignificar los oficios y apostar por un modelo productivo que contribuya a fijar población y generar empleo estable en el Bierzo y Laciana.