El Partido Comunista de España (PCE) en El Bierzo ha criticado la oposición de parte de los propietarios de La Rosaleda a la construcción de 80 viviendas protegidas en el entorno de la Ronda Norte de Ponferrada, al considerar que detrás de las protestas puede existir un interés por preservar el valor de los inmuebles frente a la necesidad de ampliar la oferta de vivienda pública.
En un artículo de opinión titulado El rentismo contra la mayoría, la formación cuestiona los argumentos relacionados con el exceso de tráfico y la masificación del entorno utilizados para rechazar el proyecto. A su juicio, si esas son las principales preocupaciones de los residentes, las reivindicaciones deberían orientarse a mejorar los accesos y redistribuir la circulación, en lugar de reclamar la paralización de una promoción pública.
El PCE también pone el foco en la falta de equipamientos en La Rosaleda y critica que entre las demandas de los propietarios no figuren infraestructuras como un colegio y un centro de salud, servicios cuya implantación corresponde a la Junta de Castilla y León. La formación considera que el debate sobre el desarrollo del barrio debería incluir también las dotaciones necesarias para sus residentes y no limitarse a la construcción de viviendas.
El artículo apunta a que parte de la oposición podría responder al temor a que la llegada de vivienda protegida afecte al valor de los inmuebles de la zona. En este sentido, el PCE habla de «rentismo» y acusa a determinados propietarios de anteponer la revalorización de sus viviendas a las dificultades de acceso a un hogar que afronta buena parte de la población.
La formación amplía su análisis a la situación del mercado inmobiliario de Ponferrada y cita como ejemplo la paralización de la promoción Soul, situada a escasa distancia de las viviendas protegidas proyectadas. Según recoge el texto, esta iniciativa contemplaba pisos con precios de entre 180.000 y 210.000 euros, pero no habría alcanzado el mínimo de ventas sobre plano, fijado en el 20%, necesario para seguir adelante.
El PCE utiliza este caso para cuestionar la aparente contradicción entre el encarecimiento de la vivienda y la falta de nuevas promociones. También señala la existencia de solares cuyos propietarios no acometen nuevas construcciones pese a la subida de los precios y relaciona esta situación con la capacidad adquisitiva de los hogares bercianos.
A juicio de la formación, los salarios estancados, las escasas oportunidades laborales y la pérdida de tejido productivo limitan las posibilidades de acceder a viviendas de nueva construcción, incluso cuando existe demanda de inmuebles a precios más asequibles.
El artículo concluye con una defensa de la vivienda pública y de la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva colectiva. «Cuando el egoísmo rentista de unos pocos conduce al precipicio, la solidaridad y la unidad de clase se convierten en la llave para la mayoría», señala el PCE en su texto.
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